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Resiliencia para vencer al coronavirus

La resiliencia es, según la RAE, la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. En estos tiempos de estrés debido al coronavirus (COVID-19) el concepto de resiliencia ha ido cobrando más importancia como estrategia para afrontar esta situación de angustia, estrés e incertidumbre.

Os vamos a explicar exactamente qué es la Resiliencia, sus orígenes, cómo se relaciona con la personalidad y finalmente las estrategias para conseguir ser más resiliente.

Qué es la Resiliencia

La resiliencia es un constructo ampliamente estudiado, que se originó en los años 70 y podemos entenderla como el estilo de afrontamiento y adaptación a una situación estresante, donde se entiende cuál es el problema, su origen, cómo te afecta y qué puedes hacer, y todo ello desde una perspectiva realista, proactiva y asertiva. En estas semanas de incertidumbre por el coronavirus, el concepto de resiliencia puede ser la clave para afrontarlo y así mejorar nuestro día a día.

Si te fijas, este constructo se relaciona con un estilo de afrontamiento a un suceso estresante externo, pero… ¿y nosotros cómo reaccionamos? ¿dónde quedan las emociones? Es por todo ello que se hace necesario explicar la resiliencia desde una óptica de la personalidad.

La Personalidad Resiliente

Jack Block fue el autor que relacionó el constructo de la resiliencia (capacidad de adaptación a un agente perturbador o situación adversa) con la personalidad (capacidad única e individual de pensar, actuar y sentir). Ahora explicaremos la resiliencia y más adelante veremos cómo trabajarla para hacer frente al estrés causado por el coronavirus.

Es por ello que Block definió 3 tipos de personalidad resiliente:

Yo resiliente

Son personas que tienen facilidad de adaptación a las situaciones de estrés. Son personas que confían mucho en su capacidad de adaptación, además de ser atentas, cooperadoras, son altamente independientes y tienen una gran capacidad de concentración en sus tareas.

Este tipo de personalidad resiliente sería el más adecuado para que afrontaras la situación de estrés y confinamiento causado por el coronavirus. Más adelante te explicamos todas las variables para que te puedas adaptar mejor a esta situación de confinamiento por el covid19.

Yo sobrecontrolado

Estas personas son mas tímidas, calladas, tienen mayores niveles de ansiedad y muestran una mayor dependenciad de los demás. También tienen como particularidad que los problemas se los guardan para ellas, evitan los conflictos y todo ello repercute en su estado anímico, llevándolas a una mayor probabilidad de padecer depresión.

Yo subcontrolado

Este perfil de personalidad es opuesto al anterior. Las personas que presenta un yo subcontrolado son más activas, enérgicas, impulsivas y también muestran un mayor nivel de distraibilidad.

Cómo ser más resiliente

Como has podido leer, la resiliencia no es sólo decir: ¡adáptate!, sino que es una forma de afrontarse a una situación teniendo en cuenta una serie de variables que, aun siendo difíciles de conseguir, no son para nada imposibles! A continuación te las detallaremos y te pondremos ejemplos sobre cómo trabajarlas para conseguir una mejor resiliencia y ganar la batalla al estrés causado por el coronavirus.

Adáptate a la situación: ¡haz cambios!

A pesar de que la situación de encierro que estamos viviendo pueda resultar frustrante, ahora es momento de tomar conciencia de la situación y buscar cómo seguir haciendo las tareas que hacías anteriormente pero en este nuevo contexto. Toca cambiar la manera de trabajar (teletrabajo), hacer la compra (salir menos veces y con mayor protección), hacer las tareas de casa (se pueden hacer con más tiempo), dedicarle más tiempo a tus hijos, no sólo para sus tareas escolares sino también para pasar mayor tiempo de calidad… todos estos cambios no los percibas como un atraso, sino simplemente como una mejor adaptación por tu parte.

Reducir la Ansiedad

Aquí tienes un artículo con 10 consejos para reducir la ansiedad, todos ellos bien explicados y resumidos.

Confiar en ti misma

Es bueno que pienses en otras situaciones pasadas tuyas donde creías que no podías resolver el problema pero finalmente lo conseguiste. Los psicólogos recomendamos tener en mente recuerdos de sucesos pasados donde alcanzaste aquella meta tan deseada, que la mantengas en la mente e intentes asociarla a una imagen o a una palabra (por ejemplo: ¡CLARO QUE SÍ!). Cada vez que pienses en tu presente que no puedes salir de esta, pensar en el recuerdo o utilizar esa frase clave te ayudará a recordar que si un día pudiste hacerlo, ¡hoy también puedes!.

