Nos embarcamos dentro de un mundo frecuente pero poco conocido. Queremos darte información para que comprendas mejor el espacio interno de tu hijo, quien no se expresa cuando se espera que lo haga.

¿Pero como no le hablas si es tu abuelo? ¿Por qué ni con tus compañeros de clase puedes dirigirles la palabra? ¿Por qué señalas y no me lo dices? Todas estas y más son preguntas que a menudo se te pueden plantear al ver el comportamiento de tu hijo. A continuación queremos darte información que quizás te ayuden a responder esta serie de dudas.

Que no hablen no significa que no tengan nada que decir. Démosles el espacio y las herramientas para que consigan expresarse.

Los niños con mutismo selectivo a menudo pueden no hablar ni siquiera ante sus amigos más cercanos o familiares de segundo grado, como abuelos o primos. Además, es probable que tu hijo se niegue a hablar en la escuela, lo que puede implicar cierto deterioro académico o educativo. Por otro lado, puede que esté dispuesto a participar en encuentros sociales cuando no sea necesario hablar. Es muy probable que, además, detecte que se comunica mediante medios no verbales, como por ejemplo señalando o escribiendo.  

Vuestro hijo tiene un estilo de afrontamiento excesivamente pasivo, y ese es su gran hándicap. Este estilo de afrontamiento, de relación con vosotros o con sus amigos se explica por una extrema timidez, o un miedo muy elevado a que le humillen socialmente, y por ello prefiere aislarse o “pegarse” a otras personas.

También se acompaña en muchos casos de rasgos compulsivos y de un comportamiento negativista (especialmente en casa), provocando muchas discusiones y rabietas que cuestan controlar y que erosionan el clima familiar.

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