Sabemos que el cerebro está implicado en los sistemas de reforzamiento, ¿pero cómo?

Los sistemas de reforzamiento del cerebro tienen dos funciones: la primera, detectar la presencia de un estímulo reforzador, la segunda, fortalecer las conexiones entre las neuronas que detectan ese estímulo y aquellas que producen una respuesta ante él.

Cuando nuestro cerebro detecta ese estímulo reforzador, como puede ser nuestro equipo de fútbol favorito, automáticamente activa las neuronas dopaminérgicas de una área concreta del cerebro: el Área Tegmental Ventral (ATV).

La activación de esta área comunica con otras áreas del cerebro, como el Córtex Prefrontal (CPF), y les indica que aquello que se ha visto es relevante, interesante, que merece la pena mantenerlo en el recuerdo. En otras palabras, el ATV ha dicho: ésto hay que aprenderlo. Curiosamente, si ya se esperaba que el reforzador apareciera, este circuito no se activa y, como consecuencia, no se establece esa conexión entre las neuronas.

Y bien, ¿qué activa el ATV? Esta área es activada gracias a las neuronas del núcleo accumbens, un núcleo que descarga (gracias al glutamato), la dopamina necesaria para que el ATV se active.  Como dato interesante, el núcleo accumbens también es importante en el Parkinson, pero de esto ya lo hablaremos en otro momento.