Expresar las emociones de forma asertiva

En este artículo, en el punto 10, te explica cómo identificar, encontrar el sentido y finalmente expresar las emociones de forma asertiva. Uno de los componentes de la asertividad tiene que ver con el no juzgar. Ahora sentir ansiedad, tristeza, miedo… es una reacción común, pero si recuerdas que tienes estrategias para seguir hacia adelante, ni la ansiedad ni los miedos podrán ganarte la batalla.

Cooperar en iniciativas

Desde que se pidió a la gente que se quedara en casa, han salido múltiples iniciativas para ayudar a la gente: voluntariados, asesoramiento online, juegos para niños… Seguro que por tu oficio ha aparecido alguna iniciativa que tiene por fin ayudar a los demás, ¡ahora es momento de participar en ella! Y si no ha salido ninguna, ¡puedes ser la primera! ¿A qué esperas?

Reduce aquello que te distraiga

En casa hay un sinfín de distracciones que pueden hacer que tus objetivos no los cumplas. Para ello, lo mejor es aplicar técnicas de autocontrol, como las que puedes leer en este artículo.

Controla la impulsividad

Para aquellas personas que sean más impulsivas, es momento de intentar reducirla para evitar llevar a cabo acciones que sean contraproducentes. Para ello, tenemos 2 recomendaciones: ejercicio físico y relajación.

deporte resiliencia

Aunque ambas parecen contrapuestas, persiguen el mismo objetivo, que es alcanzar un mayor estado de calma (en el caso del ejercicio es después) y sentirse mejor con una misma. Las técnicas de relajación que más recomendamos son la respiración diafragmática y la técnica de relajación de jacobson.

Pero en el caso de los más impulsivos, también os puede servir este “truquillo”: definid dónde podéis ser impulsivos. Piensa en aquellas áreas o situaciones donde es mejor mantener la calma, y por otro lado piensa en qué situaciones no vas a poder controlar la impulsividad, y de esta manera podrás tener una mayor fleixibilidad contigo misma.

Presta atención a la tarea

Como decíamos antes, en casa seguro que debes tener multitud de distractores que no te permiten llevar a cabo la tarea. En este caso, las técnicas de autocontrol te ayudarán. Pero también tenemos otro distractor, que es el mental: la preocupación.

En estos tiempos es difícil controlar la preocupación, pero aun así puedes preguntarte: aquello por lo que te preocupas, ¿tiene solución? si es así, ¿estoy haciendo todo lo que puedo hacer?, ¿qué más podría hacer?. Y trabajar en ello.

Como decía un proverbio chino:
Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si tiene solución, ¿para qué te preocupas?

Otra técnica que podrías hacer sería apuntar aquello que te preocupa y compartirlo con aquellos que están en tu casa, o bien con un profesional, y de esta manera seguro que las preocupaciones mitigarán.

Una última estrategia para que reduzcas tu preocupación, estés más atenta y mejore tu resiliencia: deja de informarte del coronavirus. Es muy probable que te estés sobreexponiendo a la información de los medios, actualizándote en cuanto a número de infectados, ranking por paises… es momento de parar, porque esta información hará que aumente tu nivel de ansiedad y que te resulte difícil de manejar.

Sé activa

En casa estamos contenidos, pero la creatividad, inventiva, productividad, ingenio… no tiene límites. ¡Ahora es momento de que hagas cosas! Cocina, juega a juegos de mesa o créalos, haz tu propia página web, busca nuevas aficiones… ¡Esta canción de calle 13 seguro que puede ayudarte a entender esta idea! Una canción que nos habla de la importancia de no quedarnos quietos, de no parar, ¡de moverse! Como dice en una de sus letras: “si no tienes cuerpo, menéa las ideas!”.

Ten iniciativas

Como dijimos antes, ahora toca moverse y reinvertarse. Los trabajos han cambiado, las relaciones también, la perspectiva y forma de vida de lo que llamamos “primer mundo” ha cambiado, y nosotros mismo seremos quienes redefinamos esta nueva situación, por lo que ya puedes empezar a escribir y tener ideas sobre ello puede ser una buena iniciativa!

