Trastornos Neuróticos: Características y diagnóstico diferencial

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Los trastornos neuróticos se caracterizan por generar sensaciones negativas, como la angustia, por tiempo prolongado, pudiendo ser agravados por males incluyendo la ansiedad o la depresión. Quien lo padece, suele presentar conductas repetitivas sin desconectarse de la realidad de su entorno, siendo un método para deshacerse de sus molestias.

En contraste, los trastornos psicosomáticos surgen a nivel físico en forma de lesiones, las cuales son ocasionadas por problemas psicológicos. Las enfermedades psicosomáticas pueden dañar el cuerpo y producir dolor al paciente, siendo capaces de agravar malestares ya presentes.

Existen diversos tipos de trastornos neuróticos y psicosomáticos, siendo los descritos a continuación algunos de ellos. Si necesitas o conoces a alguien con problemas similares a los mencionados, no dudes en contactar con nosotros y te ofreceremos el apoyo de los mejores psicólogos profesionales según tu caso.

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Trastornos de somatización y somatomorfo indiferenciado

El trastorno de somatización se caracteriza por ocasionar en un individuo el padecimiento de diferentes síntomas inexplicados en múltiples regiones del cuerpo. Los pacientes suelen presentar antecedentes de diversos malestares físicos prevalentes durante años, pudiendo tratarse de una combinación de dolores corporales, síntomas digestivos, sexuales o pseudoneurológicos (como debilidad corporal).

En caso de no acoplarse a los criterios de diagnóstico establecidos para el trastorno de somatización, se tratará de un trastorno somatomorfo indiferenciado. Ambos tienden a ser más frecuentes en mujeres adultas, contando con un alto nivel de comorbilidad (múltiples trastornos) en patologías depresivas y alteración de la personalidad.

Actualmente el Trastorno por Somatización en el DSM 5 se conceptualiza como Trastorno de Síntomas Somáticos.

Los criterios diagnósticos del Trastorno de Síntomas Somáticos (DSM 5) son:

A. Uno o más síntomas somáticos que causan malestar o dan lugar a problemas significativos en la vida diaria.

B. Pensamientos, sentimientos o comportamientos excesivos relacionados con los síntomas somáticos o asociados a la preocupación por la salud como se pone de manifiesto por una o más de las características siguientes:

1. Pensamientos desproporcionados y persistentes sobre la gravedad de los propios síntomas.
2. Grado persistentemente elevado de ansiedad acerca de la salud o los síntomas.
3. Tiempo y energía excesivos consagrados a estos síntomas o a la preocupación por la salud.

C. Aunque algún síntoma somático puede no estar continuamente presente, el trastorno sintomático es persistente (por lo general más de seis meses).

Especificar si:
Con predominio de dolor (antes trastorno doloroso): este especificador se aplica a individuos cuyos síntomas somáticos implican sobre todo dolor.

Especificar si:
Persistente: Un curso persistente se caracteriza por la presencia de síntomas intensos, alteración importante y duración prolongada (más de seis meses).

Especificar la gravedad actual:
Leve: Sólo se cumple uno de los síntomas especificados en el Criterio B.
Moderado: Se cumplen dos o más de los síntomas especificados en el Criterio B.
Grave: Se cumplen dos o más de los síntomas especificados en el Criterio B y además existen múltiples quejas somáticas (o un síntoma somático muy intenso).

Trastorno por dolor

En el trastorno por dolor los síntomas somáticos son predominantes, donde factores psicológicos son capaces de producir dolor en el individuo en diferentes regiones del cuerpo. No fingen los síntomas al solicitar ayuda profesional o tratamientos, tratándose de una sensación real de molestia a nivel físico.

Está relacionado con trastornos depresivos mayores y menores en un amplio porcentaje de casos, especialmente en las variantes crónicas. Generalmente, se presenta con mayor frecuencia en mujeres adultas, con una alta prevalencia de cefaleas (dolores de cabeza prolongados) y molestias musculoesqueléticas.

Tiende a ser una de las razones por las cuales los trabajadores incurren al absentismo laboral en el 15% de los casos relacionados con molestias físicas. Para tratarlo, los profesionales recurren a terapia física, medicación y estrategias cognitivo-conductuales.

Actualmente el Trastorno por dolor se conceptualiza según el DSM 5 dentro del los Trastornos de Síntomas Somáticos.

