conducta

Una conducta es más probable que se repita si tiene consecuencias positivas

Lo que expone el título tiene un nombre: Ley del Efecto. Y así es, es mucho más probable que volvamos a llevar a cabo una conducta si vemos que ésta nos es reforzada y, por tanto, nos lleva a consecuencias positivas. Imaginémoslo, si decimos un comentario en público y vemos que la gente nos aplaude (consecuencia positiva) es mucho más probable que volvamos a decirlo que si, en cambio, después de decir tal comentario hemos recibido críticas al respecto, ¿no?.

Además, existen diferentes tipos de reforzadores, a continuación os los exponemos detalladamente:

En funció del ORIGEN del valor reforzante:

  1. Primario = Incondicionado: Son los que necesitamos de forma básica. Por ejemplo la comida, el agua, etc.
  2. Secundario = Condicionado: Dependen de la historia de aprendizaje de la persona. Por ejemplo, los insultos, los juguetes, etc. Estos significan cosas diferentes en función de la persona.
  3. Generalizado: Nos permiten acceder a otros reforzadores. El dinero, por ejemplo.
 
 
 

En función de su NATURALEZA:

  1. Materiales = Tangibles: Por ejemplo, comprarse las chuches que más gusten.
  2. De actividad: Suponiendo que nos gusta ir al cine, dedicando una tarde al cine de nuestra ciudad.
  3. Sociales: Son muy potentes. Se refiere a expresiones verbales, faciales, contacto físico, etc.
 
 
 

PROCESO de reforzamiento:

  1. Extrínseco: Públicamente observable. Por ejemplo, comprarse el libre favorito para celebrar un buen resultado en un examen.
  2. Intrínseco: Es encubierto. Sentirse orgulloso, uno mismo, del buen resultado en un examen.
 
 

ADMINISTRADOR del refuerzo:

  1. Externo: Es aplicado por otra persona.
  2. Autoreforzador: Uno mismo se lo aplica.
 
 

RECEPTOR del refuerzo:

  1. Directo: Uno mismo lo recibe.
  2. Vicario: Se observa como otra persona es reforzada. Por ejemplo, vemos que el profesor le dice a nuestra amiga que ha hecho muy bien los deberes.
 
 

En función de la PROGRAMACIÓN:

  1. Natural: Si viene del propio ambiente. 
  2. Arbitrario: Si es un reforzador que se da en condiciones artificiales, por ejemplo, fichas y puntos.

Variación del Trastorno de Conducta en función de la edad y el género

El Trastorno de Conducta (TC) suele empezar durante la adolescencia. En este sentido, el inicio es raro después de los 16 años y en la mayoría de individuos remite en la edad adulta.

A lo largo de toda la página hablaremos en masculino, porque es en este género donde es más frecuente, ¡estimándose que aparece el trastorno en un 4% de la población!

Ahora que ya conocemos en qué edad y en qué género es mas frecuente el trastorno, vamos a ver cómo varía en función de estas dos variables:

  • En función del género: si tienes un hijo con TC, tenderá a mostrar agresiones tanto físicas como relacionales (la comunicación en casa se basará en la agresividad, la crítica, el reproche…), además de problemas de vandalismo, robo y peleas. Ahora bien,  las chicas tienden a tener más agresiones relacionales, así como mentiras, absentismo escolar y consumo de sustancias.
  • En función de la edad, el curso es variable. Los síntomas que aparecen primero tienden a ser más leves (por ejemplo, mentir y robar), mientras que los problemas de conducta que aparecen al final son más graves (por ejemplo, violar y atracar). IMPORTANTE: si tu hijo ya empezó con conductas más graves de pequeño, se ha visto que se relaciona con un peor pronóstico, por lo que será de especial importancia intervenir cuando antes para frenar este comportamiento. ¿Cuál es la buena noticia dentro de este párrafo tan “tormentoso”? Que SE PUEDE FRENAR.

Es importante conocer las diferencias de género y de edad que os hemos explicado, porque la sintomatología tanto en el género como en la edad varía y, por tanto, tendremos que adaptarnos a ellas, tanto en su detección como en su tratamiento.