¿Cuál es la eficacia del Entrenamiento en autoinstrucciones de Meichenbaum?
Para garantizar la utilidad y eficacia del entrenamiento de autoinstrucciones es importante tener en cuenta diferentes aspectos:
- Adecuar el formato a las características del paciente. Si tratamos con niños/as es importante cuidar el lenguaje y el tipo de información con el que se trabajen las autoinstrucciones. Es preferible el uso de técnicas que fomenten la imaginación o medios audiovisuales y también el refuerzo positivo.
- Implicar al niño en el entrenamiento de autoinstrucciones.
- Seleccionar aquellas verbalizaciones que ya utilice, de modo que se sienta familiarizado con las nuevas instrucciones, sintiendo que forman parte de él.
- Facilitar la generalización del uso de autoinstrucciones a diferentes contextos y momentos.
- Comenzar con autoinstrucciones más concretas y luego más generales. Esto le permitirá aumentar el grado de dificultad de las tareas que tenga que resolver.
Se ha visto que, adecuando el lenguaje y reforzando cada uno de los pasos, los niños y adolescentes sin capaces de mejorar ciertas conductas, e incluso favorecer el autocontrol en la resolución de tareas.
Ejemplos prácticos en niños donde aplicar el entrenamiento: en preparar la mochila, en controlar la ira, en cualquier tipo de situación estresante que sea novedosa, en pedir el turno de palabra, etc.
Entrenamiento en Autoinstrucciones de Meichenbaum y Goodman
El entrenamiento original, propuesto por Meichenbaum, se aplicaba a un procedimiento formado por 4 etapas, siendo importante seguir todos los pasos:
1ª Etapa: Fase Educativa
En esta fase se enseñaba al niño la importancia que tienen las verbalizaciones negativas que le llevan a tener menor confianza en sí mismo, o que le estaban impidiendo alcanzar los objetivos.En esta fase, por tanto, se busca que el niño tome conciencia que estas autoverbalizaciones incrementan y mantienen la respuesta de ansiedad.
2ª Etapa: Identificación de las verbalizaciones
En esta fase se identificarán las verbalizaciones negativas del niño en el momento que está sintiendo ansiedad. Por ello, habrá que preparar un contexto favorable donde podamos exponerle a una situación ansiógena pero que a su vez podamos controlar.
3ª Etapa: Elaboración de un listado de posibles autoverbalizaciones
El listado de autoverbalizaciones servirá para que el niño pueda decirse aquellas frases más adecuadas para afrontar la situación ansiógena, pero siempre adaptadas a la fase en la que se encuentre:
– Autoinstrucciones de preparación
– Autoinstrucciones de confrontación
– Autoinstrucciones de afrontamiento en momentos críticos
– Autoinstrucciones de resolución y autorrefuerzo
4ª Etapa: Aplicación
En este momento pueden realizarse ensayos en imaginación complementarios donde el niño practique la autoaplicación del procedimiento.
Vídeo explicativo acerca de cómo utilizar la técnica de las autoinstrucciones en TDAH, niños, adultos…
¿Cómo se entrenan las autoinstrucciones?
Durante todo el proceso de desarrollo del Entrenamiento en autoinstrucciones vamos a contar con dos figuras importantes: el modelo, es decir, la persona que guía al sujeto que quiere cambiar sus verbalizaciones, y la persona que observa a este modelo, la cual denominaremos observador/sujeto.
A continuación os explicaremos todos los procedimientos del Entrenamiento en Autoinstrucciones con un ejemplo de su ejecución: enseñamos a un adolescente a que lleve a cabo más autoinstrucciones positivas cuando ha de pensar que se ha de afrontar a un examen.
1. Modelado cognitivo
El terapeuta lleva a cabo toda la conducta: dice en voz alta la nueva autoinstrucción y ejecuta la conducta. El sujeto/observador sólo escucha, atiende y observa la información que el modelo le ofrece.
El modelo está delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El adolescente mientras observa. El modelo se sienta y simula empezar a hacer el examen.
2. