Muchas veces estos trastornos han estado presentes en los adultos, pero por una cuestión madurativa y del paso del tiempo, éstos han sido “compensados” con otras aptitudes. Como adulto pregúntate: ¿evitas aquellas tareas que te resultan dificultosas? Es muy frecuente en la adultez evitar la lectura cuando cuesta leer, evitar escribir cuando hacemos muchas faltas de ortografía… Sería bueno preguntarse si uno también tiene esas dificultades y, si es así, verás como ahora entenderás mejor la frustración de tu hijo.

 

Ayudémosle a que pueda disfrutar del maravilloso mundo de las letras y los números sin esta frustración constante.

 

¿QUÉ ES EL TR. ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE?

Aprender a escribir bien, a entender los textos o a sumar no son hitos del desarrollo que se adquieren con la maduración cerebral, sino que tienen que ser explícitamente enseñados y aprendidos.

Es específico el trastorno por el coeficiente intelectual, que debe estar preservado, sin un trastorno global del desarrollo, ni problemas visuales o adutivios ni trastornos motores o neurológicos.

Queremos ofreceros alguna terminología que quizás te ayude a clarificar algunas dudas:

  • Dislexia: Con dificultad en la lectura.
  • Discalcúlia: Con dificultad en el cálculo.
  • Niños D4“: Con disléxia, disortografía, disgrafia i discalcúlia.

A. Dificultad en el aprendizaje y en la utilización de las aptitudes académicas, evidenciado por la presencia de al menos uno de los siguientes síntomas que han persistido por lo menos durante 6 meses, a pesar de intervenciones dirigidas a estas dificultades:

  1. Lectura de palabras imprecisa o lenta y con esfuerzo (p. ej., lee palabras sueltas en voz alta incorrectamente o con lentitud y vacilación, con frecuencia adivina palabras, dificultad para expresar bien las palabras).
  2. Dificultad para comprender el significado de lo que lee (p.ej., puede leer un texto con precisión pero no comprende la oración, las relaciones, las inferencias o el sentido profundo de lo que lee).
  3. Dificultades ortográficas (p. ej., puede añadir, omitir o sustituir vocales o consonantes).
  4. Dificultades con la expresión escrita (p. ej., hace múltiples errores gramaticales o de puntuación en un oración; organiza mal el párrafo; la expresión escrita de ideas no es clara).
  5. Dificultades para dominar el sentido numérico, los datos numéricos o el cálculo (p. ej., comprende mal los números, su magnitud y sus relaciones; cuenta con los dedos para sumar números de un solo dígito en lugar de recordar la operación matemática como hacen sus iguales; se pierde en el cálculo aritmético y puede intercambiar los procedimientos).
  6. Dificultades con el razonamiento matemático (p. ej., tiene gran dificultad para aplicar los conceptos, hechos u operaciones matemáticas para resolver problemas cuantitativos).

B. Las aptitudes académicas afectadas están sustancialmente y en grado cuantificable por debajo de lo esperado para la edad cronológica del individuo, e interfieren significativamente con el rendimiento académico o laboral, o con actividades de la vida cotidiana, que se confirman con medidas (pruebas) estandarizadas administradas individualmente y una evaluación clínica integral. En individuos de 17 y más años, la historia documentada de las dificultades del aprendizaje se puede sustituir por la evaluación estandarizada.

C. Las dificultades de aprendizaje comienzan en la edad escolar pero pueden no manifestarse totalmente hasta que las demandas de las aptitudes académicas afectadas superan las capacidades limitadas del individuo (p. ej., en exámenes programados, la lectura o escritura de informes complejos y largos para una fecha límite inaplazable, tareas académicas excesivamente pesadas).

D. Las dificultades de aprendizaje no se explican mejor por discapacidades intelectuales, trastornos visuales o auditivos no corregidos, otros trastornos mentales o neurológicos, adversidad psicosocial, falta de dominio en el lenguaje de instrucción académica o directrices educativas inadecuadas.

Nota: Se han de cumplir los cuatro criterios diagnósticos basándose en una síntesis clínica de la historia del individuo (del desarrollo, médica, familiar, educativa), informes escolares y evaluación psicoeducativa.