Sé independiente

Aprender a vivir contigo misma puede ser difícil, pero ahora es más necesario que nunca. La dependencia de los demás existe, pero la sobredependencia crea más estados de ansiedad e inseguridad. Planifica qué puedes cocinar por tu cuenta y arriésgate! Si has de hacer una tarea y tu pareja o familiares no pueden ayudarte, busca por ti misma la solución y prueba!

Cuando hayamos vencido la batalla al coronavirus y hayamos mejorado nuestra resiliencia volveremos a juntarnos con nuestros seres más queridos, pero hemos de volver más fuertes que nunca. ¡Y ahora es momento de empezar!

Si quieres puedes leer otros artículos que seguro que podrán ayudarte!

#10 CONSEJOS para REDUCIR TU ANSIEDAD por el CORONAVIRUS

Vamos a explicarte por qué es importante seguir estos 10 consejos para reducir tu ansiedad causada por el coronavirus y toda la información mediática alrededor de éste. La ansiedad que sientes es totalmente normal, igual que el sentir una sensación de indefensión total por la situación que estás viviendo. Aquí te enseñaremos cómo reducir esta ansiedad, identificando qué te genera estrés y como reducirlo.

Nuestro objetivo es que recuperes las riendas de tu vida, y la mejor manera de conseguirlo es siguiendo estos 10 consejos para reducir tu ansiedad, causada tanto por el coronavirus como por todo lo que conlleva:

#1 Deja de informarte

Actualmente no nos estamos informando de la situación, sino sobreinformando. Es buen momento para que te preguntes: y el objetivo de informarte es… ¿tener más información? ¿exactamente para qué? ¿Esto nos ayudará a reducir la ansiedad?

Es bueno que estés informada de las últimas noticias, siempre que ese conocimiento no te lleve a generar más pensamientos que te llevan al sufrimiento (personal o ajeno), a pensamientos catastrofistas, a que sientas que esta situación cada vez va a peor… porque entonces durante todo este tiempo tu objetivo de estar informada va a pasar a un segundo plano, para ser el primero el estar estresada.

reducir noticias ansiedad

Cada noticia nueva, cada dato demoledor (el 10% de…) es una punzada más a tus creencias sobre el bienestar que hasta ahora tenías. Ese bienestar volverá, porque la historia se repite, es cíclica, pero lo que importa es cómo está siendo ahora tu bienestar emocional. Tu bienestar depende tanto de lo que haces como de lo que entra, y la información que últimamente entra es totalmente alarmista, catastrofista y pesimista. Todo ello no ayuda a reducir la ansiedad, sino a aumentarla.

Para ello será muy importante que primero tomes conciencia de cómo esta sobreinformación está afectando a tu sensación de pérdida de control y del aumento de alarma, y segundo que lleves a cabo estrategias de autocontrol, que identifiques qué medios de información utilizas más, mediante qué plataformas (móvil, tablet, ordenador, televisión…), para que te puedas desinstalar algunas aplicaciones que te notifican al momento de cualquier noticia nueva. Y el mejor remedio para combatir esa sobreinformación es el siguiente punto.

#2 Has de ocuparte, no preocuparte

Los síntomas que más están apareciendo durante estas primeras semanas en una situación de enclaustramiento por el coronavirus son una mezcla del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) y del ataque de pánico (AP). Ambos trastornos se relacionan con la ansiedad, y precisamente lo que buscamos es reducir la angustia.

El síntoma más característico del TAG es la preocupación. En este caso, tu preocupación se relaciona con la aparición del estrés por la indefensión que sientes tanto en el momento presente como por lo que pueda ocurrir más adelante. 

Algunos de los síntomas del AP son las palpitaciones (tu corazón late muy rápido), vértigos, desmayo y respiración dificultosa. 

Para tratar todo esto, tenemos dos herramientas básicas, una que te explicaremos aquí y otra que te explicaremos en el punto 3.

planning reducir ansiedad

Para ocuparte es muy importante que tengas un planning semanal en el que indiques a qué hora levantarte, comer, cenar e ir a dormir. Esto serían los tres pilares pilares más relevantes para que empieces a hacer tu planificación diaria, y una vez tengas bien planificado qué hacer, tocará reorganizar las tareas de casa, cuándo dedicar un espacio al juego y entretenimiento, cuándo desconectar de las pantallas…

Aquí tienes un listado de páginas donde puedes sacar ideas para estar más entretenida, pero sólo tendrá sentido hacer estas actividades si es con una estructura bien planificada.

