Cuando el placer se confunde con el autocuidado
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
Es importante diferenciar el placer del autocuidado, cosa que no todo el mundo tiene presente y que seguro que después de leer este pequeño artículo te ayudará a cuestionar si la forma en la que actúas te está ayudando a cuidarte o simplemente te está entreteniendo.
Placer vs autocuidado
Ante el riesgo de confundir el «me lo merezco» con el «esto me ayuda», vamos a explicar las diferencias y después las consecuencias de no diferenciar ambos conceptos.
Qué es el placer
El placer es el resultado de satisfacer un deseo inmediato, que te proporciona una gratificación instantánea y momentánea. Por ejemplo, ver series sin parar, comer algo que te gusta o dormir más de la cuenta.
No es un problema la búsqueda del placer y el poder sentirlo, pero… la cuestión está en cómo se consigue ese placer, cuándo se da y por qué se da.
El cómo se consigue hace referencia a los medios. Una manera de conseguir placer puede ser a través de una actividad relajante, pero también a través del consumo de tóxicos. El cuándo se da se refiere a la variable temporal, y no es igual la búsqueda de placer por ejemplo en horario laboral que en tu tiempo libre. Y, en cuanto al por qué se da, se refiere a qué motivaciones internas hay que hacen que algo te de placer (el placer de ir a tomar algo porque te apetece socializar versus el placer de ir a tomar algo y socializar porque no puedes estar solo contigo mismo).
Qué es el autocuidado
El autocuidado se refiere a todas aquellas acciones que tienen por objetivo la búsqueda de bienestar a medio o largo plazo, y en muchas ocasiones requiere un esfuerzo o incomodidad para alcanzarlo.
Por ejemplo, tenemos el ir a hacer terapia, hacer deporte sin que apetezca o poner límites a una persona o una actividad.
El autocuidado tiene por base pensar en nuestro yo del futuro, que miramos de cuidar y abrazar.
Claves para diferenciarlos
Para diferenciar placer de autocuidado, hay que hacerse algunas preguntas, como por ejemplo:
¿Qué buscas realmente? (siendo sincero contigo mismo).
- Para este punto, diferenciar si estás evitando algo o nutriéndote de la actividad te ayudará a saber qué es lo que estás buscando. También preguntándote si esta actividad te ayudará el día de mañana o solo en el ahora.
¿Qué efecto deja después?
- En el caso del placer, te dará un alivio momentáneo que en muchas ocasiones se acompañará de culpa o de vacío (por ejemplo, después de estar 2 horas con el Instagram haciendo scroll)
- En el autocuidado, el efecto posterior será de tranquilidad, claridad y sensación de haber hecho una buena acción para ti mismo.
¿Necesito repetirlo o me deja en paz?
- En el placer, hay una necesidad posterior de continuar haciéndolo, es un enganche. Si puedes detectar esa necesidad de continuar haciendo aquella acción placentera, tomar conciencia que posteriormente se convertirá en un problema y no en un autocuidado te puede ayudar a poner ese límite.
- En el autocuidado, la actividad es sostenible y la sensación de paz te acompañará.
Conclusión
Es importante diferenciar si la actividad que estás realizando te provoca únicamente placer o también hay un autocuidado en ello. No se trata de hacer solo actividades de autocuidado, porque también necesitamos de otras que nos den placer, pero sin olvidar dónde están los límites que hacen que pasemos de un bienestar y cuidado personal a únicamente un disfrute temporal donde dejamos de hacer otras actividades que nos pueden beneficiar mucho más (aunque ahora no lo veamos).
TEXTO