Nota de codificación: Especificar todos las áreas académicas y subaptitudes alteradas. Cuando más de un área está alterada, cada una de ellas se codificará individualmente de acuerdo con los siguientes especificadores.

Especificar si:

  • Con dificultades en la lectura:
    • Precisión en la lectura de palabras
    • Velocidad o fluidez de la lectura
    • Comprensión de la lectura
  • Con dificultad en la expresión escrita:
    • Corrección ortográfica
    • Corrección gramatical y de la puntuación
    • Claridad u organización de la expresión escrita
  • Con dificultad matemática:
    • Sentido de los números
    • Memorización de operaciones aritméticas
    • Cálculo correcto o fluido
    • Razonamiento matemático correcto

Especificar la gravedad actual:

Leve: Algunas dificultades con las aptitudes de aprendizaje en uno o dos áreas académicas, pero suficientemente leves para que el individuo pueda compensarlas o funcionar bien cuando recibe una adaptación adecuada o servicios de ayuda, especialmente durante la edad escolar.

Moderado: Dificultades notables con las aptitudes de aprendizaje en una o más áreas académicas, de manera que el individuo tiene pocas probabilidades de llegar a ser competente sin algunos períodos de enseñanza intensiva y especializada durante la edad escolar. Se puede necesitar alguna adaptación o servicios de ayuda al menos durante una parte del horario en la escuela, en el lugar de trabajo o en casa para realizar las actividades de forma correcta y eficaz.

Grave: Dificultades graves en las aptitudes de aprendizaje que afectan varias áreas académicas, de manera que el individuo tiene pocas probabilidades de aprender esas aptitudes sin enseñanza constante e intensiva individualizada y especializada durante la mayor parte de los años escolares. Incluso con diversos métodos de adaptación y servicios adecuados en casa, en la escuela o en el lugar de trabajo, el individuo puede no ser capaz de realizar con eficacia todas las actividades.

¿CÓMO SE EVALÚA EL TR. ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE?

Creemos que las preguntas de a continuación pueden orientarte a saber qué es propio que hayan investigado en el proceso de evaluación del Trastorno Específico del Aprendizaje de tu hijo. Además, es importante conocer una serie de instrucciones que explican qué es adecuado y qué no lo sería tanto en este proceso:

  •  ¿Han utilizado, además de alguna entrevista, informes escolares, carpetas de trabajos evaluados o evaluaciones previas?
  • ¿Han descartado una puntuación del CI más bajo que la población normal?
  • ¿Han utilizado diferentes fuentes de información? (padres, escuela, hermanos…)
  • ¿Los psicólogos que han diagnosticado el trastorno son profesionales con experiencia en dicho trastorno?
  • ¿Han evaluado la capacidad de lectura?
  • ¿Han evaluado la capacidad de escritura?
  • ¿Han evaluado la ortografía?
  • ¿Han descartado problemas atencionales que sugieran un Trastorno por Déficit de Atención?
  • ¿Han descartado que se trate de problemas de memoria?
  • ¿Han descartado que se trate de problemas de percepción visual?
  • ¿Han descartado que se trate de problemas motores?

Además, es importante conocer una serie de instrucciones que explican qué es idóneo tener en cuenta en este proceso:

  • Se registran cada una de las áreas académicas afectadas por el trastorno, codificando por separado las dificultades para la lectura, la expresión escrita y las matemáticas.
  • Se ha observado que los individuos con síntomas conductuales o con resultados similares en las pruebas, presentan diversas deficiencias cognitivas, y muchas de estas deficiencias de procesamiento también se encuentran en otros trastornos, como por ejemplo en TDAH, el TEA (Trastorno del Espectro Autista) o los Trastornos de la Comunicación. Es por eso que no es necesaria la evaluación de las deficiencias del procesamiento cognitivo para la evaluación diagnóstica.
  • Para hacer el diagnóstico, no son útiles las pruebas cognitivas, las técnicas de neuroimagen ni las pruebas genéticas.
  • El diagnóstico del trastorno normalmente se produce durante los años de educación primaria, cuando los niños tienen que aprender a leer, deletrear, escribir y calcular.
  • Si se sospecha que hay diferencias de cultura o de lengua (por ejemplo, como en alguien que aprende inglés), la evaluación tiene que tener en cuenta el dominio que tiene el individuo de su primera lengua o lengua materna, además del de la segunda lengua (en este caso, el inglés).
  • La evaluación debería considerar también el contexto lingüístico y cultural en el que vive el individuo.
  • Si hay alguna indicación de que otro diagnóstico pudiera explicar las dificultades para aprender las aptitudes académicas esenciales, no se debería diagnosticar el Trastorno Específico del Aprendizaje.
  • Sólo puede hacerse el diagnóstico una vez ha empezado la educación formal.

