Fobias: tipos de fobias y características clínicas
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
Hoy hablaremos de los diferentes tipos de fobias específicas que el Manual Diagnóstico DSM 5 nos especifica. Las fobias específicas se caracterizan por un miedo o ansiedad intensa hacia objetos o situaciones concretas, conocidos como estímulos fóbicos. Las personas pueden temer a estímulos de diversas categorías, como animales, entornos naturales, situaciones específicas o elementos relacionados con la sangre o las inyecciones.
Para que un miedo sea considerado una fobia específica, debe superar los temores habituales y temporales que experimenta la población en general. Este miedo o ansiedad debe ser notablemente intenso y puede manifestarse tanto al anticipar la situación temida como al estar expuesto directamente a ella. Por ejemplo, una persona con miedo a los perros podría experimentar una sensación de angustia simplemente al pensar en encontrarse con uno, pero también podría entrar en pánico si se encuentra frente a un perro en un parque.
En los niños, el miedo o la ansiedad a menudo se manifiestan de manera diferente que en los adultos. Por ejemplo, un niño con miedo a los payasos podría llorar o aferrarse a sus cuidadores al ver uno, mientras que un adulto podría evitar por completo cualquier evento en el que se espere la presencia de payasos. En cualquier caso, la reacción es rápida e inmediata al enfrentarse al estímulo temido.
Desarrollo y curso de las fobias
Las fobias específicas pueden desarrollarse tras experiencias traumáticas, como haber quedado atrapado en un ascensor, observar situaciones impactantes, como ver a alguien caerse de una gran altura, o incluso tras información alarmante, como noticias sobre accidentes aéreos. Sin embargo, muchas personas no recuerdan el origen exacto de su fobia. Este trastorno suele aparecer en la infancia, con una edad promedio de inicio alrededor de los 10 años. Las fobias situacionales, como el miedo a viajar en metro, tienden a surgir más tarde que las relacionadas con animales, entornos naturales o sangre. Aunque los temores en la infancia suelen fluctuar, si persisten hasta la adultez, rara vez desaparecen.
En los niños, las fobias se manifiestan de forma diferente. Un niño pequeño puede llorar, aferrarse a un adulto o quedarse paralizado frente al estímulo temido. Dado que los niños no siempre comprenden el concepto de evitación, es importante recabar información de padres y profesores para evaluar la gravedad, duración e impacto del miedo. Aunque los temores intensos son comunes en la infancia, suelen ser pasajeros y forman parte del desarrollo normal, por lo que no se diagnostican como fobias específicas salvo que causen un malestar significativo o interfieran con el día a día del niño.
3 tipos de fobias según DSM 5
En el apartado de Trastornos de Ansiedad, el Manual Diagnóstico DSM5 especifica tres tipos de fobias: fobia específica, fobia social y agorafobia.
Fobia específica
Las características clínicas de la fobia específica son las siguientes:
- Miedo o ansiedad intensa y desproporcionada hacia un estímulo concreto (p. ej., animales, sangre, alturas).
- La exposición al estímulo fóbico provoca una respuesta inmediata de ansiedad, que puede incluir crisis de pánico.
- La persona evita activamente el estímulo o lo enfrenta con gran malestar.
- El miedo es persistente y dura al menos 6 meses.
- La fobia interfiere significativamente en la vida diaria, como en actividades sociales, laborales o escolares.
Afecta aproximadamente al 7-9% de la población general, siendo más común en mujeres y desarrollándose frecuentemente en la infancia.
Algunos ejemplos de fobia específica serían los siguientes:
Por ejemplo, una persona con miedo a las serpientes que evita caminar por zonas naturales por temor a encontrarse con una, o bien alguien con fobia a las alturas no puede subir a un mirador ni utilizar ascensores panorámicos.
Fobia Social
Las características clínicas de la fobia social son las siguientes:
- Miedo intenso a ser juzgado, evaluado negativamente o humillado en situaciones sociales o de desempeño.
- La ansiedad puede manifestarse a través de síntomas físicos como rubor, sudoración o temblores.
- Evitación activa de interacciones sociales o enfrentamiento con gran angustia.
- Pensamientos recurrentes de autocrítica o vergüenza antes, durante y después de las interacciones sociales.
- El miedo es persistente, dura al menos 6 meses y causa un deterioro significativo en las actividades diarias.
Afecta al 7% de la población en un año, siendo más común en adolescentes y adultos jóvenes. Es ligeramente más frecuente en mujeres.
Por ejemplo, encontraríamos a alguien que evita hablar en público en el trabajo por temor a tartamudear o ser juzgado por su desempeño, o bien a una persona rechaza invitaciones sociales porque teme no saber qué decir y sentirse incómoda.
Agorafobia
Las características clínicas de la agorafobia son las siguientes:
- Miedo o ansiedad intensa a estar en lugares donde escapar o recibir ayuda sería difícil (p. ej., transporte público, multitudes, espacios abiertos).
- Temor a situaciones que generan sensación de pérdida de control, como estar solo fuera de casa.
- Evitación activa de estas situaciones, lo que puede llevar al aislamiento o dependencia de otros para salir.
- Los síntomas de ansiedad suelen incluir ataques de pánico o temor anticipatorio.
- El miedo es persistente, dura al menos 6 meses y afecta gravemente la vida cotidiana.
Afecta aproximadamente al 1.7% de los adultos en un año, siendo más común en mujeres. Suelen desarrollarse en la adolescencia o la adultez temprana.
Por ejemplo, encontraríamos a una persona que evita viajar en autobús por miedo a quedarse atrapada si se siente mal, o bien a alguien no puede asistir a conciertos o eventos multitudinarios porque teme perderse o no poder salir rápidamente.