70 actividades para divertirse en casa con los niños
Coronavirus: 10 actividades para hacer con los niños en casa durante el aislamiento preventivo por el COVID-19

Las actividades que más te recomendamos son:

– Acabar de hacer las tareas pendientes: es un muy buen momento para acabar aquellas tareas de las que antes no tenías tiempo o simplemente no te apetecía hacer. Esto hará que aumente tu autoeficacia y tu sentimiento de dominio de la situación.

– Juegos en familia: la socialización es muy importante, y más con aquellos con los que vas a compartir tantas horas.  

– Aprender a cocinar: la comida saludable es ahora más importante que nunca, y ahora que tienes más tiempo puedes aprovechar para desarrollar tu creatividad e inventiva.

– Nuevos hobbies: los hobbies te permiten estimular la creatividad, te fuerzan a mantener la atención de forma más activa que nunca y te hará sentir más realizado.

Todas estas actividades te permitirán estar ocupada, y no preocupada, con lo que conseguirás reducir la ansiedad causada por el coronavirus gracias a todas estas nuevas actividades bien organizadas.

#3 Haz ejercicio físico

Se ha estudiado los efectos que el ejercicio físico tiene sobre nosotros y se ha observado que tiene efectos positivos tanto a nivel físico como mental (mejora la autoestima, la atención, musculatura, permite la socialización, reduce la ansiedad…).

ejercicio reducir ansiedad

Todos estos efectos son de sobras conocidos, y ahora es más importante que nunca que lo lleves a cabo. Para ello tenemos multitud de canales de youtube que se adaptan muy bien a nuestra rutina y a nuestro nivel. El objetivo no es hacer más ejercicio que antes, ni ser profesionales, el objetivo es que te muevas. 

Además, entre otros efectos que se ha visto es que mejora el sistema inmune, y sabemos que el coronavirus tiene un efecto directo sobre el sistema inmune, y ¡aquí podemos combatirlo directamente!

#4 Practica técnicas de relajación

Como hemos visto antes, uno de los síntomas que más se están repitiendo entre aquellos que presentan síntomas de ansiedad es la dificultad para respirar. Para ello, la técnica que más eficaz se ha demostrado es la respiración diafragmática. La respiración diafragmática será clave para reducir la ansiedad causada por el coronavirus.

Esta técnica te permite mejorar la oxigenación, te ayuda a mejorar la respiración, mejora tu capacidad pulmonar y sirve para tratar, aliviar o prevenir los ataques de pánico que, como hemos dicho antes, estos tienen los síntomas más parecidos a los que estás experimentando. A continuación te dejamos un vídeo donde explica muy bien cómo realizar esta respiración diafragmática, te recomendamos practicarla y después enseñarla a vuestras parejas, hijos, o familiares más cercanos con los que estáis compartiendo estos días de confinamiento.

#5 Cuida el sueño

Uno de los aspectos que más se agrava cuando estamos en situación de estrés es el sueño. Es primordial que lo cuides, porque es un indicador muy importante de tu estado de ánimo, además de que tiene efectos directos sobre tu atención, memoria, aprendizaje… Si no duermes bien, el día te va a resultar más pesado y difícil de sobrellevar, además de tener una implicación directa en dejar de hacer tus rutinas, ejercicios, aumentará tu mal humor… Y todos estos efectos secundarios te harán más difícil tu objetivo de reducir la ansiedad.

reducir insomnio

Para cuidar el sueño será importante, además de tener tu planning, practicar lo que se denomina la higiene del sueño. La higiene del sueño tiene que ver con todas aquellas actividades que se realizan antes de ir a dormir:

  • No fumes o consumas alcohol antes de ir a dormir
  • Evita hacer ejercicio aproximadamente unas 4 horas antes de ir a dormir
  • Atenúa las luces a medida que se acerca la hora
  • No te vayas a dormir más tarde de la hora programada
  • Disminuye el uso de las pantallas
  • Haz una rutina que recuerde que se va a dormir
  • Haz una cena que sea fácil de digerir
  • Levántate a la hora programada y no alargues la cama

