Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad (TPOC): características clínicas, diagnóstico DSM V y evaluación

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

El Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) es uno de los pocos trastornos que han aparecido en todas las ediciones del DSM. Es decir, este tiene más de 60 años acuñado como una psicopatología.

Esta “edad” resulta realmente increíble, sobre todo si tenemos en cuenta que muchos de los trastornos de la actualidad fueron nombrados entre los años 70 y 80. Sin embargo, y como sucede con muchos otros trastornos psiquiátricos, existen muchas creencias erróneas que se han difundido sobre este trastorno.

Por ejemplo, hay muchos que todavía creen que el Trastorno obsesivo compulsivo y el Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) son lo mismo, cuando la realidad es que ni siquiera muestran niveles elevados de comorbilidad, ni elementos que permitan relacionarlos entre sí de forma detallada.

Es por esto por lo que decidimos hacer nuestra tarea y traerte este artículo donde aprenderás todo sobre el Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad. ¿Estás preparado?

Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC): Características clínicas

Los individuos que cursan con el Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) se caracterizan por ser extremadamente ordenados, limpios, puntuales, ordenados, perfeccionistas y meticulosos.

Todas estas características probablemente serían vistas de forma positiva por muchos de nosotros, pues la sociedad occidental suele verse atraída por espacios y personas que muestren las características antes mencionadas.

Sin duda, este es uno de los trastornos más particulares de la lista de Trastornos de la personalidad, por lo que siempre resultará conveniente conocerlo más a fondo.

Aquí te enseñamos algunas de sus características:

Son muy inflexibles

Ese carácter rígido y meticuloso que suelen presentar los individuos con Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) resulta ser un problema nada más empezar esta lista. Esto se debe, principalmente, a que tales propensiones les impiden mostrar flexibilidad con respecto a diversos aspectos de su vida, provocando constantes problemas en lo que respecta a sus relaciones interpersonales.

Cerrados a nuevas experiencias

Al tener una necesidad de mantener siempre el control, los pacientes con Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) se niegan a tener experiencias novedosas en sus vidas.

Ponen el trabajo sobre todas las cosas

Con trabajo no nos referimos sólo a trabajo remunerado, ya que probablemente estas personas prefieran quedarse haciendo las tareas que ir, por ejemplo, a comer con sus amigos, y en el caso de que sí sea remunerado, en la mayoría de las ocasiones que estas personas ni siquiera tienen necesidades económicas. Todo ello acaba desembocando en problemas en sus relaciones.

No permiten interpretaciones morales

Al igual que con el trabajo y las relaciones, estas personas no muestran flexibilidad alguna en temas de moral y ética, siendo irrelevante el contexto cultural donde se encuentre.

Se niegan a deshacerse de objetos inútiles

Con la excusa de que “podrían servir para algo”, estas personas se niegan a desechar objetos viejos, sin aparente utilidad o que no sirven para nada, sin que estén cargados de alguna clase de valor emocional para el individuo.

Les cuesta delegar responsabilidades

Ubicado en uno de los extremos de la responsabilidad, este trastorno se caracteriza por presentar pacientes que se niegan a desligarse de sus responsabilidades, aunque sea de forma mínima, a menos que el delegado sea sometido de forma absoluta a sus consideraciones.

Esta característica los hace cargarse con mucho más trabajo que el promedio de personas, y sin motivos económicos de por medio, por lo que son propensos a desarrollar lesiones laborales.

Son tacaños

Gustan de mantener un control excesivo sobre los gastos, asegurando que, de lo contrario, podrían suceder desgracias en un futuro.

A continuación os dejamos este pequeño vídeo explicativo sobre el Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad (TPOC), antes de pasar a especificar los criterios diagnósticos del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad según el DSM V.

Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad DSM V

El Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (DSM V) se caracteriza por:

Patrón dominante de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e  interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la franqueza y la eficiencia, que comienza en las  primeras etapas de la vida adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cuatro (o más) de los siguientes hechos:

    1. Se preocupa por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización o los programas hasta el punto de que descuida el objetivo principal de la actividad.
    2. Muestra un perfeccionismo que interfiere con la terminación de las tareas (p. ej., es incapaz de completar un proyecto porque no se cumplen sus propios estándares demasiado estrictos).
    3. Muestra una dedicación excesiva al trabajo y la productividad que excluye las actividades de ocio y los amigos (que no se explica por una necesidad económica manifiesta).
    4. Es demasiado consciente, escrupuloso e inflexible en materia de moralidad, ética o valores (que no se explica por una identificación cultural o religiosa).
    5. Es incapaz de deshacerse de objetos deteriorados o inútiles, aunque no tengan un valor sentimental.
    6. Está poco dispuesto a delegar tareas o trabajo a menos que los demás se sometan exactamente a su manera de hacer las cosas.
    7. Es avaro hacia sí mismo y hacia los demás; considera el dinero como algo que se ha de acumular para catástrofes futuras.
    8. Muestra rigidez y obstinación.

