El Trastorno Explosivo Intermitente consiste en un conjunto de arrebatos recurrentes en el comportamiento que reflejan una falta de control de los impulsos de agresividad.

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

El objetivo del presente artículo es diferenciar el Trastorno Negativista Desafiante (TND) del Trastorno Explosivo Intermitente y, a su vez, dar a conocer éste último como otro Trastorno disruptivo, del control de los impulsos y de la conducta, considerado en el DSM-V.

Diferencia entre el Trastorno Explosivo Intermitente y el Trastorno Negativista Desafiante

Como comentamos en el artículo “Conozcamos el Trastorno Negativista Desafiante“, uno de los trastornos con los que se debe hacer el diagnóstico diferencial del TND es el Trastorno Explosivo Intermitente, en el que los individuos muestran unos niveles elevados de agresividad hacia los demás que no son propios del TND. 

Vamos a conocer más características de este trastorno que nos ayudarán a diferenciarlo del TND.

Trastorno Explosivo Intermitente: Criterios DSM-V

A. Arrebatos recurrentes en el comportamiento que reflejan una falta de control de los impulsos de agresividad, manifestada por una de las siguientes:

  1. Agresión verbal (p. ej., berrinches, diatribas, disputas verbales o peleas) o agresión física contra la propiedad, los animales u otros individuos, en promedio dos veces por semana, durante un periodo de tres meses. La agresión física no provoca daños ni destrucción de la propiedad, ni provoca lesiones físicas a los animales ni a otros individuos.
  2. Tres arrebatos en el comportamiento que provoquen daños o destrucción de la propiedad o agresión física con lesiones a animales u otros individuos, sucedidas en los últimos doce meses.

B. La magnitud de la agresividad expresada durante los arrebatos recurrentes es bastante desproporcionada con respecto a la provocación o cualquier factor estresante psicosocial desencadenante.

C. Los arrebatos agresivos recurrentes no son premeditados (es decir, son impulsivos o provocados por la ira) ni persiguen ningún objetivo tangible (p. ej., dinero, poder, intimidación).

D. Los arrebatos agresivos recurrentes provocan un marcado malestar en el individuo, alteran su rendimiento laboral o sus relaciones interpersonales, tienen consecuencias económicas o legales.

E. El individuo tiene una edad cronológica de seis años por lo menos (o un grado de desarrollo equivalente).

F. Los arrebatos agresivos recurrentes no se explican mejor por otro trastorno mental (p. ej., trastorno depresivo mayor, trastorno bipolar, trastorno de desregulación perturbador del estado de ánimo, trastorno psicótico, trastorno de la personalidad antisocial, trastorno de personalidad límite), ni se  pueden atribuir a otra afección médica (p. ej., traumatismo craneoencefálico, enfermedad de Alzheimer) ni a los efectos fisiológicos de alguna sustancia (p. ej., drogadicción, medicación). En los niños de edades comprendidas entre 6 y 18 años, a un comportamiento agresivo que forme parte de un  trastorno de adaptación no se le debe asignar este diagnóstico.

Nota: Este diagnóstico se puede establecer además del diagnóstico  de trastorno de déficit de atención con hiperactividad, trastornos de conducta, trastorno negativista desafiante o trastorno del espectro del autismo, cuando los arrebatos agresivos impulsivos recurrentes superen a los que  habitualmente se observan en estos trastornos y requieran atención clínica independiente.

Prevalencia del Trastorno Explosivo Intermitente

El Trastorno Explosivo Intermitente es más frecuente en la infancia tardía o la adolescencia y en las personas más jóvenes (menos de 40 años) que en los individuos de más edad (mayores de 50 años). 

Además, existe contradicción entre distintos manuales de referencia; algunos comentan que es más prevalente en hombres y otros no han encontrado diferencias de género.

Comorbilidad del Trastorno Explosivo Intermitente

Los trastornos que más frecuentemente se presentan de forma conjunta con el Trastorno Explosivo Intermitente son los trastornos depresivos -para más interés sobre el trastorno véase “DSM 5 Depresión“-, los trastornos de ansiedad y los trastornos por consumo de sustancias.

Además, las personas con antecedentes de otros trastornos con comportamientos disruptivos, por ejemplo, el TND, tienen un mayor riesgo de presentar un Trastorno Explosivo Intermitente comórbido.

 

Bibilografía

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: Author.

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