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diferentes entre hombres y mujeres

¿Existen diferencias entre hombres y mujeres en inteligencia y personalidad?

Qué dicen los estudios acerca de las diferencias entre hombres y mujeres.

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Se han realizado múltiples estudios para analizar si existen diferencias entre hombres y mujeres, y a continuación os citaremos las conclusiones de estos estudios. Las diferencias se han encontrado básicamente estudiando dos áreas: la personalidad y la inteligencia.

Diferencias en la Personalidad

Antes de definir las diferencias entre hombres y mujeres en personalidad, es importante saber qué es la personalidad, y esta se define por las estrategias que utilizamos para pensar, actuar y sentir en determinados momentos.

Se han realizado numerosos estudios para determinar la estructura de la personalidad y por ellos os recomendamos leer, por ejemplo, los Big Five, o el modelo 16PF de Raymond Cattell.

Se ha observado que los hombres puntúan más en Asertividad (aunque algunos autores relacionan esta variable con la dominancia) y las mujeres más en Sensibilidad y Ansiedad (aunque estas puntuaciones se pueden ver sesgadas por la importante influencia cultural que tiene la sociedad occidental).

También se han estudiado cómo cambian otras variables en el tiempo, como por ejemplo la Autoestima y el Locus de control.

Se ha visto que tanto en hombres como en mujeres la variable Autoestima se mantenía durante más tiempo, por lo que no había diferencias entre ellos.

En cambio, variable Locus de control (responsabilidad que siente la persona cuando realiza un acto) sí que tenía diferencias a lo largo del tiempo. Durante la infancia y vejez sentimos que aquello que ocurre no depende de nosotros, mientras que al final de la adolescencia e inicio de la adultez sí que tenemos esta percepción.

Diferencias en Inteligencia

Las conclusiones de los estudios demuestran que no hay diferencias entre hombres y mujeres en inteligencia general, aunque sí en algunas aptitudes concretas.

Por ejemplo, los hombres puntúan más en las capacidades visoespaciales (como la rotación mental y la percepción espacial).

En otras variables estudiadas, como la capacidad matemática o la verbal, no hay diferencia entre géneros, aunque en ésta última las mujeres destacan en tener más producción de palabras y mejor comprensión lectora.

Conclusiones de los estudios

En general, los estudios han demostrado que, aunque existen algunas diferencias entre hombres y mujeres en rasgos de personalidad o en inteligencia, las diferencias son mínimas.

También se ha visto que hay más diferencia entre los mismos hombres y entre las mismas mujeres cuando los comparamos con el mismo grupo que cuando hacemos una distinción de géneros.

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“Táctica del pie en la puerta”, “bola baja” y otros principios de influencia social

Principios básicos de influencia social: principio de compromiso y coherencia.

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Vamos a entrar en el mundo de la influencia social. ¿Por qué, en ocasiones, cambiamos nuestra conducta debido al influjo de otras personas?. La influencia social se explica a través de distintos principios:

  1. Principio de Reciprocidad
  2. Principio de Validación Social
  3. Principio de Compromiso y Coherencia
  4. Principio de Escasez
  5. Principio de Simpatía
  6. Principio de Autoridad

Hoy os hablaremos del tercer principio, el de “Compromiso y Coherencia”.

¿EN QUÉ CONSISTE? Cuando nos comprometemos en una postura es mucho más probable que seamos proclives a aceptar peticiones y conductas coherentes con esa postura.

¿QUÉ TÁCTICAS LO EXPLICAN?

Táctica del pie en la puerta

La persona, una vez ha accedido a la primera petición, se ve a sí misma como la clase de personas que hace esas cosas. Funciona de la siguiente manera: pedimos a alguien que haga algo sencillo, y más tarde le pedimos que haga algo más costoso (lo que es el verdadero objetivo), de tal manera que esta persona tenderá a hacerlo ya que previamente ha cedido en esta postura.

Táctica de la bola baja = del amago

Se trata de conseguir que la persona tome la decisión de realizar una conducta sobre la base de una información errónea o incompleta. Por ejemplo, queremos comprar vuelos para hacer una escapada el verano y los vemos por 100€, nos decidimos a comprarlo y cuando tenemos que pagar nos dicen que finalmente valen 120€. Debido a que previamente ya nos habíamos decidido hacia esta opción, probablemente aceptemos pagar un poco más.

Táctica de incluso un peñique es suficiente = del cebo y el interruptor

Se apela al autoconcepto de la persona, de forma que rechazar la petición sería incoherente con sus valores de solidaridad. 

Ejemplificamos: imaginemos que estamos a favor de la causa X de una determinada ONG. Si nos paran por la calle para pedir que contribuyamos, es probable que aceptemos donar algo de dinero, siendo así coherentes con nuestra postura.

¿Queréis conocer los otros principios de influencia social? Hacédnoslo saber y escribiremos al respecto; estamos seguros que os parecerán igual o más curiosos.

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Procesos de influencia social: Efecto Orne, Rosenthal, Pigmalión, VanderBilt y Hawthorne

Procesos de influencia social: Efecto Rosenthal, Pigmalión, Vanderbilt, Hawthorn y Orne.

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Todos sabemos que, en mayor o menor grado, estamos influenciados por todo lo que nos rodea. En muchas ocasiones, nuestras expectativas, aquello que creemos que puede pasar, acaba pasando. No hablamos de mirar a un bolígrafo y esperar que caiga por su propio peso, sino que hay algunas circunstancias en las que las expectativas de uno modifica las conductas y el rendimiento de otros. Para ello, os vamos a explicar alguno de estos ejemplos, ¡esperamos que os resulten curiosos!

EFECTO ROSENTHAL

El Efecto Rosenthal aparece en el contexto de investigación: los deseos de los científicos, cuando están realizando un experimento, transmiten (por suerte de forma no intencional) sus deseos, los resultados que esperan obtener.

Los pacientes, en este caso, se ven influenciados por las expectativas y prejuicios del experimentador, comportándose así como éste espera y no como lo haría normalmente, finalizando el estudio con aquello que esperaba el experimentador y que, posiblemente, no se hubiera dado si esta situación se hubiera controlado.

EFECTO PIGMALIÓN

El Efecto Pigmalión aparecen en el contexto académico: el profesor transmite sus deseos y expectativas, de forma no intencional, a sus alumnos/as.

Debido a este efecto, los alumnos que el profesor espera obtener buenos resultados realmente obtendrán buenos resultados, mientras que aquellos que el profesor espera tener los peores, desgraciadamente, se acaban obteniendo.

EFECTO VANDERBILT

El Efecto Vanderbilt aparece en el contexto terapéutico: los deseos del terapeuta influyen en los del paciente.

Esto lleva como resultado que estos los pacientes cambien su comportamiento involuntariamente. 

EFECTO HAWTHORNE

El Efecto Hawthorne aparece en el contexto experimental, cuando la presencia y observación del investigador influye en la respuesta del sujeto.

A diferencia del primero, en este caso el científico está presente, y es esta presencia la que hace que el investigado modifique, en algún momento, su comportamiento.

EFECTO ORNE

El Efecto Orne sirve para describir cuando una persona investigada se comporta como cree que los otros esperan que se comporte.

Aunque en muchas ocasiones hemos de vigilar nuestro comportamiento, actitud, emociones… y adecuarnos al contexto, en este caso la persona analiza cómo debería de comportarse haciendo inferencias sobre aquellos que le investigan, sin obtener información previa de cómo debería ser su comportamiento. 

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