La paradoja de la intención: cuando querer demasiado se vuelve en tu contra

Imagen de Orientación Psicológica

Orientación Psicológica

Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

 

La paradoja de la intención o también conocida como paradoja del esfuerzo es un efecto descrito por el psiquiatra Viktor Frankl. Esta paradoja proviene de una técnica que utiliza en su logoterapia, que consiste en lo siguiente:

Si el paciente tiende a ruborizarse, se le va a pedir que se ruborice. Si el paciente tiene insomnio, se le va a pedir que intente mantenerse aún más despierto.

La premisa que sigue a esta paradoja es la siguiente: cuanto más deseas algo, o más te esfuerzas en algo, en muchas ocasiones consigues el efecto contrario.

Hay situaciones en las que cuanto más esfuerzo ponemos, menos conseguimos ese resultado. A efectos prácticos, encontraríamos por ejemplo cuando una persona quiere caer bien a los demás y se esfuerza en ello, o cuando quiere hacer reír y precisamente consigue todo lo contrario, que la gente se aleje más aún de esa persona.

Viktor Frankl describe la paradoja de la intención de la siguiente manera:

«La paradoja de la intención ocurre cuando la voluntad consciente de lograr algo interfiere con la capacidad natural o automática de lograrlo». 

CONTACTA CON NOSOTROS
Y SOLICITA TU TERAPIA ONLINE O PRESENCIAL

Mecanismos psicológicos implicados

Algunos de los mecanismos psicológicos que están implicados en esta paradoja de la intención serían:

  • La autoconsciencia exagerada, que acaba generando ansiedad.
  • El miedo anticipatorio, que provoca un aumento del foco en el síntoma.
  • El hipercontrol que interfiere con los procesos automáticos.

Estrategias para romper la paradoja

Algunas de las estrategias para romper esta paradoja de la intención serían:

  • Desvincular el resultado del control consciente: en muchas ocasiones conseguimos un resultado sin la necesidad de estar ejecutando la acción de forma controlada, como sería el caso de conducir pensando continuamente en cambiar de marchas, cambiar de marcha cuando el coche llega a x revoluciones… sin automatizarlo. El resultado sería probablemente un accidente.
  • Desfocalizar la atención: con técnicas de atención plena o mindfulness, prestar atención plena a la tarea pero dejando pasar de forma amable todos aquellos pensamientos intrusivos que acaban provocando el no conseguir ese resultado. En el caso del insomnio, prestar atención a las diferentes partes del cuerpo y dejando pasar amablemente aquellos pensamientos intrusivos como «tienes que dormirte ya».
  • Técnica de la intención paradójica: exígete el síntoma de forma voluntaria. Por ejemplo, si tiene algo de dolor en una parte de tu cuerpo, fuérzate a sentir más dolor.
  • Reducción de la autoexigencia: una de las partes más complicadas, que es aceptar aquello que no se puede forzar.

En el ámbito de la pareja, en muchas ocasiones uno de los dos se está forzando por conseguir algo que no está recibiendo de la otra parte. Esta situación acaba generando mucha frustración. Por ello, salvo que se trate de unos mínimos que la otra parte ha dicho que no está dispuesta a dar (que entonces habría que valorar si tiene sentido seguir o no la relación tal y como está establecida), mi recomendación es aceptar la situación, no exigir a la otra parte, y darle su espacio para que pueda darse cuenta y con ello tener la oportunidad de dar aquello que en principio se iba a acabar dando pero que no se podía dar a través de la insistencia.

Frases paradójicas aplicadas en la pareja

Cuanto menos fuerzas que te quieran, más libremente te aman.

Cuanto menos persigues certezas, más seguridad encuentras.

Cuanto menos pides atención, más presente está el otro.

Cuanto menos intentas gustar, más auténtico eres.

Cuanto menos temes perder, más se fortalece el vínculo.

Cuanto menos controlas la relación, más crece por sí sola.

Cuanto menos necesitas que te elijan, más eliges tú con libertad.

Cuanto menos dependes, más profundamente conectas.

Cuanto menos te exiges ser perfecto, más fácil es que te amen como eres.

Cuanto menos temes quedarte solo, más preparado estás para compartir.

CONTACTA CON NOSOTROS
Y SOLICITA TU TERAPIA ONLINE O PRESENCIAL
Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn

Artículos Recomendados

Últimos Artículos