El Asma infantil: síntomas, evaluación y tratamiento

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Con una tasa de afección de hasta 9% de los niños en edades escolares, el asma infantil es una de las enfermedades más comunes de la atención médica pediátrica, pudiendo significar un compromiso vital si no se aborda con las estrategias indicadas.

Al ser una enfermedad crónica, el asma infantil está sumamente asociada con problemas como absentismo escolar, ansiedad, depresión y muchos otros. Es por esto que su atención adecuada puede hacer cambios significativos en las estadísticas de cualquier país.

Si te fijaste bien, te habrás dado cuenta de que al asma se le asocia con dos de los trastornos psiquiátricos más frecuentes, esto la convierte en una enfermedad que, en muchos casos, requiere una intervención psicológica para ser tratada adecuadamente.

Consecuencias del asma: una enfermedad que puede ser mortal

Para muchos, es más que conocida la definición que muchos doctores dan al asma: es una enfermedad que afecta las vías aéreas superiores, y que acarrea una impedimenta del paso de aire, sibilancia e hiperreactividad del árbol bronquial ante ciertos elementos estimulantes.

Tan sólo con esta descripción, es posible que muchos se asusten al enterarse de que su hijo tiene asma. Sin embargo, los fármacos para esta enfermedad son pocos, siendo los esteroides y antialérgicos las opciones más comunes.

Es probable que el niño requiera de tratamiento sólo cuando presente síntomas de la enfermedad o cuando se vea expuesto a un alérgeno, aunque los casos más graves pueden necesitar medicación diaria.

De esta forma, no resulta difícil llevar un control adecuado sobre esta enfermedad, siempre y cuando exista una adherencia adecuada al tratamiento, así como una debida estabilidad mental para el niño, ya que uno de los desencadenantes de asma más comunes son de origen psicológico.

Asma emocional en niños

Cuando hablamos de desencadenantes psicológicos del asma no nos referimos a que es una enfermedad de origen pscológico, sino a que, en muchas ocasiones, existen factores comportamentales que juegan un rol importante en el desarrollo de la enfermedad.

Estas observaciones permitieron a investigadores como Irwing y Livnat establecer una relación entre el funcionamiento del sistema inmune y el comportamiento. Además, se ha encontrado evidencia de que los niños asmáticos presentan psicopatologías en mayor medida que los niños que no lo son.

Otro elemento importante es la propensión de los padres a desarrollar psicopatologías relacionadas con la preocupación derivada de la condición de sus hijos.

Los hábitos también son importantes

La ansiedad y depresión son los principales problemas abordados por profesionales de salud mental con respecto al asma. Sin embargo, la adherencia al tratamiento (es decir, la disciplina con la que el paciente sigue las indicaciones) también es otro elemento que causa complicaciones durante el curso de esta enfermedad.

En este apartado también juega un rol fundamental el experto en salud mental, pues resulta importante fomentar un cambio de comportamiento que permita, tanto al paciente como su familia, seguir las indicaciones médicas con mayor facilidad.

El Asma infantil: tratamiento

Un tratamiento oportuno para el asma sigue el modelo biopsicosocial de salud e implica la participación de psicólogos, debido al riesgo que supone esta condición para la salud mental del niño y sus padres.

De esta forma, el experto en salud mental tendrá la capacidad de diseñar intervenciones pertinentes para lograr un tratamiento adecuado a pacientes pediátricos con asma, entre las que destacan:

Programas psicoeducativos para el asma

Estos programas, generalmente de enfoque comportamental, están enfocados en proporcionar al niño información pertinente sobre la enfermedad y su tratamiento. Esto con el fin de desarrollar en el infante las característcas necesarias para identificar y prevenir estímulos que ocasionen las crisis.

De acuerdo con datos de investigadores como Eney y Goldstein, existen estadísticas que indican que la adherencia al tratamiento puede rondar apenas el 10% de todos los niños con asma. Por lo que el programa psicoeducativo resulta la opción más utilizada en intervenciones de este tipo, relegando la psicoterapia a una cantidad menor de los casos de asma emocional infantil.

Estrategias del manejo de ansiedad

Uno de los criterios para remitir a un infante con asma a psicoterapia es la presencia de una intensa ansiedad o depresión. Si esto llega a suceder, es pertinente realizar sesiones terapéuticas que sigan el esquema de tratamiento correcto para estas enfermedades.

En estos casos, es importante realizar una evaluación para reconocer cuáles son las barreras, tanto positivas como negativas, que utiliza el niño. A partir de este punto, sólo quedará mantener seguimiento sobre el progreso del paciente.

Evaluación familiar concomitante

Teniendo en cuenta la vulnerabilidad de los familiares crónicos ante trastornos mentales, es probable que los padres de un niño asmático que requiera psicoterapia también cumplan los criterios para recibir el tratamiento respectivo.

Incluso si los padres no presentan síntomas de trastornos, es importante evaluar los hábitos de comportamiento en el hogar, ya que estos influyen de forma importante en la adherencia al tratamiento. Esto convierte a la terapia conductual en una opción indispensable a la hora de abordar a los familiares de estos niños.

Bibliografía

Caballo, V.E. (2012). Manual de psicología clínica infantil y adolescente, trastornos generales (vol 1). Editorial: Pirámide.

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