Artículo realizado por Alexis Castaño Garcia
Psicoterapeuta cognitivo conductual.

Hace un par de días estaba releyendo un ensayo que generó un gran cambio en mi vida ya que me hizo reflexionar sobre la forma en la que vemos el mundo y porque eso nos ocasiona sufrimiento. Es un ensayo llamado “el elogio a la dificultad” de un escritor colombiano llamado Estanislao Zuleta. 
En él el autor explica, desde su perspectiva, por qué deberíamos desear lo difícil y no, como normalmente lo hacemos, lo sencillo.

Vivimos en un mundo complejo que, para unos más que para otros, presenta desafíos que ocasionalmente parecen insuperables. Sin embargo nuestra reacción, normalmente, hacia tales retos es la búsqueda inmediatista por eliminarlos  y no la mirada atenta hacia el proceso, es decir, buscamos más la eliminación de la carga que el aprendizaje que puede darnos.

Lo dañino de esto es que la finalidad que buscamos puede ser inaccesible. La gran mayoría de las veces mis clientes con depresión no sufren ni se sienten inútiles debido a situaciones objetivas sino por culpa de las expectativas. !Desean tanto la finalidad que no sienten que lo aprendido sea digno de mención o felicidad!

El problema con esta visión absolutista es que  nuestras metas se convierten en imposibles y se transforman en comodines difíciles de eliminar. Generando así un círculo vicioso de conductas, emociones y pensamientos disfuncionales que no van hacia ningún lado pero que establecen en nosotros la profunda creencia de que las cosas no pueden ser de otra manera.

Antes de continuar pregúntate: “¿me enfoco más en el proceso o en la finalidad?” “¿Qué me están enseñando las dificultades?”.

Esta introducción ha tenido el propósito de mostrarte que existe un monstruo gigante del que surgen los demás monstruos que nos impiden avanzar. Este monstruo es el absolutismo, y por consiguiente todo lo que surge de él, por ejemplo, “los debería” o la moralidad sin matices.

Ahora bien ¿cuáles son esos monstruos de los que hablo?. Según uno de los mejores psicólogos de la historia, Albert Ellis, estos monstruos son 3 y se fortalecen del absolutismo, los pensamientos irracionales, las conductas poco útiles y las emociones incontrolables. Vamos a verlos:

Tengo que hacerlo bien

Normalmente esta idea surge de una visión dicotómica que  propende a ser: “hago las cosas perfectas o no las hago”. El inconveniente con este tipo de pensamientos es que tienden a generar en nosotros dos conductas poco útiles, por un lado nos sentimos frustrados e inútiles y por el otro no realizamos ninguna actividad por considerarla un sinsentido.

La autopercepción de falta de eficacia genera una profecía autocumplida en la que no haremos las cosas bien por considerar que no las estamos haciendo bien. Esto se generaliza a la vida familiar, social y laboral; y es por ello que este monstruo nos impide avanzar.

Me tienes que tratar bien

Esta idea surge de pensamientos de idealización social, es decir, que se basa en cómo deberían ser las cosas y no en como son. Generalmente este planteamiento nace de pensamientos de poca retribución en los que las personas consideran que no son tratados de la misma forma en la que tratan a los demás. ¿Tratar bien a los otros debería ser suficiente para que los otros hagan lo mismo?, ¿así es como funcionan las relaciones sociales?.

En mi blog hay dos artículos donde se explica por qué nos relacionamos con los demás y por qué nos agradan los otros. En ellos muestro que las relaciones sociales cumplen, entre otras, múltiples funciones de autovalidación y es por ello que cuando estas relaciones son insuficientes nuestra autoestima disminuye. Acrecentando así otro monstruo que nos impide avanzar.

El mundo debe ser fácil

En este punto debo hacer una aclaración y es que el hecho de que conscientemente tengas un pensamiento no significa que tu conducta o tus emociones tengan consonancia con dicho pensamiento. Me explico, puedes considerar intelectualmente que el mundo no debe ser fácil y aún así comportarte no solo como si lo fuese sino como si debiese serlo. Por supuesto la “facilidad del mundo” es meramente subjetiva.

¿Por qué este es un monstruo que nos impide avanzar?, simplemente porque indica la forma cómo nos relacionamos con el mundo, es decir con nuestro ambiente y nuestros contactos sociales. Este monstruo es absolutista y no conoce de matices ni sentidos medios y es por ello que te recomiendo flexibilizar tu mente si deseas vencerlo.

Conclusión

Por último me gustaría invitarte a que evalúes cuál de estos monstruos utilizas (o te utiliza) con más frecuencia. Que te preguntes que tan absolutista eres y cuanto daño te ha ocasionado esto; y además que evalúes de forma objetiva cuáles herramientas tienes para vencerlos, qué tan flexible eres y qué tan dispuesto o dispuesta estás a mejorar.

Por supuesto estos cambios no son fáciles de comprender y muchísimo menos de llevar a cabo, y es por ello que puedes solicitar los servicios de Laia y Raúl quienes son grandes profesionales que te podrán ayudar a lograr todos esos cambios que deseas y necesitas para convertirte en un domador de monstruos.

Te recomiendo leer los artículos de orientacionpsicologica.es y de superandoelabismo.com. Estoy seguro de que te ayudarán a comprenderte mejor a ti mismo y a quienes te rodean.

 

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