Origen, definición, tipos de resiliencia y cómo ser una persona resiliente.

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

La Resiliencia

La resiliencia es, según la RAE, la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. En estos tiempos de estrés, donde parece que las tareas se han de entregar de un día para otro y la presión que recibimos es mayor, el concepto de resiliencia ha ido cobrando más importancia como estrategia para afrontar las principales fuentes de angustia, estrés e incertidumbre.

Qué es la Resiliencia

La resiliencia es un constructo ampliamente estudiado, que se originó en los años 70 y podemos entenderla como el estilo de afrontamiento y adaptación a una situación estresante, donde se entiende cuál es el problema, su origen, cómo te afecta y qué puedes hacer, y todo ello desde una perspectiva realista, proactiva y asertiva

Un ejemplo de situación estresante es la pérdida de trabajo. Ante esta situación de estrés, es clave el concepto de resiliencia para darnos cuenta de la importancia de utilizar las claves para afrontar esta situación, salir fortalecido y, en nuestro caso, el poder recuperar un trabajo.

Si te fijas, este constructo se relaciona con un estilo de afrontamiento a un suceso estresante externo, pero… ¿y nosotros cómo reaccionamos? ¿dónde quedan las emociones? Es por todo ello que se hace necesario explicar la resiliencia desde una óptica de la personalidad.

11 rasgos de la persona resiliente

Como has podido leer, la resiliencia no es, como dice la RAE, sólo decir: ¡adáptate!. La persona resiliente se caracteriza por un estilo de afrontamiento más adaptativo y resolutivo a cualquier situación adversa, con una mayor capacidad de afrontamiento y es independiente de los factores de riesgo que puedan provocar una situación de estrés.

Las personas más resilientes tienen una capacidad de adaptación positiva y proactiva ante situaciones adversas y estresantes gracias a una serie de rasgos que ahora te vamos a presentar y explicar cómo conseguirlos. Trabajar estos rasgos para aumentar la capacidad de resiliencia implica que se renuncie a una serie de rasgos que actualmente te definen. Implica trabajar y cambiar nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras conductas. 

¿Estás preparado/a? Vamos allá!:

  1. Adáptate a la situación: ¡haz cambios!
  2. Estrategias para reducir la ansiedad
  3. Confía en ti mismo
  4. Expresa las emociones de forma asertiva
  5. Coopera en iniciativas
  6. Reduce las distracciones
  7. Controla la impulsividad
  8. Presta atención a la tarea
  9. Sé una persona activa
  10. Toma iniciativas
  11. Consigue la independencia

#1 Adáptate a la situación: ¡haz cambios!

La adaptación a tu nueva situación (puede ser la pérdida de trabajo, como el fracaso de un proyecto o no encontrar aquello que buscas) es clave para ser una persona resiliente. Es momento de tomar conciencia de la situación y buscar cómo seguir haciendo las tareas que hacías anteriormente pero en este nuevo contexto. Por ejemplo:

Las personas resilientes cambian la manera de trabajar o de buscar faena (teletrabajo, o utilizar nuevas apps de búsqueda de trabajo), pensar en hacer otro tipo de actividades que anteriormente no pensabas que ibas a hacer, cambiar algunos hábitos que tenías anteriormente y que han podido hacer que te encuentres en la situación actual, etc.

Todos estos cambios no los percibas como un atraso, sino como una adaptación positiva por tu parte.

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#2 Reduce la Ansiedad

Aquí tienes un artículo con 10 consejos sobre cómo controlar la ansiedad, todos ellos bien explicados y resumidos. Las personas resilientes tiene estrategias prácticas para reducir la ansiedad que le genera las situaciones estresantes e impredecibles.

#3 Confía en ti misma

Es bueno que pienses en otras situaciones pasadas tuyas donde creías que no podías resolver el problema pero finalmente lo conseguiste. Aquí será clave el desarrollo de un apego seguro en la infancia que, si no ha sido posible desarrollarlo, se podrá trabajar mediante la confianza hacia el otro y la estima hacia una misma. 

Los psicólogos recomendamos tener en mente recuerdos de sucesos pasados donde alcanzaste aquella meta tan deseada, que la mantengas en la mente e intentes asociarla a una imagen o a una palabra (por ejemplo: ¡CLARO QUE SÍ!). 

Cada vez que pienses en el presente que no puedes salir de esta, piensa en ese recuerdo o utiliza esa frase clave y esto te ayudará a recordar que si un día pudiste hacerlo, ¡hoy también puedes!

#4 Expresa las emociones de forma asertiva

En cómo controlar la ansiedad, en el punto 10, te explicamos cómo identificar, encontrar el sentido y finalmente expresar las emociones de forma asertiva. Uno de los componentes de la asertividad tiene que ver con el no juzgar. Ahora sentir ansiedad, tristeza, miedo… es una reacción común, pero si recuerdas que tienes estrategias para afrontar la adversidad, ni la ansiedad ni los miedos podrán ganarte la batalla. 

Recuerda que las personas resilientes son asertivas, ¡aun en situaciones difíciles donde uno cree que puede caer!

#5 Coopera en iniciativas

Continuamente aparecen iniciativas para ayudar a la gente: voluntariados, asesoramiento online, nuevos proyectos, futuras start-ups… Las personas resilientes tienen estos pequeños detalles donde tienden a participar en estas iniciativas, haciendo crecer las redes de contacto, realizando una actividad altruista y, a su vez, ayudan a los demás. 

