Ventajas de la formación online
Orientación Psicológica
Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.
Cada vez somos más especialistas que estamos optando por la formación online, ya sea de titulaciones regladas como un grado universitario o bien otras formaciones más específicas como el EMDR. Sea como sea, está claro que cada vez somos más los que optamos por estudiar psicología online, por la multitud de prestaciones y facilidades que tenemos.
Causas de la formación online
Una de las principales causas de la formación online fue la pandemia. Ante la prohibición de desplazarse para evitar el contagio del covid-19, también apareció la oportunidad de dar un paso más allá a través de la formación y desarrollo mediante las nuevas tecnologías. Aunque al principio parecía raro realizar las visitas online, fueron muchos los pacientes que optaron por esta metodología (inicialmente porque no había otra alternativa, y después por otras ventajas que enumeraremos).
La comodidad de formarte desde casa. Poder estar en tu escritorio, con tu comida y café, y decidir cuándo formarte (con una previa planificación de las tareas) es una ventaja difícil de superar, puesto que la alternativa anterior era el desplazarte del domicilio e ir a una aula con más normas y límites que en muchos casos no era beneficioso.
El avance de las nuevas tecnologías también te brinda la oportunidad de mejorar tu formación a través de la vía online. Esto se consigue a través de plataformas donde el aprendizaje es mucho más didáctico, visual y rápido. A diferencia de la formación más tradicional, aquí puedes aprender con estrategias y plataformas como el Canva, kahoot y complementos de zoom. Esta vía interactiva permite aumentar el nivel atencional hacia la tarea, en lugar de realizar unas clases más tradicionales.
Puedes elegir cuándo y cuánto tiempo ponerte. Los horarios los marcas tu, con lo que el desarrollo de habilidades de aprendizaje y el autoconocimiento respecto a cómo estudias es mucho mayor. Ya no es necesario adaptarte al cuadrante académico establecido, sino que ahora decides tu cómo planificarte. Este avance permite dar un giro completo a tus prioridades, buscando la mejor manera de encajar los estudios con otras obligaciones (personales, laborales, académicas, domésticas…).
La democratización de la formación
Otro de los puntos a favor de la formación online es que ha permitido democratizar el acceso al conocimiento. Ahora mismo no es necesario vivir en una gran ciudad ni tener una universidad de prestigio cerca para poder acceder a formación de calidad. Hoy en día, una persona que viva en un pequeño pueblo puede formarse con profesionales de referencia internacional, asistir a congresos virtuales, hacer networking y certificarse en técnicas actualizadas desde casa. Esto no solo permite un acceso más equitativo, sino que también fomenta una mayor especialización en ámbitos concretos que antes podían quedar fuera de alcance.
Además, muchas plataformas ofrecen opciones gratuitas o de bajo coste, lo que facilita aún más el acceso a contenidos formativos para personas con pocos recursos económicos. Así, la formación online no solo es más flexible, sino también más inclusiva, ahorrando costes a las universidades o plataformas y favoreciendo la inclusión y formación de personas que en otro momento no habrían tenido la oportunidad ni el tiempo de hacerlo.
Retos y responsabilidad del alumnado
Per ojo, que no es todo oro lo que reluce! Este nuevo paradigma formativo también implica un cambio de mentalidad por parte del alumno como decíamos antes. El hecho de no tener que asistir a clases presenciales y la posibilidad de autogestionar el tiempo de estudio requiere una mayor dosis de responsabilidad, constancia y motivación. La libertad que ofrece la formación online puede convertirse en una trampa si no se acompaña de buenos hábitos de organización.
Es fundamental desarrollar estrategias para mantener el ritmo de trabajo, evitar la procrastinación y sostener el compromiso con uno mismo. Para ello, herramientas como agendas digitales, técnicas de estudio activas o grupos de estudio virtuales pueden ser muy útiles. En resumen, la formación online exige autonomía, pero también devuelve al alumno el control de su propio proceso de aprendizaje.








