El apoyo y el control son las dos variables clave que ayudan a tener una familia saludable. Son muchos los estudios que han resuelto estas dos variables como las más relevantes para mantener un clima familiar sano y fuerte.

Antes de explicar cada una de estas dos constantes, hemos de resaltar que lo importante aquí es cómo vuestros hijos perciben este apoyo y control, no solo los esfuerzos que como padres y madres realizáis para apoyarlos.

El apoyo en la familia: los hijos

Apoyar a los hijos implica un seguido de estrategias para que ellos puedan recurrir a vosotros cuando tienen algún problema. Por lo tanto, será importante identificar:

¿Necesitan de nuestro apoyo?

Muchas veces ellos mismos se sienten valientes y fuertes para resolver sus problemas. Aquí será importante determinar si realmente necesitan ayuda o no, independientemente de que la pidan. Si no nos la piden pero creemos oportuno ofrecérsela, la estrategia para ayudarles no podrá ser mediante una comunicación directa, sino indirectamente abordando el tema desde otra óptica (experiencias tuyas, vídeos de youtube, anécdotas de otros…).

¿Estamos capacitados para ofrecerles apoyo?

Los problemas de hoy en día no son los mismos que los de antes, tenemos las redes sociales, internet, videojuegos, tríos amorosos, dificultades escolares… el abanico de problemas ha aumentado, y como padres es importante que sepáis si estáis preparados para ayudarles. A veces no es factible, y en ese caso será importante recurrir a alguien que pueda ofrecer ese apoyo.

¿Es el momento de ofrecérselo?

Un buen momento para ti no significa que también lo sea para el otro. Si somos capaces de descubrir cuándo nuestro hijo/a está más receptivo, será más fácil acceder a él/ella y así brindarle los consejos que creamos más oportunos.

Comunicación verbal y no verbal

Tanto el contenido como la forma importan a la hora de dar un mensaje. Ser claros y concisos muchas veces ayuda, pero en otras haremos que se sientan más cohibidos.

El control en la familia como seguridad

Es muy importante que vuestros hijos sientan que tenéis el control de la situación, que no os sentís desbordados (a pesar de que en algunas ocasiones pueda ser). El control de vuestros hijos, saber dónde están, con quién están, que pueden recurrir a vosotros porque en todo momento no les perdéis “de vista” es clave para que ellos aprendan que pueden contar con vosotros y, lo más importante, que tienen límites.

Vuestros hijos buscarán los límites, tanto los de ellos como los vuestros, y aquí es donde vosotros, mediante una comunicación asertiva, podéis hacerles ver dónde están los límites, qué pueden hacer y qué no y, lo más importante, explicándoles el por qué.

Por qué no poden ir tan tarde a la cama, por qué es importante saber dónde están, por qué no hay que gritar en casa… Cuando entiendan el por qué, será más fácil que lo lleven a cabo y eso solo es posible si tenemos el control de la casa y ellos son capaces de percibirlo así.

Así pues, si lo que queremos es una familia que pueda crecer saludablemente y que el clima familiar sea lo más distendido posible, es importante tener en mente estas 2 variables clave: ofrecer apoyo y control.

Si quieres saber más estrategias para mejorar el clima familiar, esta entrada también te puede interesar, te esperamos!