Principales causas de la inestabilidad emocional

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Orientación Psicológica

Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

En muchas ocasiones hablamos de cómo hacer frente a la inestabilidad emocional, pero en pocas ocasiones hablamos de los factores que influyen en la aparición de la inestabilidad emocional.

Por ello, es importante diferenciar los causantes de los factores mantenedores de la inestabilidad emocional, y en el artículo de hoy os hablaré acerca de los factores que provocan la inestabilidad o desregulación emocional.

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Factores Genéticos 

Es importante tener presente que hay ciertos factores que no dependen de nosotros pero sí que nos hace más vulnerables a padecer inestabilidad emocional, y entre ellos se encuentran los factores genéticos.

Como por ejemplo en el estudio de Laura Juliana sobre los factores genéticos implicados en los trastornos de ansiedad (Dueños Amaya, 2009), se han hecho estudios acerca de la heredabilidad de ciertos trastornos de ansiedad, como son el trastorno de pánico (48% de heredabilidad), la fobia social (51%) y la agorafobia (67%).

Por ello, es importante tener presente que ciertos factores como son los genéticos tienen un gran impacto en el desarrollo de ciertos trastornos de ansiedad, o trastornos del estado de ánimo, y que sabemos que no dependen directamente de nosotros. 

Recomendamos desde Orientación Psicológica un buen anamnesis (historia clínica) del paciente para saber si hay otros familiares que han padecido de algún trastorno porque muy probablemente hayan factores genéticos implicados en todo ello.

Factores Ambientales

La exposición continuada a ciertos agentes nocivos, que a continuación describiremos, aumentan el riesgo de padecer trastornos o de aumentar la inestabilidad emocional.

  • Consumo de sustancias
  • Relaciones de pareja y de amistad estresantes
  • Trabajo muy demandante
  • Vivir en zonas con mayores niveles de desestructura
  • Acontecimientos vitales importantes (AVE): como puede ser la muerte de un familiar, que te despidan de la faena, algún acontecimiento desestabilizador de la familia…
  • Hassles: factores estresantes menores que acaban provocando una desregulación por la acumulación de pequeños estresores

Estructura de Personalidad

Entendiendo la personalidad como una forma de Pensar, Actuar y Sentir, se ha estudiado que personas que presentan un perfil de personalidad más neurótico tienen una mayor propensión a la inestabilidad emocional. 

Para conocer tu perfil de personalidad, te recomendamos que te puedan administrar algún test de personalidad que haya sido validado y cuente con un respaldo estadístico (a diferencia de muchos otros test de personalidad que puedes hacer online y que no se sabe si realmente han sido validados o simplemente son de alguien que lo ha inventado).

Te recomendamos, concretamente, algún test de personalidad de Eysenck (adaptados según la edad), donde te indica qué perfil de personalidad tienes y, por ende, te indicará qué nivel de Neuroticismo puedes tener.

Experiencias pasadas

Uno de los factores que tienen una gran incidencia en la aparición de la inestabilidad emocional es la experiencia anterior, entendida esta como haber vivido experiencias aversivas o bien la ausencia de experiencias positivas que poder recuperar para aumentar la estabilidad emocional.

La vivencia de experiencias aversivas en el pasada, concretamente aquellas que tienen un componente traumático, provocan en las personas una desregulación en sus esquemas mentales y en la forma en la que se relacionan con dicha experiencia, llevando a una descompensación emocional que tiene un impacto negativo y significativo en la adaptación de la persona en su vida.

Estas experiencias aversivas pasadas no son reconocidas en muchas ocasiones como un acontecimiento traumático, pero dejan una huella en nuestra memoria emocional (localizada en la amígdala) que provoca una activación del sistema de alarma, haciendo que estemos en continua atención a todos aquellos estímulos que pueden ser amenazantes. Estos estímulos, en muchas ocasiones inofensivos (como puede ser la mirada de alguien, o personas que están hablando entre ellas, o alguien que alza un poco la voz) son vividos de una forma intensa, desmesurada y aversiva. Esta situación acaba activando nuestro sistema de defensa más primigenio, sin dejar que nuestra parte más reflexiva (córtex prefrontal) pueda coger las riendas de la situación, calmar nuestra angustia y resolver la situación de conflicto.

Miray Psicología, como centro que ofrece sus servicios de psicólogos en Málaga centro, nos describe algunas de las situaciones típicamente inofensivas que algunos pacientes suyos describen como aversivas y que se tratan en sesió:

  • Un compañero frunce el ceño mientras hablas en una reunión.
  • Alguien tarda en contestar un mensaje de WhatsApp.
  • Un camarero responde de forma cortante.
  • Escuchar a dos personas riendo mientras te miran.
  • Alguien eleva un poco la voz en una conversación.
  • Te interrumpen mientras hablas.
  • No ser incluido en una salida o grupo de WhatsApp.
  • Recibir una crítica constructiva.
  • Que alguien cambie el tono de voz sin motivo aparente.
  • Sentarte en un grupo y que nadie te dirija la palabra inicialmente.

Estas serían algunas situaciones que una persona con estabilidad emocional podría hacer frente, relativizar y no responder de forma sobresaltada. En cambio, para aquellas personas con mayor inestabilidad emocional, su reacción sería desmedida, como consecuencia de la activación de su sistema de alarma.

Si eres una persona que con algunas de estas situaciones se activa tu sistema de alarma y hace que te cueste volver a sentirte tranquila, te recomiendo que puedas visitar un terapeuta que te ayude a superar esas experiencias traumáticas pasadas y te ofrezca las herramientas necesarias para reducir esa inestabilidad emocional.

 

Referencia bibliográfica:

Dueñas Amaya, L. J. (2019). Factores de predisposición genéticos y epigenéticos de los trastornos de ansiedad. Revista Iberoamericana de Psicología, 12 (2), 61 – 68

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