Trastorno de rumación: síntomas, características, DSM 5 y tratamiento

Para hablar sobre el trastorno de rumiación, antes os pondremos este ejemplo: comes una pizza y está deliciosa, cuando te la acabas desearías poder “retroceder el tiempo” para volvértela a comer. ¿Quién no ha imaginado algo parecido? Sobre todo cuando estás en régimen alimenticio, es inevitable querer hacerlo.

Algo similar ocurre con un trastorno llamado rumiación que, tristemente, es lo más parecido que existe a esta práctica ficticia de “volver a comer la pizza”. Considerado como normal en muchos casos, sobre todo niños, este trastorno puede llegar a ser mortal

Incluso un 25% de los casos de este trastorno pueden llegar a tener desenlaces mortales, debido a una posible bronco aspiración u otra complicada consecuencia. Esto lo convierte en un peligro real del que no podemos mantenernos ignorantes.

En el artículo de hoy aprenderemos lo esencial sobre el trastorno de rumiación en niños.

¿Que es la Rumiación?

Esta es una práctica en la cual un niño regurgita la comida y la vuelve a ingerir, sin que haya otras causas orgánicas que intervengan en este proceso. En otras palabras, devuelve la comida y se la vuelve a comer.

El Trastorno de Rumiación según dsm 5

El trastorno de Rumiación (DSM 5) se caracteriza por:

A. Regurgitación repetida de alimentos durante un período mínimo de un mes. Los alimentos regurgitados se pueden volver a masticar, a tragar o se escupen.
B. La regurgitación repetida no se puede atribuir a una afección gastrointestinal asociada u otra afección médica (p. ej., reflujo gastroesofágico, estenosis pilórica).
C. El trastorno alimentario no se produce exclusivamente en el curso de la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno de atracones o el trastorno de evitación/restricción de la ingestión de alimentos.
D. Si los síntomas se producen en el contexto de otro trastorno mental (p. ej., discapacidad intelectual [trastorno del desarrollo intelectual] u otro trastorno del desarrollo neurológico), son suficientemente graves para justificar atención clínica adicional.

Especificar si:

En remisión: Después de haberse cumplido con anterioridad todos
los criterios para el trastorno de rumiación, los criterios no se han cumplido durante un período continuado.

Si quieres saber más sobre el Trastorno de Rumiación (DSM 5) te recomendamos el siguiente libro donde relaciona el trastorno de rumiación con los criterios diagnósticos DSM V y con ejemplos propuestos por expertos en la materia:

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La comida, parcialmente digerida, vuelve a traerse a la boca sin muestras de náuseas, arcadas, repulsión o problemas gastrointestinales relacionados. Posteriormente, la comida se expulsa de la boca en algunos casos, en otros más frecuentes, esta se mastica y se vuelve a comer. Es importante que los síntomas no tengan relación con enfermedades gastrointestinales u otras patologías relacionadas.

Este trastorno se distingue de la regurgitación normal de los lactantes por ser totalmente voluntaria. Algo que puede reconocerse fácilmente pues se ve que los neonatos buscan consumir nuevamente el alimento, retorciéndose o moviendo el cuerpo de forma irregular.

Otro elemento fundamental para asegurar el diagnóstico es que las regurgitaciones no deben aparecer de forma exclusiva durante el curso de la anorexia o bulimia nerviosas. Es decir, debe presentarse en pacientes que no tengan estos diagnósticos. De lo contrario, se tratan como una categoría distinta de trastorno.

Evaluación para el trastorno por rumiación en niños

Al ser una enfermedad que puede afectar diversos órganos y sistemas, es importante abordar al paciente de forma integral, y no sólo a través de un profesional de salud mental. Por esto, el procedimiento de evaluación incluye:

Exploración y examen médico

Es importante hacer un examen físico y pruebas de laboratorio para determinar si existe un daño significativo en el paciente, además de cerciorarnos de la regurgitación no se debe a alguna falla orgánica.

Observación de conductas

Se evalúa la gravedad de la rumiación con el fin de determinar si es necesario que el paciente reciba atención clínica independiente. Esto se puede hacer a través de escalas como la Nueva escala métrica de inteligencia (NEMI) 

Las hojas de registro también permiten obtener información más específica, como la frecuencia, intensidad y duración de los episodios rumiantes. 

Madurez social

Esta evaluación ayudará a determinar cuáles serán los métodos a utilizar en el tratamiento, puede hacerse a través de la Escala de madurez social de Vineland.

Entrevistas con los padres

Estas nos facilitarán la obtención de datos sobre los aspectos importantes de la problemática: descripción del estado actual, evolución del trastorno, evolución del niño, actitud de los padres ante el infante, ambiente familiar, convivencia con otros individuos que hayan sufrido el mismo trastorno, entre otros elementos.

Tratamiento para la regurgitación infantil

Esta patología es relativamente poco común, por lo que el campo de la investigación no ha permitido desarrollar suficiente variedad de tratamientos específicos. Incluso, se podría decir que algunos de los métodos sugeridos para este trastorno son arcáicos.

Procedimientos aversivos

Estas metodologías se enfocan en causar rechazos del paciente hacia la conducta a través de diversas técnicas:

  • Práctica masiva: Se obliga al infante a realizar la rumiación de forma constante y con pocos intervalos de descanso, hasta que genere agotamiento. Para esto, se le dan a ingerir grandes cantidades de comida, de forma que la práctica se elimine paulatinamente
  • Castigo: este puede llevarse a cabo proporcionando al infante sustancias de sabor desagradable, con el fin de eliminar la conducta. Algunos autores sugieren el uso de descargas eléctricas suaves cada vez que el paciente manifieste intenciones de repetir la conducta.

Refuerzos sociales 

Esta es una de las técnicas más eficaces para disminuir la conducta problemática, debido a su bajo coste y la elevada sensación de bienestar que genera sobre el paciente. Consisten en estímulos como besos, abrazos, caricias o palabras positivas hacia el infante cada vez que muestre avances en el abandono de estas conductas.

La Estimulación y atención no contingentes con los lactantes que rumian también ha demostrado ser una terapia eficaz.

Entrenamiento parental 

Es fundamental proporcionar a los padres herramientas para seguir el proceso de modificación conductual en casa, dado que estos comportamientos suelen darse en este entorno. Además, suelen ser necesarias ciertas modificaciones en el comportamiento de los padres para garantizar el éxito del tratamiento conductual.

Hasta lo más mínimo puede tener consecuencias devastadoras

Como pudimos observar, es innegable que muchos de los problemas abordados en la psicología clínica pueden llegar a hacer la diferencia entre la vida y la muerte de un niño o adolescente. Es por esto que contar con información pertinente se hace cada vez más y más necesario.

 

Bibliografía

Belloch Fuster, A. y Fernández-Álvarez, H. (2010). Tratado de trastornos de la personalidad. Madrid: Síntesis
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: Author.
Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2008). Manual de psicopatología. Edición revisada (Vol.II). Madrid: McGraw-Hill

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