Los periodos de ansiedad por separación de las figuras de apego forman parte normal del desarrollo y pueden indicar relaciones de apego seguras. ¿Por qué comentamos esto? Porqué no debemos patologizarlo todo. Como siempre, es cuando interfiere y entorpece el buen desarrollo de la persona y, además, se cumplen una serie de criterios que debemos intervenir para mejorar su calidad de vida.

Crear un vínculo sano. Un apego puro. Una vida con amor.

¿QUÉ ES EL TAS?

Vamos a conocer un poco mejor acerca de qué puede sentir tu hija (aunque también pueda aparecer en el sexo masculino, hablaremos en femenino porque es más frecuente en niñas).

Primero de todo, destacar que las manifestaciones del TAS varían con la edad. En los niños pequeños es probable que sean más reacios a ir a la escuela, sobre todo las niñas. Mientras que en los niños es más frecuente que expresen este miedo a la separación de una forma más indirecta. Además, es probable que tenga problemas a la hora de acostarse y que insista en que permanezcas con ella hasta conciliar el sueño. Durante la noche, es frecuente que se traslade a vuestra cama, o a la de un hermano. De este mismo modo, es probable que no quiera ir de campamento, dormir en casa de una amiga o salir a hacer recados. En función de la edad, tu hijo experimentará miedos distintos: miedo hacia los animales, los monstruos, la oscuridad, los fantasmas, los ladrones, los accidentes y otras situaciones que se perciban como peligrosas para la integridad de la familia o de sí mismos.

Es muy normal que su hija presente diferentes síntomas, ya sean físicos o comportamentales. En referencia a los primeros, no te extrañe que tenga dolores de estómago, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Son dolores que suelen aparecer a raíz de prever la separación. Por otro lado, tendrá un comportamiento que en ocasiones se mostrará colérica e incluso golpeará a quién quiera separarla. Además, el retraimiento social y la inhibición conductual ante otras personas es muy habitual.

¿Como madre o padre te sientes exigida/o pidiéndote atención constante y, ante esto, te sientes frustrado? Es normal y, además, muy común. Queremos normalizar estos sentimientos y pensamientos, no es fácil querer darlo todo a tu hija y ver que “nunca es suficiente” para ella. ¿Piensas que lo que le sucede a tu hija es porque no estáis creando el vínculo adecuado? No es así. Se ha demostrado que el TAS no está relacionado con problemas de vínculo con los padres. En este sentido, ¿te has preguntado si quizás eres muy sobreprotectora con ella? Des de aquí queremos decirte que este es uno de los muchos factores de riesgo, pero no el único.

A. Miedo o ansiedad excesiva e inapropiada para el nivel de desarrollo del individuo  concerniente a su separación de aquellas personas por las que siente apego, puesta de manifiesto por al menos tres de las siguientes circunstancias:

  1. Malestar excesivo y recurrente cuando se prevé o se vive una separación del hogar o de las figuras de mayor apego.
  2. Preocupación excesiva y persistente por la posible pérdida de las figuras de mayor apego o de que puedan sufrir un posible daño, como una enfermedad, daño, calamidades o muerte.
  3. Preocupación excesiva y persistente por la posibilidad de que un acontecimiento adverso (p. ej., perderse, ser raptado, tener un accidente, enfermar) cause la separación de una figura de gran apego.
  4. Resistencia o rechazo persistente a salir, lejos de casa, a la escuela, al trabajo o a otro lugar por miedo a la separación.
  5. Miedo excesivo y persistente o resistencia a estar solo o sin las figuras de mayor apego en casa o en otros lugares.
  6. Resistencia o rechazo persistente a dormir fuera de casa o a dormir sin estar cerca de una figura de gran apego.
  7. Pesadillas repetidas sobre el tema de la separación.
  8. Quejas repetidas de síntomas físicos (p. ej., dolor de cabeza, dolor de estómago, náuseas, vómitos) cuando se produce o se prevé la separación de las figuras de mayor apego.

B. El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, dura al menos cuatro semanas en niños y adolescentes y típicamente seis o más meses en adultos.

C. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, académico, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

D. La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental, como rechazo a irse de casa por resistencia excesiva al cambio en un trastorno del espectro del autismo; delirios o alucinaciones concernientes a la separación en trastornos psicóticos; rechazo a salir sin alguien de confianza en la agorafobia; preocupación por una salud enfermiza u otro daño que pueda suceder a los allegados u otros significativos en el trastorno de ansiedad generalizada; o preocupación por padecer una enfermedad en el trastorno de ansiedad por enfermedad.

¿CÓMO SE EVALÚA EL TAS?

Queremos darte un conjunto de instrucciones para saber algunas de las mejores formas de evaluar a nuestros hijos.

Las entrevistas estructuradas o semiestructuradas son las herramientas de elección para realizar un diagnóstico de TAS. La entrevista para la evaluación específica de los trastornos de ansiedad es la ADIS.

Es importante resaltar que las escalas y cuestionarios proporcionan un diagnóstico dimensional centrado en la gravedad de los síntomas y que requieren ser completadas con criterios temporales y diferenciales para establecer un diagnóstico categorial.

Teniendo en cuenta lo anterior, puedes responder afirmativamente a las siguientes preguntas? Deseamos que :

  • ¿Han administrado una entrevista estructurada o semiestructurada?
  • ¿Han administrado una escala o cuestionario para delimitar la intensidad o frecuencia de los síntomas?
  • ¿Han tenido en cuenta el núcleo familiar y las relaciones entre los familiares?
  • ¿Han tenido en cuenta si algún familiar padece un trastorno mental? (Se trata de un factor de riesgo importante).
  • ¿Han preguntado el estilo de educación parental? (Un estilo hostil y poco receptivo puede instaurar un apego desorganizado o evitativo).
  • ¿Han preguntado por la presencia de experiencias estresantes? (Como por ejemplo, ser hospitalizado, aparición de una enfermedad crónica, violencia familiar…)
  • ¿Han preguntado por la sobreestimación del peligro de separarse?
  • ¿Han preguntado por la infravaloración de las propias capacidades para enfrentar la independencia?
  • ¿Han utilizado diferentes técnicas de evaluación como la observación conductual y autorregistros?

Estos son algunos de los instrumentos útiles para evaluar el TAS:

  • Cuestionario de Ansiedad por Separación de Inicio Temprano (CASIT)
  • Cuestionario de Ansiedad por Separación en la infancia versión para niños (CASI-N) y versión para padres (CASI-P)
  • Entrevista Diagnóstica Estructurada para niños, DISC-IV
  • Entrevista Diagnóstica para niños y Adolescentes DICA
  • Entrevista para Niños y Adolescentes (ISCA)
  • Entrevista de Evaluación Psiquiátrica para Niños y Adolescentes (CAPA)

Dado las dificultades que entraña el TAS es conveniente que la evaluación se realice, en sus inicios, con su cuidador principal, quien será la piedra angular del proceso evaluativo.

Esta evaluación debe seguir una secuencia, según el desarrollo evolutivo del sujeto y basada en un modelo integrado del desarrollo.

Es importante destacar las competencias actuales y las dificultades en las relaciones sociales, académicas y familiares, así como su patrón de organización y sus capacidades funcionales.

Es importante contextualizar los motivos de consulta según la edad y etapa del desarrollo, puesto que pueden tratarse de conductas de seguridad que no implican un exceso de dependencia sino muestras de un desarrollo de apego seguro.

¿CÓMO SE TRATA EL TAS?

Hemos hablado de cómo puede que se comporte tu hija con TAS; hemos normalizado tus pensamientos y sentimientos; hemos aprendido información importante relacionada con el trastorno; hemos conocido cuáles son las mejores formas de evaluarlo; pero ¿y cómo la ayudo? Aquí te damos un conjunto de técnicas que están demostradas, empíricamente, que funcionan:

  • Psicoeducación
  • Reestructuración cognitiva
  • Exposición
  • Manejo de contingencias
  • Refuerzo

Además, una alternativa puede ser el Coping CAT, un manual que permite trabajar la sintomatología ansiosa en el niño con TAS.

Actualmente no hay ningún fármaco que haya demostrado un nivel de eficacia como para ser considerado un tratamiento de elección para el TAS.