Quizás habéis oído hablar de esta pequeña zona del cerebro, pero con funciones muy importantes. 
Primero de todo, ¿DÓNDE LA UBICAMOS? La amígdala cerebral es una región del denominado sistema límbico

¿DE QUÉ SE ENCARGA (FUNCIONES)?

  • Recibe información del entorno y capta estímulos que son significativos, es decir, importantes para nosotros. Por ejemplo, si hace poco tiempo tuviste una pesadilla con una persona que llevaba un sombrero negro, cuando veas un sombrero o una gorra negra, tu atención se dirigirá a ella con más facilidad. Esta dirección de la atención a un estímulo saliente (el sombrero negro) es debido a la amígdala.
  • Anticipa una respuesta emocional ante estos estímulos previamente detectados. La amígdala nos pone en marcha y nos prepara para este estímulo (nos puede generar taquicardia, tensión muscular, aumento de la respiración, dilatación pupilar, etc.).
  • Consolida y almacena información emocional. ¿Quién no recuerda su primer beso? 
  • Modula emocionalmente la memoria episódica (es aquella memoria que nos ayuda a recordar sucesos autobiográficos: momentos vividos en nuestras vidas, emociones asociadas, etc.). Por ejemplo, es probable que todos y todas recordemos qué estábamos haciendo y dónde nos encontrábamos el día del atentado de las torres gemelas, cuando recibimos la notícia (volvía de un viaje con mi família; estaba en casa mirando una película; estaba con mis amigas tomando un café, etc.). Esto es memoria episódica (un acontecimiento de nuestra vida, vivido directa o indirectamente), que la amígdala se encarga que recordemos ya que para nosotros/as fue muy chocante y, consecuentemente, esta pequeña región consideró que no debíamos olvidar.
  • Cognición social. ¿Qué quiere decir eso? La amígdala se activa cuando vemos personas de otra cultura y, también, a la hora de analizar si un rostro nos transmite confianza o, por el contrario, es mejor que nos alejemos. 

Por tanto, la amígdala es una región importantísima en nuestro cerebro ya que gracias a ella podemos experimentar y expresar una gran cantidad de emociones y sentimientos.