A continuación te dejamos un artículo muy interesante del Diego Redolar, profesor de la UOC y magnífico docente, donde explica muy bien la relación y todos los efectos que está teniendo el enclaustramiento, el estrés y el insomnio.

https://www.diaridetarragona.com/noticias/El-confinamiento-afecta-la-calidad-y-las-horas-totales-de-sueno-20200321-0019.html

#6 Socialízate

El ser humano es un ser social, y su gran desarrollo tanto intelectual como emocional ha sido gracias al trabajo cooperativo. Necesitas de la relación de los demás, y estar encerrado en casa no te ayuda. Por ello es importante que te socialices, que te relaciones con los demás, y esto lo puedes hacer mediante:

videollamadas socializarse

Videollamadas: con Skype o las videollamadas de whatsapp puedes hablar con tus seres más queridos. ¡Y no te olvides de la gente mayor! Busca la manera de enseñarles a utilizar las videollamadas y te estarán eternamente agradecidas durante todo este tiempo.

  • Planifica cuándo llamar: no toda las horas son buenas para llamar, y tampoco has de sobreabusar de las videollamadas, porque lo que empieza siendo una herramienta de socialización muy buena acaba siendo una actividad monótona, aburrida y pesada.
  • Participa en las actividades que se están llevando (aplausos a trabajadores, retos virales…)

Recuerda que todos estos consejos buscan reducir la ansiedad causada por el coronavirus, por lo tanto, mientras llevemos a cabo estas llamadas hemos de intentar hablar de otros temas que no tengan que ver con el coronavirus, porque lo que estamos buscando precisamente es reducir la ansiedad, y en el punto #1 ya dijimos que era importante reducir este tema.

#7 Cuida la convivencia

Sabemos que son semanas difíciles, pero la convivencia pasa a ser ahora un eje principal en el bienestar personal, familiar y social. Resaltamos:

  • Comunícate de forma asertiva: intenta evitar hacer comentarios o reproches que no llevan a nada.
  • Tolera las emociones de los otros: son momentos difíciles para todos, no estás sola, y hay que respetar esos momentos de crispación y ansiedad que tienen los de alrededor.
comunicación asertiva ansiedad

Respeta los espacios íntimos: no esperes que todo sea un mar de rosas, y por ello es un buen momento para que todos en casa tengáis vuestro espacio, tanto físico (la habitación, la sala de estudio, la buhardilla…) como temporal (una hora para tí, levantarte antes de que se levanten los niños para disfrutar del desayuno…).

Sabemos que hay muchos más aspectos relevantes para mejorar la convivencia en casa, pero estos son primordiales para que la convivencia, durante estas semanas, sea más llevadera. 

#8 Jerarquiza tus prioridades

jerarquia prioridades reducir ansiedad

En estos momentos es bueno que te hagas esta pregunta: y ahora, ¿qué es importante?. No puedes ir a todas, has de saber priorizar qué es importante, que es menos importante y qué no lo es. Una vez escuché a un padre decir: si vas a todas las batallas, perderás la guerra. Si intentamos ir a todas, no podremos reducir la ansiedad.

La diferencia está en que la batalla de aquel momento era con unos comportamientos concretos, y la batalla de ahora tiene dos frentes: un virus que has de combatir con unas medidas de protección (#quedateencasa) y una ansiedad que te sobrepone, y en este artículo te estamos dando las herramientas para que ganes la batalla a esta angustia y puedas reducir la ansiedad causada por el coronavirus.

La flexibilidad para tolerar actitudes, comportamientos y despistes serán más importantes que nunca, porque te permitirá focalizarte en aquellos aspectos que creas más relevantes: la comunicación, la planificación diaria, la planificación de los gastos para la gestión económica, el trabajo telemático si fuera tu caso… y uno de los más importantes, el #9.

#9 Expresa tus emociones

La ansiedad hace que se despierte en ti un seguido de emociones que te afectan a lo largo del día: la tristeza, la ira, la sorpresa… A continuación te proponemos unas pautas a seguir para aprender a expresar las emociones de la forma más asertiva y con ello conseguirás reducir aún más tu angustia y ansiedad.

