El único tratamiento farmacológico que se ha aprobado para niños y adolescentes es la Fluoxetina, un Inhibidor Selectivo de la Recaptación de Serotonina. Al no tratarse de un tratamiento que se haya mostrado eficaz por sí mismo en niños y adolescentes, es recomendable, según la Asociación Americana de Psicología, a partir de los 12 años, que si se aplica sea complementada con una terapia psicológica que se haya mostrado eficaz.

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