Claves para diferenciar el deseo de necesidad
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
Vivimos en una sociedad donde cada vez hay más deseos cortoplacistas por la dificultad de pensar y planificar a largo plazo. En esta sociedad de consumo, han conseguido sobreestimular a la población a través de pequeños refuerzos intermitentes (como si de una máquina tragaperras se tratara) provocando en la población una sensación constante de que necesitamos de algo. Por ello, creo que es importante saber identificar cuándo algo es un deseo (ya sea propio o impuesto) y cuándo es una necesidad (real e intrínseca), porque la confusión de ambos puede llevar a un estado de frustración basal y difícil de gestionar.
Claves para identificar un deseo
Un deseo es una motivación (tanto emocional como mental) que tiene por objetivo conseguir satisfacer algo. A diferencia de la necesidad, en el deseo hay una ilusión por conseguirlo, un esfuerzo, constancia, y puede darse tanto a corto como medio y largo plazo.
La no consecución de un deseo no genera frustración, puesto que el principio básico es que existe la posibilidad de una felicidad que no necesitamos, porque nuestras necesidades ya están cubiertas. Sería algo así como un más a más.
El deseo sería un camino extra que podemos decidir caminar o no, pero si no caminamos por él, podemos estar tranquilos.
Como ejemplos de deseos tendríamos: una pareja, un coche, un móvil de alta gama, tener una propiedad…
Clave para identificar una necesidad
Una necesidad es una motivación interna (mental y emocional) que debe de estar resuelta en el momento en el que se nos activa las estructuras cerebrales internas. Esta motivación interna nos moviliza para alcanzar esa necesidad que, si no está resulta, sí o sí nos va a generar un malestar.
Por ejemplo algunas de las necesidades serían el comer, beber, relacionarse, tener un lugar donde dormir…
La necesidad activa una serie de mecanismos internos que movilizan todo el cuerpo para conseguir ese objetivo y, por lo tanto, para reducir el malestar que nos genera. A diferencia del deseo, la necesidad es cortoplacista.
Problemas de confundir deseo y necesidad
Es sumamente frecuente que una persona confunda un deseo con una necesidad, y esto radica en la cultura occidental en la que vivimos junto al lenguaje que utilizamos en el día a día.
Vamos a poner ejemplos:
- ¿Necesito comprar ropa o deseo comprar ropa?
- ¿Necesito beber para pasármelo bien o deseo beber y pasármelo bien?
- ¿Necesito salir el fin de semana o deseo salir el fin de semana?
La sobreestimulación (principalmente llevada por las redes sociales) ha hecho que «necesitemos» vivir activamente bajo las demandas actuales, como si de un FOMO (fear of missing out, tener miedo de estar fuera de la moda) se tratara, y si no estás a la última sientes que te estás perdiendo parte de tu vida.
Esto lleva a buscar tener el último iPhone, vestir a la moda con las últimas tendencias, viajar donde todo el mundo viaja… pero no bajo el deseo sino con la necesidad de hacerlo por el miedo a no ser suficiente hacia los demás y hacia uno/a mismo/a.
Podemos deducir claramente que de aquí aparece la frustración, como consecuencia de confundir ambos conceptos.
Aprende a diferenciar deseo de necesidad
Recomendaría tener muy claro cuáles son las necesidades básicas de Maslow, lo cual puede ayudarte a discernir claramente si lo que sientes es un deseo o es una necesidad.
Las necesidades de Maslow y por orden de prioridad son:
- Necesidades fisiológicas (respirar, beber agua…)
- Necesidades de seguridad (seguridad física, moral, económica…)
- Necesidades sociales (grupo de referencia y de sostén)
- Necesidades de estima (verbalizaciones de autocuidado)
- Necesidades de autorrealización (alcance del mayor potencial, desarrollando el conocimiento y contribuyendo a la sociedad)
Si detectas que alguna de estas necesidades no están cubiertas (principalmente las fisiológicas y de seguridad), sería importante priorizarlas.
Intenta clasificar el pensamiento que te ha venido en una de estas necesidades. Si crees que forma parte de alguna necesidad que no está siendo cubierta, entonces lleva a cabo esa acción para cubrir la necesidad.
Si ves que esa necesidad está cubierta, pero sigues sintiendo que quieres conseguirla, pregúntate si puedes esperar. Si tu respuesta es afirmativa, entonces ten claro que se trata de un deseo y no una necesidad.
Cuando hayas identificado si es un deseo de una necesidad, hallarás una mayor tranquilidad porque sabrás que no conseguirlo en el presente no significa que en el futuro no puedas conseguir. Dicho de otro modo, tranquilo/a, que podrás conseguirlo (solo que no ahora).