  • Identifícalas: tenemos 6 emociones básicas, que se pueden aprender mediante el acrónimo MATIAS (Miedo, Alegría, Tristeza, Ira, Asco, Sorpresa). Hay mucha gente que le cuesta identificarlas, o bien porque no las siente o porque las confunde (miedo, tristeza e ira se confunden muy fácilmente). Es bueno que intentes tomar conciencia de cada una de ellas y que recuerdes cómo las experimentas.
  • Entiende qué significan para ti, qué sentido les puedes dar: cada emoción obedece a una interpretación de la situación. El miedo a lo desconocido, la ira a lo que consideramos injusto, la tristeza es el anhelo de lo que ya no podemos hacer (como es ir a comprar tranquilamente…). Cada emoción la puedes relacionar con una palabra, una idea, una situación… y seguro que para ti significará una cosa distinta a la de otra persona. Recuerda también que las emociones sirven para algo. ¿Para qué? El miedo es necesario para evitar el sufrimiento, la tristeza puede servir para valorar aquello que no tenemos… es importante que intentes dar un sentido o un motivo a cada emoción que sientes.
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  • Compártelas con las personas allegadas: una vez has identificado la emoción, sabes qué significa, qué te está provocando y qué sentido tiene, por qué ha aparecido… es momento de compartirlo.

Cuando lo compartes te permite desahogarte a ti y permite que el otro te comprenda mejor. Tanto si estás en el trabajo como en casa, ¡compártelo! Vivimos en una situación excepcional, diferente a la de las demás. Por lo tanto, si estamos en situaciones distintas, ¿por qué hacer lo mismo? Has de adaptarte a esta nueva situación, y este cambio que sientes es muy bueno que lo compartas para que los demás entiendan cómo te sientes. Sólo así podrás abrirte, te ayudará a reducir la ansiedad y dejarás que los demás, con sus miedos y sus alegrías, también se abran.

#10 Acepta la situación que estamos viviendo

Sólo si entras en contacto con la realidad, sin buscar el refugio de las pantallas o las bromas de los memes, identificando tus emociones y aprendiendo cómo estás por dentro, podrás aceptar todo aquello que sientes así como aceptar todo aquello que hay fuera tuyo. Aceptarte sin juzgarte.

aceptar para reducir ansiedad

La aceptación de cómo eres, cómo funcionas, cómo reaccionas ante esta situación a la que nadie nos ha preparado, te permitirá conocerte más, avanzar, progresar y crecer como persona, porque el crecimiento no es sólo cuando estamos bien, sino también cuando estamos mal. Aceptarte es el motor que te permite después avanzar. ¿Hacia dónde? Eso sólo lo podrás elegir .

apoyo y control

Salud familiar: Apoyo y Control en la familia

El apoyo y el control son las dos variables clave que ayudan a tener una familia saludable. Son muchos los estudios que han resuelto estas dos variables como las más relevantes para mantener un clima familiar sano y fuerte.

Antes de explicar cada una de estas dos constantes, hemos de resaltar que lo importante aquí es cómo vuestros hijos perciben este apoyo y control, no solo los esfuerzos que como padres y madres realizáis para apoyarlos.

El apoyo en la familia: los hijos

Apoyar a los hijos implica un seguido de estrategias para que ellos puedan recurrir a vosotros cuando tienen algún problema. Por lo tanto, será importante identificar:

¿Necesitan de nuestro apoyo?

Muchas veces ellos mismos se sienten valientes y fuertes para resolver sus problemas. Aquí será importante determinar si realmente necesitan ayuda o no, independientemente de que la pidan. Si no nos la piden pero creemos oportuno ofrecérsela, la estrategia para ayudarles no podrá ser mediante una comunicación directa, sino indirectamente abordando el tema desde otra óptica (experiencias tuyas, vídeos de youtube, anécdotas de otros…).

¿Estamos capacitados para ofrecerles apoyo?

Los problemas de hoy en día no son los mismos que los de antes, tenemos las redes sociales, internet, videojuegos, tríos amorosos, dificultades escolares… el abanico de problemas ha aumentado, y como padres es importante que sepáis si estáis preparados para ayudarles. A veces no es factible, y en ese caso será importante recurrir a alguien que pueda ofrecer ese apoyo.

¿Es el momento de ofrecérselo?

Un buen momento para ti no significa que también lo sea para el otro. Si somos capaces de descubrir cuándo nuestro hijo/a está más receptivo, será más fácil acceder a él/ella y así brindarle los consejos que creamos más oportunos.

