orientación psicológica

Recomendaciones y test más utilizados para llevar a cabo la evaluación de los tics, junto a otras sugerencias que facilitan la relación con el niño/a.

RECOMENDACIONES

Es importante que los profesionales que evalúen a su hijo o al paciente tengan en cuenta una serie de ítems a la hora hacer uno u otro diagnóstico de Tics:

  • ¿Tipo y número de tics?
  • ¿Tiempo desde que empezaron los tics?
  • ¿Implicación social de los tics? (Es decir, como influyen en la vida de la persona.)
  • ¿Se ha consumido algún tipo de sustancia?
  • ¿Antecedentes parentales?
  • ¿Otros trastornos asociados?

IMPORTANTE PARA EL PROFESIONAL

Aunque el diagnóstico de Tics puede ser sencillo, hay que recordar que en sesión el niño o la niña puede presentar el fenómeno de la “reactividad” (cambiar la propia conducta por el hecho de sentirse observado), por lo que el número de tics que puedas observar será menor al estar siendo observado.

Para ello, será importante preguntarle e ir alternando los temas de conversación a aquellos que más domine, para sentirse más relajado, olvidando que le estás observando directamente sus conductas de tics, y será ahí donde podrás observar si los hay y de qué tipo son.

Los tics suelen aparecer en contextos de estrés, por lo que recomendamos que también se valore la posibilidad de que haya síntomas de ansiedad comórbidos al trastorno.

PRUEBAS DE EVALUACIÓN

A diferencia de otros trastornos en los que os hemos descrito los test más utilizados para el diagnóstico, en el caso de los tics no disponemos de ninguna prueba exacta.

La observación es el método más idóneo, ya que a través de ella podemos percatarnos de si el niño tiene tics motores y vocales, mostrándolos desde hace más de un año (nos referiríamos al Trastorno de Tourette), tics motores o vocales, sin estar ambos a la vez (en este caso hablaríamos del Trastorno de tics motores o vocales persistentes (crónico)), o bien ha tenido ambos tipos de tics pero durante menos de un año (Trastorno de tics transitorios).

Clasificación de los Tics

 

Motores

Vocales

Simples

– Parpadear

– Muecas faciales

– Arrugar la nariz

– Levantar los hombros

– Torcer el cuello

– Aclarar la garganta

– Soplar

– Gorjear

– Olfatear

– Silbar

Complejos

– Olisquear repetidamente un objeto

– Tocar

– Gesticular con las manos

– Girar sobre si mismo

– Pisar fuertemente contra el suelo

– Saltar

– Pasos hacia atrás

– Doblar las rodillas

– Cambiar súbitamente sin sentido el tono o volumen

– Palilalia (repetición espontánea e involuntaria de sílabas, palabras o frases.)

– Ecolalia (repetición involuntaria de una palabra o frase que acaba de pronunciar otra persona, a modo de eco.)

– Coprolalia (tendencia a decir obscenidades, ya sean tabús, palabras inadecuadas para el ámbito social…)

RECURSOS DE INTERÉS PARA LA EVALUACIÓN DEL TRASTORNO DE TICS

La diferencia principal entre el Trastorno de Tics del Síndrome de Tourette tiene que ver con los tipos de tics, la duración y la presencia del algún tic más específico del trastorno de Tourette.
En el Trastorno de Tics es suficiente con que aparezca un único tic, mientras que en el Síndrome de Tourette necesitamos que aparezca múltiples tipos motores y uno o más vocales durante mínimo un año.
Como hemos dicho, la presencia de coprolalia (verbalización de palabras obscenas como “caca”, “mierda”, “cabrón” y otros insultos) nos ha de hacer pensar en posible un Síndrome de Tourette.

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