Sí, sí se puede diagnosticar depresión en la infancia y en la adolescencia. Es difícil aceptar que a nuestro hijo o hija le puedan diagnosticar TDM, ¡si es muy pequeña! Desgraciadamente se diagnostican, y cada vez más… y no es raro si tenemos en cuenta que el inicio de este trastorno se sitúa al inicio de la adolescencia.

En caso de que un familiar tenga depresión, ésto hace más probable que su hija también lo desarrolle, concretamente el riesgo es de 2 a 4 veces mayor. Esto tiene relación con la heredabilidad, que es aquella influencia genética que transmitimos a nuestros hijos, siendo en el caso del TDM del 40%

Antes de finalizar, queremos ofreceros un dato más: Cuando el trastorno dura más de 1 año, en el caso de niños y adolescentes, se diagnostica como “Trastorno depresivo persistente (o también llamada, distimia)”.

¿Queréis transmitirnos emociones y sensaciones después de leer estas cortas líneas? Os recordamos nuestro correo electrónico para lo que queráis compartirnos: info@orientacionpsicologica.es.