A continuación os presentamos las recomendaciones y test más utilizados para llevar a cabo la evaluación del Trastorno Negativista Desafiante, junto a otras sugerencias que facilitan la relación con el niño/a.

RECOMENDACIONES

Dado que la generalización de los síntomas es indicativa de la gravedad del trastorno, es fundamental que el comportamiento del individuo se evalúe en los diferentes entornos y relaciones.

Debido a que estos comportamientos pueden ser frecuentes en las relaciones con hermanos, los chicos deberían ser observados en interacciones con otras personas que no sean hermanos.

En este sentido, y teniendo en cuenta lo comentado anteriormente, deseamos que puedas responder a las preguntas siguientes que hacen referencia a la forma más adecuada de evaluar el TND:

  • ¿Han preguntado a diferentes personas (familia, niño, escuela…) por las características del niño? Si es así, ¿han tenido en cuenta la información que proviene del profesor de la escuela?
  • ¿Han preguntado por las diferentes etapas del desarrollo y su comportamiento?
  • ¿Han hecho un examen psicológico del niño?
  • ¿Han detectado los factores de riesgo específicos para las conductas disruptivas?
  • ¿Han preguntado por sus antecedentes? (problemas en la escolarización infantil, relación con los hermanos o familiares cuando era más pequeño….)
  • ¿Han tenido en cuenta la evaluación familiar? (estilo de crianza, estrés familiar, si hay abuso de sustancias…)
  • ¿Han evaluado su estado actual a nivel escolar? (rendimiento académico, problemas de aprendizaje, relación con los compañeros y profesorado…)

IMPORTANTE PARA EL PROFESIONAL

La evaluación de un niño con TND debe de estar basada en un modelo integrado del desarrollo y en múltiples fuentes de información (padres, niño, escuela y compañeros).

Aunque la piedra angular de la evaluación en niños suele ser la interacción que tiene con su cuidador principal, en muchos casos es con éste con quien presenta una mayor problemática (insultos, sobrepasando los límites, falta de respeto, entre otros).

La evaluación se considera un primer paso para la posterior intervención, por lo que será importante cuidar la relación evaluador-paciente.

Será importante conocer la historia de desarrollo del niño y contextualizar la problemática según la relación con los iguales, lugar de residencia y escuela.

También será relevante discriminar qué conductas son transitorias y cuáles estables para reflejarlo en los informes y posteriormente trabajar en sesión.

PRUEBAS DE EVALUACIÓN

A continuación te ofrecemos algunos de los instrumentos más utilizados para evaluar el trastorno. Es importante que, si no se pasan estos test en concreto, se administren otros que incluyan las áreas primordiales a evaluar:

  • Family Environment Scale (FES): muy útil dada la importancia del ambiente familiar en estos casos.
  • Sistema de Evaluación Conductual (BASC): puede ser cumplimentada por padres, profesores y el propio hijo, aportando información de los aspectos positivos y negativos del niño.
  • TOCA-R: para evaluar la desobediencia.
  • Sistema de Evaluación Empírica de Achenbach (CBCL – ASEBA): para evaluar la agresividad y los problemas sociales.

A continuación os dejamos un link de uno de los libros de referencia para llevar a cabo el diagnóstico y evaluación del Trastorno Negativista Desafiante (TND).

Si quieres saber más del TND, también puedes consultar:

Suscríbete para recibir los últimos artículos y contenido exclusivo