La felicidad propulsa el rendimiento a nivel cognitivo y permite que las relaciones interpersonales fluyan.

Orientación Psicológica

Orientación Psicológica

Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Si la historia de la humanidad tuviese que resumirse en una frase, tendríamos que citar el título de una película. Simplemente sería “en busca de la felicidad”, como la afamada producción que tuvo a Will y Jaden Smith como protagonistas.

Escritura, arte, avances tecnológicos, filosofía, política: estrategias o caminos diferentes para alcanzar la ansiada felicidad. El largometraje estrenado en 2006 y basado en hechos reales, ofrece una ruta para entender esta emoción.

Claro, acá iremos desentrañando cada aspecto.

¿Qué es la felicidad?

Generación tras generación, siglo tras siglo la pregunta sigue latente. Como si cada amanecer renovase esa inquietud, ese propósito compartido. Los expertos se pronuncian al respecto, definiéndola como un estado emocional positivo.

Se presenta junto a sentimientos de satisfacción, bienestar y plenitud. Sí, era exactamente cómo se sentía Will Smith cuando exclamó “Esta parte de mi vida, este pequeño instante de mi vida lo llamo felicidad”.

¿Cómo llegó allí? Acá entra la otra parte del concepto, la felicidad responde al seguimiento de metas personales y vitales. Incluso si esos objetivos son globales o específicos, siendo siempre relevantes en la vida de los individuos.

¿Felicidad? ¡Cuando vuelve la paz luego de una época de guerra! Otro ejemplo sería cuando inicia la temporada de lluvia, luego de un período de sequía. Será una felicidad intensa especialmente para agricultores.

Las dos perspectivas desde el estudio experimental

Las rutas para perseguir la felicidad difieren, pero existen dos perspectivas bien diferenciadas. El enfoque eudaimónico y el hedonista.

El eudaimónico fue el seguido por el personaje de Will Smith. Donde su felicidad dependía de desarrollarse a través de actividades coherentes con sus principios más intrínsecos.

Aplicando para ello cada potencialidad que se posee. Entonces, cada potencialidad trabaja en pro de la auto-realización y el crecimiento personal. En contraste, está el enfoque hedonista.

Donde la felicidad responde al placer hedónico. Puede compararse con la persona que hace compras compulsivas. Otros ejemplos más ligeros, pero de fácil identificación serían los viajeros frecuentes.

La lista podría seguir con las personas que disfrutan probar comidas diferentes o banquetear tanto como puedan.

¿Qué consecuencias se asocian a la felicidad?

La felicidad detona lo mejor de la conducta social. Frecuentemente, las personas felices tienden a ser más sociales y altruistas. Claro, el altruismo no implica siempre sacrificar el bienestar propio.

La raíz de los problemas o conflictos tampoco se asocian con personas felices. Al contrario, entre más feliz sea la persona, más dada a buscar soluciones que beneficien a todos. Por tanto, se convierten en negociadores experimentados o recurrentes.

A cada problema, encontrarán diversas alternativas para solventarlo. La felicidad destapa ese lado creativo para dar con soluciones ingeniosas. La felicidad viene acompañada por recuerdos felices, convirtiéndose en un torbellino de buenos sentimientos.

A nivel cognitivo, hacen asociaciones inusuales entre diversos elementos. Su mente funciona de forma flexible en cuanto a delimitar y organizar.

¿Qué circunstancias detonan la felicidad?

Existe una variedad de detonantes que impulsan la felicidad, pero siempre estará sujeta a un fuerte componente subjetivo. Lograr metas individuales como graduarse, hacer el viaje soñado, conseguir el empleo idealizado y demás son algunos ejemplos.

Cuando se compaginan la realidad y la idealización la felicidad acude como la risa tras el chiste. Allí radica la importancia de establecer metas realizables u objetivos alcanzables.

También deben mencionarse los criterios normativos. Por ejemplo, las personas que tienden a compararse con otros sabotean su felicidad. Sería como navegar en un bote con un boquete o volar en globo aerostático llevando excesivo peso.

Los niveles de felicidad igualmente involucran la interacción social. Las personas con un círculo social casi inexistente suelen tener índices menores de felicidad. A diferencia de cuando tienen lazos profundos la felicidad se dispara como un asiento eyectado. 

¿Qué factores modulan la felicidad?

La personalidad predispondrá a la felicidad dependiendo del grado de introversión o extroversión de cada cual. Se sumará su tendencia al neuroticismo así como su estabilidad emocional.

De allí cual ascensor, nos ubicamos en el aspecto de las relaciones con los demás. ¿Qué estilo de apego tiene la persona? ¿Qué grado de familiaridad o intimidad desarrolla en sus relaciones?

Las relaciones superficiales dejan una sensación de vacío. No obstante, las más profundas pueden ser el semejante a una red de resguardo para un trapecista. Las elecciones y los logros de las metas particulares serían otro piso.

¿Cómo llevar el ascensor hasta ese nivel? Analizando la auto-eficacia y competencia que se percibe. Quienes sienten sus sueños malogrados o se perciben como incompetentes, se alejan de su felicidad.

Asimismo, se considera el nivel de afinidad de la meta. ¿Se graduó de medicina porque le apasionaba o por presión externa? En el caso de Will Smith en la película, la felicidad estaba asociada a su vinculación con la meta.

¿Qué otros factores entran en juego?

El acceso a los recursos y bienes tampoco puede obviarse. Chris Gardner, sintió su felicidad diezmada cuando estaba desempleado o sin lugar fijo donde dormir.

Por supuesto, el índice de ingresos también tendrá un rol protagónico. Porque permite costear los gastos, mientras se vive con la dignidad necesaria. Las variantes demográficas como edad, género, raza e incluso estado civil impactan en la felicidad.

¿Cómo? Algunas personas en edad madura pueden sentirse con remordimientos, agotados, frustrados y similares. La raza puede exponer a inconvenientes por episodios racistas.

La genética no se queda atrás, pues se involucra con la predisposición al bienestar subjetivo y la dicha. ¡Más valdrá escoger una pareja feliz para tener hijos felices!

¿Cómo impacta la felicidad en el procesamiento cognitivo?

Será un rascacielos cuando de ser agradable se trate. Apreciará de forma elevada la significación, mientras tendrá el afrontamiento en planta baja. A nivel subjetivo, la vivencia estará colmada de refuerzos y vivencias placenteras.

Le acompañarán sensaciones de tranquilidad, seguridad y bienestar. Claro, tendrá emociones negativas que desparecerán al poco tiempo. En contraste, se sentirá enérgico, optimista y con altos niveles de satisfacción.

La felicidad propulsará el rendimiento a nivel cognitivo. También permitirá que las relaciones fluyan como seda.

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