Primero, es importante marcar los objetivos que tenemos al tratar el insomnio, los cuales tiene por objetivo mejorar la calidad del sueño.

  • Eliminar o reducir los síntomas diurnos.
  • Conseguir una latencia inferior a los 30 minutos para conciliar el sueño.
  • Disminuir la frecuencia de despertares nocturnos.
  • Conseguir dormir 6 horas o más.
  • Disminuir la ansiedad por la creencia de que no conseguir dormir.
  • Generar hábitos y actitudes compatibles con el dormir.

Contamos con diferentes técnicas útiles para tratar el insomnio, partiendo de la base que la mejor orientación para hacerlo es la cognitiva-conductual.

  • Relajación progresiva: para la activación fisiológica y cognitiva.
  • Control de estímulos: haciendo que el conjunto de estímulos presentes en el dormitorio se asocien con la conducta de dormir, siendo uno de los componentes más relevantes la intención paradójica para tratar la parte cognitiva.
Si quieres saber más del insomnio en la infancia, también puedes consultar:

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