Rumiación y preocupación: características y diferencias
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
En terapia es una constante que las personas acudan porque están preocupadas respecto a un tema. Por consiguiente, lo que suelen hacer es darle muchas vueltas, pensar continuamente en el problema y creer que esto de dar muchas vueltas a un problema les acerca a una solución. Nada más lejos de la realidad, lo que hacen es rumiar sobre un problema.
Por ello, hoy os enseñaré a diferenciar entre rumiar y preocuparse. Además, le daremos otro significado a la preocupación, con el objetivo de redefinir este concepto y que tenga una visión más proactiva.
Que es la rumiación
La rumiación es un proceso mental en el que la persona se concentra en sus problemas, errores o situaciones dolorosas, de una forma que roza la obsesión. El concepto de rumiar proviene de la acción que hacen las vacas, la rumia, que es el proceso de tragar, regurgitar, volver a masticar y volver a tragar el alimento. Como vemos, igual que el animal vuelve a realizar las mismas acciones, la persona que está rumiando lo que hace es pensar una y otra vez sobre ese problema. A diferencia de las vacas que la rumia tiene un sentido (mejorar la digestión masticando más el pasto) la rumia en las personas no tiene un sentido positivo sino más bien al contrario, el enfoque en los aspectos negativos y la profundización en los sentimientos de impotencia y tristeza.
Que es la preocupación
La preocupación es un proceso mental por el que hay una cuestión sin resolver y la persona lo que hace es pensar sobre eventos futuros que pueden ser problemáticos.
Pero, vamos a intentar redefinir el concepto de preocupación y que tenga un sentido más adaptativo.
Si desglosamos la palabra preocupación según su prefijo, podríamos definir la preocupación como:
Pre: previo
Ocupación: tomar acción en algo
Por lo tanto, podríamos definir la preocupación como todas las acciones previas que pensamos y que nos permite prepararnos para tomar una acción más adaptativa.
Por lo tanto, desde este punto de vista, la preocupación puede verse como un aspecto positivo si el enfoque que adoptamos es este.
Diferencias entre preocupación y rumiación
La diferencia principal entre la preocupación y la rumiación es el enfoque temporal que tienen. La preocupación tiene un enfoque más angustioso respecto al futuro, mientras que la rumiación tiende a enfocarse en el pasado o en situaciones ya vividas.
Cuando la persona experimenta una preocupación crónica, muy probablemente acabe desarrollando un Trastorno de Ansiedad Generalizada. En cambio, en la rumiación la persona puede experimentar un Trastorno Obsesivo Compulsivo. En ambos casos, los síntomas de ansiedad están presentes.
Conclusión
Es importante saber diferenciar entre la rumiación y la preocupación, y más concretamente en la redefinición de la preocupación. El ver la preocupación como una estrategia para pensar en alternativas antes de ponerlas en acción tiene una visión más adaptativa y proactiva.








