Además de saber Qué es el TDAH, también es importante saberlo diferenciar de otros trastornos con los que nos podemos confundir, puesto que comparten unas maneras de comportarse y de pensar que los hacen parecidos, pero la clínica que los caracteriza los hacen ser distintos.

Esto es lo que en clínica llamamos Diagnóstico Diferencial, y en el caso del TDAH es importante diferenciarlo de: 

Trastorno negativista desafiante (TND)

Un ejemplo que podría ayudar a diferenciar el TDAH del TND sería el rechazo escolar (también presente en el TDAH). En el caso del TND, éste viene explicado porque no quieren aceptar las normas y las exigencias de los demás, mientras que en el TDAH es por el esfuerzo mental que deben de realizar, el olvido de las tareas, o la impulsividad.
En el caso del TND, se suele acompañar de una actitud desafiante, vengativa y rencorosa, mientras que en el TDAH la intencionalidad no lo hace característico, sino más bien su imprudencia, muy marcada por la impulsividad.

 
 

Trastorno explosivo intermitente (TEI):

Es característico del TEI un elevado nivel de hostilidad, además de agresiones tanto verbales como físicas, arrebatos de ira, pensamiento acelerado, bofetadas, sacudidas… síntomas que se alejan bastante de las características clínicas del TDAH.

Trastorno bipolar (TB)

Los cambios del estado de ánimo, que también aparecen en el TDAH, duran al menos 4 días, además de presentar un estado de ánimo elevado, expansivo o irritable.
En el caso del TDAH estos cambios del estado de ánimo son transitorios, y generalmente cambiantes a lo largo del mismo día. El TB es menos frecuente que el TDAH y presenta una clínica mucho más deteriorante.

Es muy importante llevar a cabo un buen diagnóstico diferencial, puesto que el diagnóstico nos marcará unas pautas de intervención.

¿Sabríamos, entonces, diferenciar el TDAH de estos tres trastornos? Para cualquier duda no olvides escribirnos a info@orientacionpsicologica.es