El mundo de la Psicología

¿Qué técnicas de Autocontrol existen?

Cuando hablamos de Autocontrol, ¿a qué nos referimos? Se trata de un conjunto de habilidades aprendidas que ponemos en práctica en una situación concreta, teniendo así la capacidad de alterar nuestras propias dinámicas y comportamientos.

¿Qué objetivo tiene autocontrolarse? Puede ser, por ejemplo, conseguir nuestras metas a corto, medio y a largo plazo.

Un mito alrededor de este concepto es que se trata de exponerse al objeto o situación que tanto deseamos y soportar así la tentación, como por ejemplo, la niña de la foto, que mira con anhelo las galletas y controla la conducta de comérselas. Como hemos dicho, ¡es un mito! En el autocontrol se trata de reducir al mínimo las tentaciones, planteando situaciones que nos ayuden a no llevar a cabo la conducta.

Algunas de las ocasiones en las que se utilizan técnicas de autocontrol son en los casos de compra compulsiva, en las adicciones, en los conflictos de pareja y en los problemas de alimentación, entre otros.

Vamos a ver algunas de las estrategias que podemos utilizar para autocontrolarnos:

Restricción física:

Por ejemplo, ponerse un espadadrapo en las uñas para no mordérselas.

Configurar los estímulos para que dificulten la acción:

Un ejemplo sería colocar el paquete de tabaco en un lugar de difícil acceso. O, también, continuando con la conducta de desear dejar de fumar, sentarse en un lugar donde no permitan fumar.

Modificar condiciones fisiológicas:

Para dejar de fumar se puede, también, echarse un caramelo en la boca cuando se recuerda el cigarrillo.

Presentar estímulos discriminativos o fortalecer indícios:

Si se quiere empezar una dieta, una manera de conseguirlo sería presentando estímulos discriminativos, por ejemplo, llevarse fruta al trabajo, lo que incitará a comérsela, antes que algún alimento fuera de la dieta.

Eliminar estímulos discriminativos:

Al revés que en el caso anterior, aquellos objetos que nos inciten a llevar a cabo la conducta, tenemos que reducirlos o eliminarlos. Por ejemplo, en el caso de compradores compulsivos, pueden dejar las targetas de crédito en casa.

Nos parece interesante exponer estas distintas maneras de autocontrolarse ya que, todos y todas, de alguna u otra forma, en alguna ocasión hemos querido autocontrolarnos en algo y es importante saber cómo hacerlo. 

Si queréis que hablemos más al respecto y expongamos más estrategias, sólo tenéis que dejarlo en los comentarios o escrivirnos. 

Una conducta es más probable que se repita si tiene consecuencias positivas

Lo que expone el título tiene un nombre: Ley del Efecto. Y así es, es mucho más probable que volvamos a llevar a cabo una conducta si vemos que ésta nos es reforzada y, por tanto, nos lleva a consecuencias positivas. Imaginémoslo, si decimos un comentario en público y vemos que la gente nos aplaude (consecuencia positiva) es mucho más probable que volvamos a decirlo que si, en cambio, después de decir tal comentario hemos recibido críticas al respecto, ¿no?.

Además, existen diferentes tipos de reforzadores, a continuación os los exponemos detalladamente:

En funció del ORIGEN del valor reforzante:

  1. Primario = Incondicionado: Son los que necesitamos de forma básica. Por ejemplo la comida, el agua, etc.
  2. Secundario = Condicionado: Dependen de la historia de aprendizaje de la persona. Por ejemplo, los insultos, los juguetes, etc. Estos significan cosas diferentes en función de la persona.
  3. Generalizado: Nos permiten acceder a otros reforzadores. El dinero, por ejemplo.
 
 
 

En función de su NATURALEZA:

  1. Materiales = Tangibles: Por ejemplo, comprarse las chuches que más gusten.
  2. De actividad: Suponiendo que nos gusta ir al cine, dedicando una tarde al cine de nuestra ciudad.
  3. Sociales: Son muy potentes. Se refiere a expresiones verbales, faciales, contacto físico, etc.
 
 
 

PROCESO de reforzamiento:

  1. Extrínseco: Públicamente observable. Por ejemplo, comprarse el libre favorito para celebrar un buen resultado en un examen.
  2. Intrínseco: Es encubierto. Sentirse orgulloso, uno mismo, del buen resultado en un examen.
 
