Hemos de partir de la base que NUNCA encontraremos a 2 personas con TDAH que sean iguales, y esto es debido a que para diagnosticar TDAH se requieren cumplir un mínimo de 6 síntomas de inatención y pueden (o no) cumplirse un mínimo de 6 síntomas para hiperactividad/impulsividad. Por ello a continuación os hablaremos de los subtipos de TDAH.

Para saber los criterios que pueden cumplirse os recomendamos visitar Qué es el TDAH y aquí encontraréis también los criterios diagnósticos.

Así pues, encontramos diferentes subtipos de TDAH, que son:

Inatento

Prevalecen síntomas relacionados con la falta de atención, como es la falta de atención a los detalles, parece no escuchar cuando se le habla, le cuesta seguir las instrucciones y no termina las tareas escolares, las dificultades para organizar las tareas y las actividades son muy marcadas, e intenta no iniciar tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido.

Hiperactivo-impulsivo

Tienen una marcada hiperactividad e impulsividad, explicado con la metáfora del motor: parece como si tuvieran un “motor en marcha”.

Esta hiperactividad es continuada y tienen una dificultad marcada para controlarla.

La impulsividad se relaciona con inmiscuirse en asuntos de otros, dificultad para esperar el turno de palabra…

Combinado (Inatento e Hiperactivo – Impulsivo)

Se trata de la combinación de los dos anteriores subtipos.

Evolución del TDAH según la edad

También hay que tener en cuenta que los síntomas que predominan en los afectados de TDAH varía según la edad.

En la niñez los síntomas diferirán según la etapa escolar en la que se encuentre: en la etapa preescolar (antes de los 5 años) se trata de un niño muy hiperactivo, es decir, tendrá un nivel de actividad motora que será además de excesiva, inoportuna.

Durante la escuela primaria (de los 5 a los 11 años) el síntoma principal que mostrará será la inatención, siendo la etapa donde se realizan más diagnósticos.

Ya en la adolescencia el síntoma cardinal será la impaciencia (en forma de inquietud y nerviosismo), hasta llegar a la etapa adulta donde primará la impulsividad.

Que diverso es este trastorno, ¿verdad?. Su sintomatología cambia a lo largo del ciclo vital y es importante adaptarnos a las necesidades de cada momento.