Todo el mundo tiene derecho a enfadarse; es legítimo discutir en ocasiones; a veces nos puede salir nuestra vena desafiante o vengativa… Intentemos que estos comportamientos sean, dentro de lo que cabe, lo más funcionales posibles. Si tu hijo tiene Trastorno Negativista Desafiante, aquí podrás conocerlo mejor, entender por qué se comporta de esta manera y así poder ayudarlo.

Probablemente habrás detectado que, aún el comportamiento que muestra tu hijo, tu hijo con trastorno negativista desafiante no se considera a él mismo como enfadado, negativista o desafiante. Esta situación aún frustra más a los padres, al considerar que sus hijos no se sienten responsables de sus actos y consecuencias.

En otras ocasiones, tu hijo puede mostrar las conductas hostiles y agresivas del trastorno, sin problemas del estado de ánimo negativos.

Reñir no la solución, castigar tampoco, culpabilizar menos… Saber y comprender puede formar parte de ella.

Los niños con TND pueden haber tenido una historia parental hostil. A menudo es imposible determinar si fue el comportamiento del niño el que llevó a los padres a comportarse de un modo más hostil hacia el hijo, si la hostilidad de los padres condujo a los problemas de comportamiento del hijo, o si hubo una combinación de ambas cosas. 

El TND se ha asociado a un aumento del riesgo de intentos de suicidio. Es muy importante tener en cuenta este punto y, como decimos siempre, es de vital importancia no ignorarlo y que el profesional lo abarque con preguntas directas y concisas. Los intentos de suicidio tampoco son exclusivos del TND, también aparecen en la depresión.

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