Los criterios diagnósticos para el Trastorno por Dolor según DSM IV-TR son:

A. El síntoma principal del cuadro clínico es el dolor localizado en una o más zonas del cuerpo, de suficiente gravedad como para merecer atención médica.
B. El dolor provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
C. Se estima que los factores psicológicos desempeñan un papel importante en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del dolor.
D. El síntoma o déficit no es simulado ni producido intencionadamente (a diferencia de lo que ocurre en la simulación y en el trastorno facticio).
E. El dolor no se explica mejor por la presencia de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno de ansiedad o un trastorno psicótico y no cumple los criterios de dispareunia.

Especificar el tipo:
Trastorno por dolor asociado a factores psicológicos: se cree que los factores psicológicos desempeñan un papel importante en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del dolor (si hay una enfermedad médica, ésta no desempeña un papel importante en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del dolor). Este tipo de trastorno por dolor no debe diagnosticarse si se cumplen también los criterios para trastorno de somatización.
Trastorno por dolor asociado a factores psicológicos y a enfermedad médica: tanto los factores psicológicos como la enfermedad médica desempeñan un papel importante en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del dolor.

Especificar (para ambos tipos) si:
Agudo: duración menor a 6 meses.
Crónico: duración igual o superior a 6 meses.

Hipocondría

Es un trastorno en el cual el paciente experimenta miedos o preocupaciones constantes a sufrir una enfermedad, aun cuando ha sido diagnosticada negativamente. El miedo surge como una interpretación equivocada ante síntomas somáticos normales, siendo uno de ellos la taquicardia; suele presentar una evolución crónica y afectar a adultos de entre 20 y 30 años.

Actualmente la Hipocondría se conceptualiza según DSM 5 como el Trastorno de Ansiedad por Enfermedad.

Los criterios diagnósticos para el Trastorno de Ansiedad por Enfermedad según DSM 5 son:

A. Preocupación por padecer o contraer una enfermedad grave.
B. No existen síntomas somáticos o, si están presentes, son únicamente leves. Si existe otra afección médica o un riesgo elevado de presentar una afección médica (p. ej., antecedentes familiares importantes), la preocupación es claramente excesiva o desproporcionada.
C. Existe un grado elevado de ansiedad acerca de la salud, y el individuo se alarma con facilidad por su estado de salud.
D. El individuo tiene comportamientos excesivos relacionados con la salud (p. ej., comprueba repetidamente en su cuerpo si existen signos de enfermedad) o presenta evitación por mala adaptación (p. ej., evita las visitas al clínico y al hospital).
E. La preocupación por la enfermedad ha estado presente al menos durante seis meses, pero la enfermedad temida específica puede variar en ese período de tiempo.
F. La preocupación relacionada con la enfermedad no se explica mejor por otro trastorno mental, como un trastorno de síntomas somáticos, un trastorno de pánico, un trastorno de ansiedad generalizada, un trastorno dismórfico corporal, un trastorno obsesivo- compulsivo o un trastorno delirante de tipo somático.

Especificar si:
Tipo con solicitud de asistencia: Utilización frecuente de la asistencia médica, que incluye visitas al clínico o pruebas y procedimientos.
Tipo con evitación de asistencia: Raramente se utiliza la asistencia médica.

Posee el siguiente diagnóstico diferencial frente a otros trastornos:

Trastorno de pánico

  • En el pánico los individuos tienden a anticiparse a situaciones catastróficas que afectan la salud, en contraste a una situación diferida.
  • En el pánico los síntomas actúan junto a una sensación de ansiedad; en la hipocondría pueden ser diversos malestares.
  • El pánico promueve en el paciente una conducta de huida o evitación ante situaciones adversas; la hipocondría motiva la búsqueda y comprobación de resultados o estudios médicos.

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

  • Un paciente con TOC experimentará miedo a enfermar; por su parte, un individuo con hipocondría se encontrará convencido de estar enfermo.
  • Las ideas del hipocondríaco no son auténticamente obsesivas.

Esquizofrenia

  • Los delirios ocasionados por la esquizofrenia presentan connotaciones mucho más bizarras en comparación con la hipocondría.

Al tratar con la hipocondría, los expertos suelen utilizar técnicas de modificación cognitiva y exposición con prevención de respuesta.

Trastorno dismórfico corporal (TDC)

Se trata de un trastorno con predominancia de síntomas cognitivos, en donde los pacientes demuestran una gran preocupación por defectos, imaginarios o reales, en su aspecto físico. Quienes la padecen, suelen comprobar constantemente su cuerpo en un espejo o evitan apreciarse en ellos o en superficies reflectantes.