Si quieres saber más sobre el Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (DSM V) te recomendamos el siguiente libro donde relaciona el trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) con los criterios diagnósticos DSM V y con ejemplos propuestos por expertos en la materia:

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Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC): tratamiento

El trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) es un trastorno que actualmente no tiene ningún tratamiento bien establecido, esto es, que no hay un tratamiento para los rasgos obsesivos-compulsivos que sea aplicable en la mayoría de los pacientes que lo sufren.
Aún así, a continuación os especificaremos los tratamientos y abordajes terapéuticos que han mostrado más eficacia para el trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC):

Terapia Cognitiva de Beck y Freeman

Las estrategias para el tratamiento del TPOC son:

  • Aumento de la autoeficacia
  • Manejo del tiempo y solución de problemas
  • Reestructuración cognitiva
  • Relajación
  • Detención del pensamiento
  • Aumento de actividades agradables
  • Entrenamiento en autoinstrucciones
  • Modificación de suposiciones subyacentes
  • Aumento de la empatía

Programa de ahorro del tiempo de Rice

El tratamiento del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad según el programa de Rice es:

  • Aprender a delegar
  • Evitar revisar las tareas
  • Dedicación de tiempo a ocio

Diagnóstico y evaluación del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC)

Cuando nos dispongamos a evaluar al individuo con Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC), es importante tener en cuenta que crear un ambiente adecuado de cooperación y empatía no será una tarea sencilla, al menos durante la primera sesión. Es por esto por lo que resulta fundamental conocer ciertos indicadores pertinentes que pueden ayudarnos a desarrollar la entrevista de manera satisfactoria:

No busca expresiones de comprensión

Es probable que manifieste signos de molestia si manifestamos comprensión por su sufrimiento, ya que estas personas les dan mayor prioridad a los problemas y no a las emociones. Suelen describirse como “más de hacer y menos de decir”.

En estos casos, lo más adecuado es mantenerle en contacto con su enfado, reconociendo de forma simultánea que, a pesar de que puede tener razones para estar molesto, dicho sentimiento no es el motivo de la entrevista.

Entre menos abiertas sean las preguntas, mejor

Al mostrar un comportamiento neurótico y obsesivo, no es conveniente ponerlos a pensar demasiado. Por esto es más adecuado optar por un estilo de entrevista que induzca a las respuestas concretas.

No hace falta pensarlo. ¡Pregunta!

A diferencia de muchos otros trastornos, es poco probable que el paciente se niegue a admitir que presenta síntomas.

El investigador Beck asegura que la mejor forma de evaluar la presencia de este trastorno es haciéndole preguntas directas, sin emitir un tono crítico, en las que se le otorgue la oportunidad de describir sus síntomas para que el profesional pueda identificar si cumple con los criterios que cumple para ser diagnosticado.

Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC): test de evaluación

Los instrumentos específicos utilizados para la evaluación diagnóstica en este trastorno están enfocados en medidas de auto informe, siendo las más comunes:

    • Subescala del PDQ-4+: con una validez clínica que no está establecida de forma clara en el ámbito de los Trastornos de Personalidad, esta opción no es muy utilizada, aunque sí se le menciona frecuentemente en las bibliografías
    • Obsessive-Compulsive Inventory (OCI-R)
    • Inventario Clark-Beck de Obsesión-Compulsión

Todas estas medidas tienen el objetivo de evaluar cuantitativamente la vulnerabilidad que presenta el paciente a manifestar este trastorno psiquiátrico. Por ejemplo: puntuaciones por encima de 17 podrían indicar la presencia subclínica del TOC o una vulnerabilidad superior a manifestarlo.

Epidemiología del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC)

Los datos de diversas fuentes difieren de forma significativa siendo complicado determinar a ciencia cierta cuándos individuos lo padecen. Sin embargo, se puede hacer una estimación al promediar la información del DSM, CIE e investigadores particulares.

En cuanto a la población general, el promedio de casos es de 6,5%, convirtiéndose de esta forma en uno de los trastornos más comunes en personas “sanas”, mientras que en la población clínica este número ascendería al 8,7% de los casos internados.

A pesar de que muchos autores muestran discrepancias entre sus trabajos y aquellos a los cuales hacen referencia, no deja de ser una cifra considerable si tenemos en cuenta la calidad de las investigaciones realizadas, llegando observar que algunos de estos escritos afirman que este sería el trastorno más frecuente en la población general.