 

ADMINISTRADOR del refuerzo:

  1. Externo: Es aplicado por otra persona.
  2. Autoreforzador: Uno mismo se lo aplica.
 
 

RECEPTOR del refuerzo:

  1. Directo: Uno mismo lo recibe.
  2. Vicario: Se observa como otra persona es reforzada. Por ejemplo, vemos que el profesor le dice a nuestra amiga que ha hecho muy bien los deberes.
 
 

En función de la PROGRAMACIÓN:

  1. Natural: Si viene del propio ambiente. 
  2. Arbitrario: Si es un reforzador que se da en condiciones artificiales, por ejemplo, fichas y puntos.

¿Existen diferencias entre hombres y mujeres?

Se han realizado múltiples estudios para analizar si existen diferencias entre hombres y mujeres, y a continuación os citaremos las conclusiones de estos estudios.

Diferencias en la Personalidad

Antes de definir las diferencias en personalidad, es importante saber qué es la personalidad, y esta se define por las estrategias que utilizamos para pensar, actuar y sentir en determinados momentos.

Se han realizado numerosos estudios para determinar la estructura de la personalidad y por ellos os recomendamos leer, por ejemplo, los Big Five, o el modelo 16PF de Raymond Cattell.

Se ha observado que los hombres puntúan más en Asertividad (aunque algunos autores relacionan esta variable con la dominancia) y las mujeres más en Sensibilidad y Ansiedad (aunque estas puntuaciones se pueden ver sesgadas por la importante influencia cultural que tiene la sociedad occidental).

También se han estudiado cómo cambian otras variables en el tiempo, como por ejemplo la Autoestima y el Locus de control.
Se ha visto que tanto en hombres como en mujeres la variable Autoestima se mantenía durante más tiempo, por lo que no había diferencias entre ellos.
En cambio, variable Locus de control (responsabilidad que siente la persona cuando realiza un acto) sí que tenía diferencias a lo largo del tiempo. Durante la infancia y vejez sentimos que aquello que ocurre no depende de nosotros, mientras que al final de la adolescencia e inicio de la adultez sí que tenemos esta percepción.

Diferencias en Inteligencia

Las conclusiones de los estudios demuestran que no hay diferencias entre hombres y mujeres en inteligencia general, aunque sí en algunas aptitudes concretas.

Por ejemplo, los hombres puntúan más en las capacidades visoespaciales (como la rotación mental y la percepción espacial).

En otras variables estudiadas, como la capacidad matemática o la verbal, no hay diferencia entre géneros, aunque en ésta última las mujeres destacan en tener más producción de palabras y mejor comprensión lectora.

Conclusiones de los estudios

En general, los estudios han demostrado que, aunque existen algunas diferencias entre hombres y mujeres en rasgos de personalidad o en inteligencia, las diferencias son mínimas.

También se ha visto que hay más diferencia entre los mismos hombres y entre las mismas mujeres cuando los comparamos con el mismo grupo que cuando hacemos una distinción de géneros.

“Táctica del pie en la puerta”, “bola baja” y otros principios de influencia social

Vamos a entrar en el mundo de la influencia social. ¿Por qué, en ocasiones, cambiamos nuestra conducta debido al influjo de otras personas?. La influencia social se explica a través de distintos principios:

  1. Principio de Reciprocidad
  2. Principio de Validación Social
  3. Principio de Compromiso y Coherencia
  4. Principio de Escasez
  5. Principio de Simpatía
  6. Principio de Autoridad

Hoy os hablaremos del tercer principio, el de “Compromiso y Coherencia”.

¿EN QUÉ CONSISTE? Cuando nos comprometemos en una postura es mucho más probable que seamos proclives a aceptar peticiones y conductas coherentes con esa postura.

¿QUÉ TACTICAS LO EXPLICAN?

  • Táctica del pie en la puerta: la persona, una vez ha accedido a la primera petición, se ve a sí misma como la clase de personas que hace esas cosas. Funciona de la siguiente manera: pedimos a alguien que haga algo sencillo, y más tarde le pedimos que haga algo más costoso (lo que es el verdadero objetivo), de tal manera que esta persona tenderá a hacerlo ya que previamente ha cedido en esta postura.
  • Táctica de la bola baja = del amago: se trata de conseguir que la persona tome la decisión de realizar una conducta sobre la base de una información errónea o incompleta. Por ejemplo, queremos comprar vuelos para hacer una escapada el verano y los vemos por 100€, nos decidimos a comprarlo y cuando tenemos que pagar nos dicen que finalmente valen 120€. Debido a que previamente ya nos habíamos decidido hacia esta opción, probablemente aceptemos pagar un poco más.

