Datos sobre el acoso escolar en España y cómo hacerles frente
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
Datos sobre el acoso escolar
Según el I Estudio sobre el acoso escolar y el ciberacoso en España, realizado por la Fundación ColaCao y la Universidad Complutense de Madrid, el 6,2% de los estudiantes entre 4º de Primaria y 4º de Secundaria han sufrido acoso escolar en los últimos dos meses. Esto equivale a casi 220.000 estudiantes.
Se tratan de datos demoledores, porque además en muchas situaciones estos casos no son detectados o, peor aún, son detectados pero no se hace nada al respecto.
El mismo estudio indica que casi la mitad de las víctimas de bullying (46,4%) también han sufrido alguna forma de maltrato digital. Esto nos indica también un grave problema, que es el siguiente: el bullying ya no se circunscribe únicamente a un contexto, por lo que la víctima tendrá una mayor sensación de indefensión al sentir que puede ser atacada allá donde esté: escuela, instituto, calle, casa, internet…
Los efectos del bullying a nivel psicológico no se hacen esperar: el 20,4% de las víctimas de acoso escolar han intentado quitarse la vida alguna vez. Esto equivale a 1 de cada 5 víctimas (casi 45.000 menores). Además, el 16,8% de los acosadores también han declarado haber intentado suicidarse, y esto se debe a que en numerosas ocasiones los acosadores también han sido víctima previamente de un acoso.
Y hay dos factores de riesgo para el acoso escolar: el acoso se da en mayor frecuencia en grupo (casi el 50%) y es más común en chicos (62,4%) que entre chicas (37,1%).
Consecuencias psicológicas del acoso escolar
Las consecuencias psicológicas del acoso escolar en la víctima tienen que ver principalmente con una afectación a nivel anímico, mental, comportamental y académico.
A nivel anímico, los síntomas de ansiedad y depresión aparecen a los pocos días, mostrando mayores preocupaciones por aquello que les rodea, preocupación por exponerse a nuevas situaciones de burla y acoso, apatía (pérdida de interés por aquellas actividades que hacía, como el deporte), anhedonia (pérdida de placer por aquellas actividades que antes sí que le daban placer), insomnio, dolores y disminución de la autoestima.
A nivel mental, la víctima pasa a sentirse menos segura de sí misma, desarrollando un autoconcepto (cómo se define a sí misma) más negativo y pesimista, como «soy tonto o tonta, no valgo para nada, soy un meme…». Esto también influye en la parte académica, donde la bajada del rendimiento académico lo interpretan como ser menos «inteligentes» que sus compañeros. Esta persona empezará a perder habilidades sociales y habilidades de afrontamiento para buscar otros recursos.
A nivel comportamental, la víctima dejará de hacer aquellas actividades que antes sí le reportaban un beneficio y una seguridad. En muchas ocasiones mostrarán un embotamiento conductual, como si su cuerpo pesara más y no querrán moverse para hacer otras actividades. En algunas ocasiones la víctima buscará unirse al grupo que se mete con él, bajo la creencia que se forma parte de ese grupo dejarán de meterse con él (aunque esto empeorará la situación).
Y como decíamos anteriormente, a nivel académico los resultados bajarán y, en muchas ocasiones, este será el detonante por el que los padres pedirán ayuda psicológica.
Programas de actuación y prevención del acoso escolar
Me ha parecido interesante buscar programas de actuación y prevención del acoso escolar que actualmente se están implementando en Estados Unidos, con el objetivo de intentar traer a España nuevos modelos de funcionamiento que ayuden a reducir esta práctica negativa.
Programa de Prevención del Acoso de Olweus (OBPP)
Este programa, implementado en todos los niveles educativos (K-12), busca reducir y prevenir el acoso escolar mediante intervenciones a nivel escolar, de aula, individual y comunitario. Se enfoca en mejorar las relaciones entre pares y promover un clima escolar positivo.
BP-PBIS (Bullying Prevention dentro del marco de Intervenciones y Apoyos Conductuales Positivos)
Este enfoque integra la prevención del acoso en el sistema de gestión del comportamiento escolar, enseñando explícitamente a los estudiantes habilidades sociales y comportamientos positivos. Está adaptado para estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria.
Positive Action
Este programa promueve la empatía, la cooperación y la resolución positiva de conflictos. Los estudios han demostrado una reducción del 41% en comportamientos de acoso y del 75% en conductas violentas entre los estudiantes que participan en este programa.
En general, estos programas tienen un enfoque integral y proactivo para abordar el acoso escolar en Estados Unidos, combinando políticas claras, educación, intervención temprana y apoyo comunitario. Estos modelos son interesantes porque ayudan a que la víctima se sienta protegida, el profesorado tiene herramientas, el acosador tiene claro dónde están los límites y la comunidad tiene un papel importante en proteger a las nuevas generaciones.