Tiene un impacto notorio en el aspecto social del individuo, el cual evitará actividades en público, afectando en un inicio a jóvenes y adultos de entre 15 y 20 años. El TDC puede originar episodios depresivos en la mayoría de casos, además de trastornos ansiosos, psicóticos y pensamientos suicidas que pueden ser concretados por el 0,3% de los afectados.

Los criterios diagnósticos del Trastorno Dismórfico Corporal (DSM 5) son:

A. Preocupación por uno o más defectos o imperfecciones percibidas en el aspecto físico que no son observables o parecen sin importancia a otras personas.
B. En algún momento durante el curso del trastorno, el sujeto ha realizado comportamientos (p. ej., mirarse en el espejo, asearse en exceso, rascarse la piel, querer asegurarse de las cosas) o actos mentales (p. ej., comparar su aspecto con el de otros) repetitivos como respuesta a la preocupación por el aspecto.
C. La preocupación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
D. La preocupación por el aspecto no se explica mejor por la inquietud acerca del tejido adiposo o el peso corporal en un sujeto cuyos síntomas cumplen los criterios diagnósticos de un trastorno alimentario.

Especificar si:
Con dismorfia muscular: Al sujeto le preocupa la idea de que su estructura corporal es demasiado pequeña o poco musculosa.
Este especificador se utiliza incluso si el sujeto está preocupado por otras zonas corporales, lo que sucede con frecuencia.

Especificar si:
Indicar el grado de introspección sobre las creencias del trastorno dismórfico corporal (p. ej., “Estoy feo/a” o “Estoy deforme”).
Con introspección buena o aceptable: El sujeto reconoce que las creencias del trastorno dismórfico corporal son claramente o probablemente no ciertas o que pueden ser ciertas o no.
Con poca introspección: El sujeto piensa que las creencias del trastorno dismórfico corporal son probablemente ciertas.
Con ausencia de introspección/con creencias delirantes: El sujeto está completamente convencido de que las creencias del trastorno dismórfico corporal son ciertas.

Trastorno facticio

Se trata de un trastorno caracterizado por el fingimiento de síntomas físicos o psicológicos por parte de un paciente o la producción de los mismos intencionadamente. Los individuos suelen describir sus antecedentes equivocadamente de forma intencional, siendo consciente de estar produciendo los males descritos.

La motivación del individuo no son incentivos externos, siendo sus acciones completamente deliberadas, pudiendo presentarse componentes compulsivos. Los trastornos facticios de carácter físico se caracterizan por la presentación de síntomas por parte del paciente capaz de proporcionarle estancias hospitalarias (conocido como síndrome de Münchausen).

Los individuos con trastorno facticio suelen poseer los siguientes rasgos:

  • Disposición a someterse a intervenciones médicas, ya sean dolorosas o incómodas.
  • Amplios conocimientos médicos.
  • No reciben visitas durante su estancia en el hospital.
  • No poseen muchos amigos.
  • Abuso en la ingesta de analgésicos.
  • Posee antecedentes de diversas intervenciones quirúrgicas.

Los pacientes, debido a su uso de tácticas manipuladoras, automutilaciones o crisis de identidad, suelen ser diagnosticados con un trastorno límite de personalidad.

Los criterios diagnósticos del Trastorno Facticio (DSM 5) son:

Trastorno facticio aplicado a uno mismo 

A. Falsificación de signos o síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.
B. El individuo se presenta a sí mismo frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
C. El comportamiento engañoso es evidente incluso en ausencia de una recompensa externa obvia.
D. El comportamiento no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno delirante u otro trastorno psicótico.

Especificar:
Episodio único
Episodios recurrentes (dos o más acontecimientos de falsificación de enfermedad y/o inducción de lesión)

Trastorno facticio aplicado a otro 
(Antes: Trastorno facticio del prójimo).

A. Falsificación de signos o síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, en otro, asociada a un engaño identificado.
B. El individuo presenta a otro individuo (víctima) frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
C. El comportamiento engañoso es evidente incluso en ausencia de recompensa externa obvia.
D. El comportamiento no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno delirante u otro trastorno psicótico.

Nota: El diagnóstico se aplica al autor, no a la víctima.

Especificar si:
Episodio único
Episodios recurrentes (dos o más acontecimientos de falsificación de enfermedad y/o inducción de lesión)

Simulación

La simulación es la producción (o fingimiento) de síntomas físicos o psíquicos por parte de un paciente de modo intencionado, cuya motivación recae en incentivos externos. Los individuos tienden a aparentar molestias con el objetivo de obtener un beneficio particular, como por ejemplo, evitar una responsabilidad o conseguir un apoyo económico.

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