Comunicación verbal y no verbal

Tanto el contenido como la forma importan a la hora de dar un mensaje. Ser claros y concisos muchas veces ayuda, pero en otras haremos que se sientan más cohibidos.

El control en la familia como seguridad

Es muy importante que vuestros hijos sientan que tenéis el control de la situación, que no os sentís desbordados (a pesar de que en algunas ocasiones pueda ser). El control de vuestros hijos, saber dónde están, con quién están, que pueden recurrir a vosotros porque en todo momento no les perdéis “de vista” es clave para que ellos aprendan que pueden contar con vosotros y, lo más importante, que tienen límites.

Vuestros hijos buscarán los límites, tanto los de ellos como los vuestros, y aquí es donde vosotros, mediante una comunicación asertiva, podéis hacerles ver dónde están los límites, qué pueden hacer y qué no y, lo más importante, explicándoles el por qué.

Por qué no poden ir tan tarde a la cama, por qué es importante saber dónde están, por qué no hay que gritar en casa… Cuando entiendan el por qué, será más fácil que lo lleven a cabo y eso solo es posible si tenemos el control de la casa y ellos son capaces de percibirlo así.

Así pues, si lo que queremos es una familia que pueda crecer saludablemente y que el clima familiar sea lo más distendido posible, es importante tener en mente estas 2 variables clave: ofrecer apoyo y control.

Si quieres saber más estrategias para mejorar el clima familiar, esta entrada también te puede interesar, te esperamos!

casa

Las 4 Claves para reforzar los espacios íntimos

Cuando estamos en familia, es normal que esté el deseo de intentar hacer entre todos la mayor cantidad de actividades juntos, explicarlo todo, compartir intereses… pero a veces se nos olvida que es importante respetar el espacio y la intimidad de cada uno de los miembros de la familia. A continuación os explicaremos las 4 claves más importantes para reforzar los espacios íntimos en familia:

Todos entendemos lo mismo

Es clave que todos los miembros de la familia tengáis la misma idea sobre el “espacio íntimo”, porque de aquí derivan muchos conflictos y problemas: la familia no entiende lo mismo por “espacio íntimo”. Esto se puede extrapolar también a las relaciones de pareja, así como con los compañeros de trabajo. Para ello, en lugar de inferir o dar por hecho que todo el mundo entiende los mismo, pregúntale: ¿Hijo, qué entiendes por espacio íntimo?

Tener claro el espacio íntimo

Relacionado con lo anterior, y una vez tenemos claro que todos los miembros de la familia tenemos la misma idea acerca de qué entendemos por espacio vitar, ahora toca preguntar: ¿Cuál es tu espacio íntimo? Aquí hemos de hacerle entender que, en caso de los hijos, el espacio vital es su habitación. En su habitación tendrán un primer refugio en el que conocerse, cambiar, crecer, experimentar…

Nosotros como padres y madres también tendremos que dejarles claro que también tenemos nuestro espacio íntimo: nuestro dormitorio. Han de aprender a respetarlo, que entiendan que ese espacio es nuestro, que aquí hablaremos de nuestras cosas (faena, familia, amistades, problemas económicos…).

Definir espacios comunes

Definimos los espacios comunes (cocina, comedor…) para que los niños tomen conciencia que aquí se dará la mayor convivencia, respetándose entre toda la familia, marcando unas normas de convivencia que permitan compartir las experiencias de cada uno. Sólo de esta manera la convivencia en los espacios comunes será efectiva, mejorando el clima familiar y, por otro lado, también servirá como estrategia de escape cuando se dé algún conflicto, donde cada uno podrá decidir ir a su espacio íntimo. Estos conflictos durante la adolescencia son muy comunes, y podéis conocer más de estos conflictos en el apartado de comportamientos disruptivos.

Me puede costar aplicar las claves

Como padres es normal que pueda costar aplicar estas claves, que se pasen por alto o se den por hecho. En este caso, es clave entender por qué te puede costar preguntar a tu hijo o a tu pareja qué entiende por espacio íntimo: puede ser por miedo a su reacción, a un desacuerdo de los límites de la pareja o de los hijos, diferentes pautas de crianza, dar por hecho que la otra persona va a estar en desacuerdo (cuando seguramente no sea así)…