Hay múltiples instrumentos para evaluar dicho trastorno, y a continuación queremos ofrecerte algunos de los más utilizados. ¿Han administrado alguno de estos, o con finalidades similares, a tu hijo?

Para evaluar el lenguaje hablado:

  • Prueba Illinois de habilidades psicolingüísticas (ITPA): evalúa las funciones cognitivas y lingüísticas.
  • Test de Bankson para el despistaje del lenguaje: evalúa forma, contenido y uso para la discriminación auditiva y visual en el canal comprensivo y expresivo.
  • Test de vocabulario en imágenes Peabody: evalúa lenguaje comprensivo.
  • Inventario de articulación: es una prueba fonológica.
  • LARSP: analiza estructuras sintáctivas.
  • Test de vocabulario de Boston (AARD): evalúa el lenguaje expresivo y semántico de niños con Afasia.

Para evaluar el lenguaje escrito:

  • Test Reversal
  • PROLEC
  • Test de Análisis de Lectura y Escritura (TALE): uno de los más utilizados.
  • Ortografía 0-2: para reconocer los errores ortográficos.
  • Test de habilidades grafomotoras (THG): evalúa la maduración para la escritura.

Según la edad del paciente, es importante no olvidar la relación e interacción con su cuidador principal, puesto que si todavía es pequeño/a, dependiente de cuidador y no está presente, es posible que el rendimiento en las pruebas sea menor.

También es relevante conocer las causas de las dificultades en el Trastorno Específico del Aprendizaje, ya sea por un retraso madurativo, una causa orgánica o bien otro trastorno que le dificulta adquirir los conocimientos esperados por la edad.

La evaluación ha de tener por objetivo conocer las dificultades, las causas de las mismas y qué sentido terapéutico tiene, cómo trabajar las dificultades según las áreas que estén más afectades. Con el tiempo, se tendrá que reevaluar al niño/a para saber si la intervención terapéutica ha resultado beneficiosa.

No hay que olvidar que el entorno también modula el aprendizaje, por lo que habrá que evaluar el ambiente de forma complementaria para conocer la situación actual y, si fuera necesario, ofrecer pautas educativas a los padres o cuidadores para favorecer la recuperación de las áreas afectadas.

La evaluación para este trastorno tiene la dificultad añadida de la comorbilidad con otros trastornos mentales, por lo que un diagnóstico diferencial será de gran ayuda para realizar una buena evaluación.

¿CÓMO SE TRATA EL TR. ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE?

Una enseñanza sistemática, intensiva e individualizada mediante intervenciones basadas en datos científicos podría mejorar o disminuir las dificultades del aprendizaje en algunos individuos y promover el uso de estrategias compensatorias en otros.

Aquellas técnicas útiles para potenciar y mejorar aquellos déficits son:

  • Juegos del lenguaje (adivinanzas, pasapalabras, composición de textos, reconocimiento de palabras)
  • Juegos interactivos y dinámicos (aplicaciones)
  • Comprensión lectora
  • Lecturas de palabras, frases, textos…
  • Escritura de cuentos
  • Estrategias de mejora de la memoria (reglas mnemotécnicas, esquemas…)
  • Vocalización
  • Dibujos para resolver problemas matemáticos
  • Combinación de letras, números y claves

Lo más importante, antes de empezar las sesiones, es establecer un buen vínculo con el niño, favoreciendo la motivación e interés por mejorar en aquellas áreas afectadas.

Actualmente no se disponen de fármacos que mejoren los déficits específicos en el aprendizaje.