Por si fuera poco, esta patología tampoco muestra datos fiables sobre la comorbilidad con otros trastornos, teniendo diferenciales de hasta 27%. Sin embargo, esto nos permite listar algunos de los trastornos que los pacientes desarrollan de forma más frecuente durante el curso de esta psicopatología:

    • Fobia social
    • Trastorno Obsesivo Compulsivo
    • Trastorno por angustia con agorafobia

En cuanto a las edades, lo mínimo establecido para poder diagnosticarlo es de 20 años. Anterior a esto, el profesional sólo puede emitir que el paciente cursa un “Trastorno Obsesivo Compulsivo”.

Esto sin duda podría influir en los datos sobre su morbilidad ya que cabe la probabilidad de que muchos de los pacientes de este último simplemente tengan un TP obsesivo-compulsivo no diagnosticado, teniendo en cuenta que el primero aparece en edades tempranas, cuando aún no se puede considerar como un trastorno de la personalidad.

Diagnóstico diferencial del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC)

En lo que respecta a su caracterización clínica, quedó muy claro que este trastorno no se relaciona directamente con el TOC. Sin embargo, y dada la popular costumbre de confundir ambos diagnósticos, cabe resaltar que no son lo mismo. Por esto te mostramos el diagnóstico diferencial de estos dos trastornos, así como otros que también podrían llegar a causar confusión.

Trastorno Obsesivo Compulsivo

El elemento característico de las obsesiones presentes en esta psicopatología son las obsesiones y/o compulsiones que desencadenan egodistonía en casi todos los pacientes (es decir, no se sienten en sintonía con aquellos pensamientos que les vienen a la cabeza, provocándoles malestar), diferenciándose de esta forma del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC), en el que la característica es el experimentar ideas excesivas de orden, perfección y meticulosidad (en este caso, hablamos de creencias egosintónicas).

De igual forma, es necesario considerar que, a causa de la cronicidad que presenta el TOC, la egodistonía podría bajar de nivel conforme el individuo envejezca. Además, el TOC se centra, por lo general, en ciertas temáticas concretas, pero no explora gran parte de los aspectos de la vida del paciente como sí pasa en el Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC), y su presencia tampoco se puede rastrear desde la etapa adolescente, como sí pasa con la personalidad obsesiva-compulsiva.

En cualquier caso, nunca está de más aclarar que la probabilidad de que ambos trastornos coexistan es alta, y de llegar a suceder, la opción adecuada será hacer un diagnóstico doble.

TP Narcisista

El factor común en ambos trastornos es el perfeccionismo extremo. Sin embargo, se diferencian pues los narcisistas tienen la certeza de que consiguieron la perfección, mientras que los individuos que padecen Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC) permanecen en su búsqueda, y son mucho más críticos con ellos mismos.

Otro elemento común es la carencia de generosidad, diferenciándose porque en el narcisista esto se restringe sólo a terceros, mientras que el obsesivo-compulsivo también se muestra avaro con él mismo.

Trastorno de personalidad esquizoide

Si bien ambos trastornos comparten el desapego social y excesiva formalidad, el obsesivo-compulsivo se desapega a causa de la incomodidad que le provoca la expresión de sus emociones, junto con su exagerada dedicación al trabajo.

Por su parte, el esquizoide no manifiesta incomodidad alguna, sino que se muestra incapaz de mantener relaciones afectivas o íntimas con otras personas.

Causas del Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC)

De acuerdo con el conocido Freud, las conductas obsesivo-compulsivas tienen origen en el estadio anal del desarrollo psicosexual. Es decir, entre los 2 y 4 años.

Posteriormente, otros teóricos como Abraham y Reich expandieron esta teoría, explicando que dichas conductas surgían del conflicto que se producía entre los impulsos de líbido del infante y los intentos paternos por socializar.

A pesar de que esta creencia no es considerada como una etiología real de la psicopatología, no deja de ser interesante considerar la importancia de los conflictos educativos durante el desarrollo infantil en lo que respecta al origen de estos trastornos.

Si bien no está del todo demostrada la influencia de esto en la predeterminación al Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC), es amplia la literatura que relaciona los estilos de crianza que ejerzan los padres con un posterior desarrollo de trastornos como el dependiente o TOC.

De esta forma, los padres excesivamente sobreprotectores suelen generar mayores secuelas relacionadas con el nerviosismo en estos niños, que automáticamente tendrán un poco más de probabilidad de ir a terapia, dentro de 16 años, y salir con un diagnóstico de Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad (TPOC).

 

Bibliografía

Belloch Fuster, A. y Fernández-Álvarez, H. (2010). Tratado de trastornos de la personalidad. Madrid: Síntesis
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: Author.
Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2008). Manual de psicopatología. Edición revisada (Vol.II). Madrid: McGraw-Hill

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