Cuando estamos en familia, es normal que esté el deseo de intentar hacer entre todos la mayor cantidad de actividades juntos, explicarlo todo, compartir intereses… pero a veces se nos olvida que es importante respetar el espacio y la intimidad de cada uno de los miembros de la familia. A continuación os explicaremos las 4 claves más importantes para reforzar los espacios íntimos en familia:

Todos entendemos lo mismo

Es clave que todos los miembros de la familia tengáis la misma idea sobre el “espacio íntimo”, porque de aquí derivan muchos conflictos y problemas: la familia no entiende lo mismo por “espacio íntimo”. Esto se puede extrapolar también a las relaciones de pareja, así como con los compañeros de trabajo. Para ello, en lugar de inferir o dar por hecho que todo el mundo entiende los mismo, pregúntale: ¿Hijo, qué entiendes por espacio íntimo?

Tener claro el espacio íntimo

Relacionado con lo anterior, y una vez tenemos claro que todos los miembros de la familia tenemos la misma idea acerca de qué entendemos por espacio vitar, ahora toca preguntar: ¿Cuál es tu espacio íntimo? Aquí hemos de hacerle entender que, en caso de los hijos, el espacio vital es su habitación. En su habitación tendrán un primer refugio en el que conocerse, cambiar, crecer, experimentar…

Nosotros como padres y madres también tendremos que dejarles claro que también tenemos nuestro espacio íntimo: nuestro dormitorio. Han de aprender a respetarlo, que entiendan que ese espacio es nuestro, que aquí hablaremos de nuestras cosas (faena, familia, amistades, problemas económicos…).

Definir espacios comunes

Definimos los espacios comunes (cocina, comedor…) para que los niños tomen conciencia que aquí se dará la mayor convivencia, respetándose entre toda la familia, marcando unas normas de convivencia que permitan compartir las experiencias de cada uno. Sólo de esta manera la convivencia en los espacios comunes será efectiva, mejorando el clima familiar y, por otro lado, también servirá como estrategia de escape cuando se dé algún conflicto, donde cada uno podrá decidir ir a su espacio íntimo. Estos conflictos durante la adolescencia son muy comunes, y podéis conocer más de estos conflictos en el apartado de comportamientos disruptivos.

Me puede costar aplicar las claves

Como padres es normal que pueda costar aplicar estas claves, que se pasen por alto o se den por hecho. En este caso, es clave entender por qué te puede costar preguntar a tu hijo o a tu pareja qué entiende por espacio íntimo: puede ser por miedo a su reacción, a un desacuerdo de los límites de la pareja o de los hijos, diferentes pautas de crianza, dar por hecho que la otra persona va a estar en desacuerdo (cuando seguramente no sea así)…