orientación psicológica

Criterios diagnósticos del DSM V para TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad)

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (DSM V) se caracteriza por:

A. Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo, que se caracteriza por (1) y/o (2):

Inatención: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

    1. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (p. ej., se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).
    2. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (p. ej., tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada).
    3. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (p. ej., parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).
    4. Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (p. ej., inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).
    5. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (p. ej., dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).
    6. Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).
    7. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil).
    8. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).
    9. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (p. ej., hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

Hiperactividad e impulsividad: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente a las actividades sociales y académicas/laborales:

    1. Con frecuencia juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento.
    2. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar).
    3. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.)
    4. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
    5. Con frecuencia está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor” (p. ej., es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).
    6. Con frecuencia habla excesivamente.
    7. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (p. ej., termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).
    8. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (p. ej., mientras espera en una cola).
    9. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (p. ej., se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros).

B. Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

C. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (p. ej., en casa, en la escuela o en el trabajo; con los amigos o parientes; en otras actividades).

D. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

E. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental.

Especificar si:

    • Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
    • Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 (inatención) pero no se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
    • Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.

LIBRO RECOMENDADO POR ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

TDAH CIE 10

A continuación se especifican los criterios diagnósticos para el TDAH según la CIE 10:

Déficit de atención

1. Frecuente incapacidad para prestar atención a los detalles junto a errores por descuido en las labores escolares y en otras actividades.

2. Frecuente incapacidad para mantener la atención en las tareas o en el juego.

3. A menudo aparenta no escuchar lo que se le dice.

4. Imposibilidad persistente para cumplimentar las tareas escolares asignadas u otras misiones.

5. Disminución de la capacidad para organizar tareas y actividades.

6. A menudo evita o se siente marcadamente incómodo ante tareas como los deberes escolares, que requieren un esfuerzo mental mantenido.

7. A menudo pierde objetos necesarios para unas tareas o actividades, como material escolar, libros, etc.

8. Fácilmente se distrae ante estímulos externos.

9. Con frecuencia es olvidadizo en el curso de las actividades diarias.

Hiperactividad

1. Con frecuencia muestra inquietud con movimientos de manos o pies, o removiéndose en su asiento.

2. Abandona el asiento en el aula o en otras situaciones en las que se espera que permanezca sentado.

3. A menudo corretea o trepa en exceso en situaciones inapropiadas.

4. Inadecuadamente ruidoso en el juego o tiene dificultades para entretenerse tranquilamente en actividades lúdicas.

5. Persistentemente exhibe un patrón de actividad excesiva que no es modificable sustancialmente por los requerimientos del entorno social.

Impulsividad

1. Con frecuencia hace exclamaciones o responde antes de que se le hagan las preguntas completas.

2. A menudo es incapaz de guardar turno en las colas o en otras situaciones en grupo.

3. A menudo interrumpe o se entromete en los asuntos de otros.

4. Con frecuencia habla en exceso sin contenerse ante las situaciones sociales.

La CIE-10 establece que para realizar el diagnóstico de TDAH, el paciente cumpla:

  • 6 de los síntomas descritos en el apartado “Déficit de Atención”
  • 3 de los síntomas descritos en el apartado “Hiperactividad”
  • 1 de los síntomas descritos en el apartado “Impulsividad”

Estos síntomas deben además estar presentes antes de los 7 años y darse en dos o más aspectos de la vida del niño (escolar, familiar, social), y afectar negativamente a su calidad de vida. Tampoco se considerará el diagnóstico de Trastorno Hipercinético si cumple los criterios de: trastorno generalizado del desarrollo, episodio depresivo o trastorno de ansiedad.

Recomendaciones y pruebas TDAH más utilizadas para llevar a cabo su evaluación, junto a otras sugerencias que facilitan la relación con el niño/a.

Evaluación del TDAH: recomendaciones

Decidir si un niño/adolescente/adulto tiene TDAH es un proceso complejo. No hay un único examen para diagnosticar el TDAH y hay muchos otros problemas, como la ansiedad, la Depresión infantil y ciertos tipos de Trastornos del Aprendizaje, que pueden presentar síntomas similares.

El diagnóstico puede ser hecho por un profesional de salud mental, como un psicólogo clínico o sanitario, o un psiquiatra.

Para realizar el diagnóstico de TDAH es importante seguir una serie de pasos que se mostrarán a continuación, mediante el uso de distintas técnicas y fuentes (entrevistas a padres o adultos de referencia, aplicación de cuestionarios y observaciones específicas).