Táctica de incluso un peñique es suficiente = del cebo y el interruptor: se apela al autoconcepto de la persona, de forma que rechazar la petición sería incoherente con sus valores de solidaridad. 
Ejemplificamos: imaginemos que estamos a favor de la causa X de una determinada ONG. Si nos paran por la calle para pedir que contribuyamos, es probable que aceptemos donar algo de dinero, siendo así coherentes con nuestra postura.

¿Queréis conocer los otros principios de influencia social? Hacédnoslo saber y escribiremos al respecto; estamos seguros que os parecerán igual o más curiosos.

¡El maravilloso mundo de las emociones!

¿Evolutivamente, cuándo aparecen las emociones? ¿A qué edad, aproximadamente? Vamos a verlo:

Nacimiento: Des del nacimiento ya aparecen emociones, como por ejemplo el placer ante cosas que les gustan; el interés por su alrededor y el disgusto y malestar cuando algo no les agrada. 

3 – 4 mesesLa tristeza y el enfado son las dos emociones siguientes que aparecen.

4 mesesSe conoce que a los 4 meses aparece la alegría, la sorpresa y la rabia.

7 meses: A esta edad, aproximadamente, es cuando los/las niño/as pueden comenzar a experimentar i expresar el miedo

11 – 12 mesesCuando hacen el añito, aproximadamente, es cuando comienzan a experimentar timidez vergüenza

2 añosEn esta edad aparece el orgullo

3 – 4 añosYa se van haciendo un poco más mayores y es entonces cuando comienzan a experimentar emociones más complejas, como por ejemplo envidia y incluso sentimiento de culpabilidad

5 -6 añosLas últimas emociones en aparecer son aún más complejas, estas son la inseguridad, la humildad y la confianza.

¿Cómo influencian las otras personas en nuestro comportamiento?

Todos sabemos que, en mayor o menor grado, estamos influenciados por todo lo que nos rodea. En muchas ocasiones, nuestras expectativas, aquello que creemos que puede pasar, acaba pasando. No hablamos de mirar a un bolígrafo y esperar que caiga por su propio peso, sino que hay algunas circunstancias en las que las expectativas de uno modifica las conductas y el rendimiento de otros. Para ello, os vamos a explicar alguno de estos ejemplos, esperamos que os resulten curiosos!

 

EFECTO ROSENTHAL

En el contexto de Investigación, los deseos de los científicos, cuando están realizando un experimento, transmiten (por suerte de forma no intencional) sus deseos, los resultados que esperan obtener. Los pacientes, en este caso, se ven influenciados por las expectativas y prejuicios del experimentador, comportándose así como éste espera y no como lo haría normalmente, finalizando el estudio con aquello que esperaba el experimentador y que, posiblemente, no se hubiera dado si esta situación se hubiera controlado.


EFECTO PIGMALIÓN

En el contexto académico, el profesor transmite sus deseos y expectativas, de forma no intencional, a sus alumnos/as. De esta manera, los alumnos que el profesor espera obtener buenos resultados realmente obtendrán buenos resultados, mientras que aquellos que el profesor espera tener los peores, desgraciadamente, se acaban obteniendo.

EFECTO VANDERBILT

En el contexto terapéutico, los deseos del terapeuta influyen en los del paciente, haciendo que estos últimos cambien su comportamiento involuntariamente. 


EFECTO HAWTHORNE

Cuando la presencia y observación del investigador influye en la respuesta del sujeto. A diferencia del primero, en este caso el científico está presente, y es esta presencia la que hace que el investigado modifique, en algún momento, su comportamiento.


EFECTO ORNE

Este efecto sirve para describir cuando una persona investigada se comporta como cree que los otros esperan que se comporte. Aunque en muchas ocasiones hemos de vigilar nuestro comportamiento, actitud, emociones… y adecuarnos al contexto, en este caso la persona analiza cómo debería de comportarse haciendo inferencias sobre aquellos que le investigan, sin obtener información previa de cómo debería ser su comportamiento.