Un tic es un movimiento muscular local, rápido y espasmódico que se manifiesta de forma involuntaria, aislada e inesperada. Es repetitivo, frecuente, sin propósitos y a intervales regulares. Concretamente, el actual manual de diagnóstico en Psicología, el DSM-V, lo define como: “vocalización o movimiento súbito, rápido, recurrente y no rítmico”.

La definición que hemos hecho anteriormente es aquella que utilizan los manuales, pero todos sabemos que un tic va más allá de un movimiento muscular local y rápido. Cuando veis a vuestro hijo haciendo un tic lo primero que os viene a la cabeza es decirle que deje de hacerlo. Todavía no se ha dado cuenta que hace ese tic y ya le estáis recriminando esa conducta. El tic es un movimiento o una verbalización involuntaria y, por lo tanto, hemos de ayudarle a que se dé cuenta de él. Acompañarlo en el proceso de tomar conciencia y buscar una conducta alternativa será la mejor ayuda que podamos ofrecerle.

Relájate y presta atención. Verás como todo cambia.

Si quieres conocer los criterios diagnósticos distintivos, es decir, lo que hace que optemos más por un diagnóstico de Tourette, tics crónicos o tics transitorios, puedes consultarlos aquí:

Si quieres saber más de los tics, también puedes consultar:

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