  1.       Descartar causas médicas y neurológicas: Hemos de considerar la posibilidad de que la conducta que tenemos delante no tenga su causa en un trastorno de tipo orgánico. Por tanto, es importante remitir al sujeto a una revisión médica que descarte causas como lesión cerebral.
  1.       Evaluación categorial y dimensional: Para evaluar si se cumplen los criterios diagnósticos para TDAH utilizaremos la entrevista, normalmente aplicada a padres debido a la dificultad de estos niños de fijar la atención y recordar las cosas que se preguntan en ella.

En esta entrevista se tendrá en cuenta, además de la anamnesis y otros aspectos relacionados con la crianza y relación con los compañeros, la inteligencia, los procesos de lecto-escritura, personalidad, atención y que cumple los criterios diagnósticos.

Para cuantificar la dimensión del problema podemos utilizar escalas genéricas como el CBCL de Achenbach y las escalas Conners.

En esta fase será importante considerar la comorbilidad entre la hiperactividad y la conducta disruptiva y de aprendizaje. Se recomienda el uso de guías útiles (guía NICE, por ejemplo), aunque podemos tener en cuenta que los diagnósticos diferenciales más importantes a realizar son el Trastorno Negativista Desafiante (aunque tienen un carácter más emocional) y el Trastorno de Conducta infantil (se acompaña de problemas con la autoridad y con las leyes).

Evaluación TDAH: Importante para el Profesional

Para el diagnóstico del TDAH es importante basarse en múltiples fuentes de información para conocer su comportamiento y nivel de desarrollo, organización y capacidad funcional.

De cara al tratamiento es relevante evaluar los puntos fuertes y débiles (capacidad visual, espacial, memoria auditiva o visual, velocidad de procesamiento, capacidad cognitiva, entre otros).

La re-evaluación también es importante, pero hay que vigilar que no se hayan administrado pruebas recientemente (escuela, psicólogo y hospital, por ejemplo), puesto que los resultados se verían afectados.

A menudo el diagnóstico de TDAH se realiza en el inicio de la adolescencia, por lo que será relevante diferenciar cuándo una conducta es típica de la adolescencia y, por lo tanto, transitoria, de cuándo es debida a su patología.

En muchos casos el rapport con el paciente será clave para que realicen las pruebas lo mejor posible, por lo que una conversa previa para conocer sus intereses, inquietudes y su estado actual favorecerá una mayor validez de los resultados.

En ocasiones el niño vendrá por recomendación del colegio, hospital o algún conocido, por lo que será conveniente avisarle con antelación que se irá a un centro donde se realizarán pruebas y, si no fuera informado, será relevante explicarle qué sentido tiene que esté en el centro para administrar las pruebas, en qué consisten y qué se espera de él.

Pruebas para detectar el TDAH en niños

A continuación os especificamos las pruebas para detectar el TDAH así como los instrumentos de evaluación que desde Orientación Psicológica, basándonos rigurosamente en los manuales de referencia para hacer una evaluación del TDAH de forma correcta. Las pruebas para el TDAH serían:

  • Escala de observación (como el BASC-O)
  • Cuestionarios rellenados por los profesores y por los padres (por ejemplo el SENA)
  • Escalas de calificación de conductas (como el CBCL)

9 pruebas para detectar el TDAH en niños y realizar una buena exploración diagnóstica:

  • Factor G
  • D2
  • Anillas
  • Caras
  • Toulousse Pieron
  • Enfen
  • TESEN
  • Wisconsin
  • WISC 5

Esperamos que estas recomendaciones os ayuden a tener un mayor acercamiento al proceso diagnóstico del TDAH.

Recursos de Interés para el TDAH

En el TDAH adulto los síntomas más frecuentes se relacionan con la impulsividad y los olvidos muchas veces asociados a esta impulsividad por hacer las cosas.

Los problemas predominantes en la adultez del TDAH tienen que ver con la dificultad en la regulación emocional. De ella se derivan el resto de problemáticas atencionales, relacionales, laborales, académicas… siendo la baja tolerancia a la frustración uno de los principales hitos.

Suscríbete a nuestra Newsletter

Conoce los últimos artículos y disfruta del mejor contenido de Psicología.

CONOCE NUESTROS SERVICIOS

Entrevista Consultiva - Terapia Infantil - Psicólogo de Familia
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

MÁS SOBRE EL TDAH

Artículos Recomendados

autoinstrucciones

Autoinstrucciones: qué son y cómo se entrenan

Las autoinstrucciones son verbalizaciones que permiten la modificación de las autoverbalizaciones internas para afrontar situaciones aversivas. Las autoinstrucciones son una técnica que permite la modificación

beneficios de los videojuegos

Beneficios de los videojuegos en el TDAH

Beneficios de los videojuegos en el TDAH, basados en la evidencia, por Buffyourbrain. Artículo realizado por el equipo de profesionales de www.buffyourbrain.com. Antes de explicar los