Esta actitud positiva hacia el otro te permitirá rodearte de personas con quienes compartir los mismos intereses e inquietudes. Las personas resilientes logran crear un clima de confianza, generar un cambio tanto en ellos como en los otros y destacar los aspectos positivos de una situación: ver el vaso medio lleno.

Seguro que por tu oficio ha aparecido alguna iniciativa, ¡ahora es momento de participar en ella! Y si no ha salido ninguna, ¡puedes ser la primera! ¿A qué esperas?

#6 Reduce aquello que te distraiga

En casa, igual que en el trabajo, hay un sinfín de distracciones que pueden hacer que tus objetivos no los cumplas. Para conseguir ser una persona más resiliente, lo mejor es aplicar técnicas de autocontrol, como las que puedes leer el artículos que escribimos sobre técnicas de autocontrol.

Recuerda que uno de los mayores distractores son las redes sociales. Las personas resilientes son capaces de controlar todos esos inputs que les distraen de sus verdaderos objetivos, y sólo utilizan las redes sociales cuando éstas son un medio para alcanzar un fin.

persona resiliente

#7 Controla la impulsividad

Para aquellas personas que sean más impulsivas, es momento de intentar reducirla para evitar llevar a cabo acciones que sean contraproducentes. Para ello, tenemos 2 recomendaciones: ejercicio físico y relajación.

Aunque ambas parecen contrapuestas, persiguen el mismo objetivo, que es alcanzar un mayor estado de calma (en el caso del ejercicio es después) y sentirse mejor con una misma tanto en situaciones adversas como en situaciones difíciles. Las técnicas de relajación que más recomendamos son la respiración diafragmática y la técnica de relajación de jacobson.

Pero en el caso de los más impulsivos, también os puede servir este “truquillo”: definid dónde podéis ser impulsivos. Piensa en aquellas áreas o situaciones donde es mejor mantener la calma, y por otro lado piensa en qué situaciones no vas a poder controlar la impulsividad, y de esta manera podrás tener una mayor flexibilidad y un mayor equilibrio emocional. Las personas resilientes conocen cómo comportarse según el lugar donde se encuentren.

#8 Presta atención a la tarea

Como decíamos antes, tanto en casa como en el trabajo seguro que debes tener multitud de distractores que no te permiten llevar a cabo la tarea. En este caso, las técnicas de autocontrol te ayudarán. Pero también tenemos otro distractor, que es el mental: la preocupación.

En estos tiempos es difícil controlar la preocupación, pero aun así puedes preguntarte: aquello por lo que te preocupas, ¿tiene solución? si es así, ¿estoy haciendo todo lo que puedo hacer?, ¿qué más podría hacer?. Y trabajar en ello.

Como decía un proverbio chino:
Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si tiene solución, ¿para qué te preocupas?

Otra técnica para alcanzar ser la persona resiliente que buscas, es apuntar las situaciones adversas en las que aparece aquello que te preocupa y compartirlo con aquellos que están en tu casa, o bien con un profesional, y de esta manera seguro que las preocupaciones mitigarán.

Una última estrategia para que reduzcas tu preocupación, estés más atenta y mejore tu personalidad resiliente: deja de informarte sobre aquello que te preocupa. Es muy probable que te estés sobreexponiendo a la información de los medios, buscando casos parecidos en internet, haciendo que se trate de un monotema cuando hablas con tus familiares o compañeros… es momento de parar, porque esta información hará que aumente tu nivel de ansiedad y que te resulte difícil de manejar.

prestar atención - persona resiliente

#9 Sé activa

En casa estamos contenidos, pero la creatividad, inventiva, productividad, ingenio… no tiene límites. ¡Ahora es momento de que hagas cosas! La persona resiliente busca nuevos hobbies como la cocina, juega a juegos de mesa o los crea, hace tu propia página web, busca nuevas aficiones… ¡Esta canción de calle 13 seguro que puede ayudarte a entender esta idea! Una canción que nos habla de la importancia de no quedarnos quietos, de no parar, ¡de moverse! Como dice en una de sus letras: “si no tienes cuerpo, menéa las ideas!”.

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Relacionado con el concepto de ser una persona activa, está la de aumentar la capacidad de lucha: el defender tus intereses y el de los demás para conseguir los objetivos, ya sean individuales o colectivos.

#10 Ten iniciativas

Como dijimos antes, ser resiliente es moverse y reinvertarse. Los trabajos han cambiado, las relaciones también, la perspectiva y forma de vida de lo que llamamos “primer mundo” ha cambiado, y nosotros mismo seremos quienes redefinamos esta nueva situación, por lo que ya puedes empezar a escribir y tener ideas sobre ello puede ser una buena iniciativa!

Los proyectos más innovadores del futuro dependerán de aquellos que los diseñen, y en estos seguro que participarán personas resilientes, creativas, innovadoras y atrevidas. 

#11 Sé independiente

Aprender a vivir contigo misma puede ser difícil, pero ahora es más necesario que nunca. La dependencia de los demás existe, pero la sobredependencia crea más estados de ansiedad e inseguridad. Planifica qué puedes cocinar por tu cuenta y arriésgate! Si has de hacer una tarea y tu pareja o familiares no pueden ayudarte, ¡busca por ti misma la solución y prueba! Para cambiar este chip, primero hemos de cambiar nuestros pensamientos: ¿qué te impide ser independiente?.

Cuando hayas vencido la batalla a esta situación estresante y pases a ser una persona más resiliente, verás como las estrategias anteriores no fueron eficaces y, ahora más que nunca, probarás nuevas maneras de adaptarte!

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