Cuando la ansiedad afecta nuestra salud mental

Orientación Psicológica

Orientación Psicológica

Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Después de un 2020 marcado por la Pandemia y el confinamiento, este 2021 también ha sido un año excepcional, marcado por las vacunas, los confinamientos, los brotes, el aumento de la incidencia de los nuevos contagios… Y con todo ello los síntomas de la ansiedad han aumentado de forma considerable (según el INE, los casos en España se han duplicado).

Es por ello que este artículo va dirigido a concienciar a la población de la importancia de acudir a un psicólogo para tratar todos esos síntomas que aparecen como consecuencia de estar experimentando unos mayores niveles de ansiedad. Desde Orientación Psicológica recomendamos que el tratamiento de estos síntomas debe hacer con un psicólogo para la ansiedad que tenga experiencia previa, así como una formación específica que le permita diferenciar el origen de esa ansiedad (si se trata de un trastorno, de síntomas leves…).

La espera para acudir al psicólogo

Una de las situaciones con las que más nos encontramos los psicólogos es con el tiempo hasta que han decidido visitar el psicólogo para tratar los síntomas.

Es un grave error pensar que, si uno está experimentando ansiedad (en casa, en el trabajo, con la familia…) y lleva así unos días, esperar que en unos días más desaparecerán casi como por arte de magia.

Identificar los síntomas de la ansiedad y buscar ayuda psicológica es crucial para evitar la cronificación de los síntomas y así reducir las molestias del día a día (discusiones, presión en el pecho, dolor de cabeza…).

Hemos de pensar que cuanto más tiempo se tarda en acudir al psicólogo, la ansiedad jugará en nuestra contra.

Breves síntomas de la ansiedad

Algunos de los síntomas por los que nosotros recomendamos visitar al psicólogo o psicóloga son:

El insomnio

Las dificultades para conciliar o para mantener el sueño es un indicador muy relevante de que no estamos bien. Muchas veces se da por un exceso de cortisol (que es liberado cuando sentimos ansiedad) o bien porque no paramos de pensar en algún tema en específico y no podemos ponerle fin.

Cansancio

hablamos de cansancio sin haber hecho un gran esfuerzo. Es una sensación de pesadez, de no tener ganas de moverse.

Rumiaciones

Se trata de dar vueltas a un mismo pensamiento o un mismo tema durante mucho tiempo, siendo prácticamente imposible ponerle fin. Al dar muchas vueltas sobre el mismo tema esto nos lleva a no poder salir del bucle, a desarrollar pensamientos negativos y a afectarnos en nuestro día a día.

Pérdida de apetito

Asociado a la disminución de las ganas de comer o a comer menos cantidad que antes. Esto se hace más patente cuando dejamos de tener ganas de comer alguna comida que antes nos gustaba.

Conflictos con los iguales

somos seres sociales y proyectamos en nuestras relaciones aquello que sentimos por dentro. Cuando no nos encontramos bien con nosotros mismos/as, también sufren nuestras relaciones.

Dolor de cabeza

Es uno de los síntomas que más frecuentemente aparecen, que generan un gran malestar y provocan una mayor incapacidad para poder desarrollar nuestro día a día con normalidad.

Consideraciones finales

Es de vital importancia el detectar algunos de estos síntomas y acudir a un psicólogo para poder afrontarlos, reducirlos y, en algunos casos, aceptarlos.

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