Nos embarcamos dentro de un mundo frecuente pero poco conocido. Queremos darte información para que comprendas mejor el espacio interno de tu hijo, quien no se expresa cuando se espera que lo haga.

Que no hablen no significa que no tengan nada que decir. Démosles el espacio y las herramientas para que consigan expresarse.

¿QUÉ ES EL MUTISMO SELECTIVO?

¿Pero como no le hablas si es tu abuelo? ¿Por qué ni con tus compañeros de clase puedes dirigirles la palabra? ¿Por qué señalas y no me lo dices? Todas estas y más son preguntas que a menudo se te pueden plantear al ver el comportamiento de tu hijo. A continuación queremos darte información que quizás te ayuden a responder esta serie de dudas.

Los niños con mutismo selectivo a menudo pueden no hablar ni siquiera ante sus amigos más cercanos o familiares de segundo grado, como abuelos o primos. Además, es probable que tu hijo se niegue a hablar en la escuela, lo que puede implicar cierto deterioro académico o educativo. Por otro lado, puede que esté dispuesto a participar en encuentros sociales cuando no sea necesario hablar. Es muy probable que, además, detecte que se comunica mediante medios no verbales, como por ejemplo señalando o escribiendo.  

Vuestro hijo tiene un estilo de afrontamiento excesivamente pasivo, y ese es su gran hándicap. Este estilo de afrontamiento, de relación con vosotros o con sus amigos se explica por una extrema timidez, o un miedo muy elevado a que le humillen socialmente, y por ello prefiere aislarse o “pegarse” a otras personas.

También se acompaña en muchos casos de rasgos compulsivos y de un comportamiento negativista (especialmente en casa), provocando muchas discusiones y rabietas que cuestan controlar y que erosionan el clima familiar.

 

A. Fracaso constante de hablar en situaciones sociales específicas en las que existe expectativa por hablar (p. ej., en la escuela) a pesar de hacerlo en otras situaciones.

B. La alteración interfiere en los logros educativos o laborales o en la comunicación social.

C. La duración de la alteración es como mínimo de un mes (no limitada al primer mes de escuela).

D. El fracaso de hablar no se puede atribuir a la falta de conocimiento o a la comodidad con el lenguaje hablado necesario en la situación social.

E. La alteración no se explica mejor por un trastorno de la comunicación (p. ej., trastorno de fluidez [tartamudeo] de inicio en la infancia) y no se produce exclusivamente durante el curso de un trastorno del espectro del autismo, la esquizofrenia u otro trastorno psicótico.

¿CÓMO SE EVALÚA EL MUTISMO SELECTIVO?

En la mayoría de evaluaciones de diagnóstico es importante hacer uso de múltiples métodos, y el caso del mutismo selectivo no es una excepción.

Es importante utilizar la entrevista familiar y escolar, así como grabaciones de audio o vídeo para observar la conducta espontánea en su ambiente natural. También es importante recoger información de informes escolares y de otros centros en los que el niño haya podido estar. En este sentido, es primordial obtener información tanto del tutor, como de los padres y de otros profesionales. 

No debemos olvidar la figura de la logopeda, para descartar problemas del lenguaje y usar pruebas médicas, para descartar problemas orgánicos (audición, neurología…).

Como hemos dicho en el apartado anterior de “Recomendaciones”, la entrevista y la observación de la conducta espontánea del niño son primordiales para el diagnóstico del mutismo selectivo. Además, existen algunos cuestionarios que nos ayudan a discriminar su existencia.

  • Cuestionario abreviado para la estimación de la gravedad del miedo desproporcionado a hablar
  • Cuestionario exploratorio del miedo desproporcionado a hablar
  • Entrevista diagnóstica del Mutismo Selectivo (subescala del protocolo ADIS-IV)

Debido a las características clínicas del trastorno, es conveniente que establezcáis una buena relación antes de empezar a hacer la entrevista, y si puede ser mejor acompañado de su cuidador principal.

La información ha de ser extraída de diferentes fuentes y a su vez es importante que, como evaluador, conozcas las secuencias y pautas de desarrollo normal.

El proceso de evaluación ha de incluir las competencias actuales y puntos fuertes y realizar una re-evaluación al cabo de unos meses, después de una intervención terapéutica que facilite la interacción con los iguales.

¿CÓMO SE TRATA EL MUTISMO SELECTIVO?

La orientación que mayor apoyo ha demostrado es la conductual, donde será clave la exposición a aquellas situaciones que le generen ansiedad.

Algunas técnicas utilizadas son:

  • Reforzamiento
  • Desvanecimiento estimular
  • Economía de fichas
  • Moldeamiento
  • Instigación                            

En caso de hablar con 1 persona o más, será importante añadir a esta exposición el manejo de contingencias.

No hay fármacos que se hayan relacionado con la eficacia necesaria para tratar el Mutismo.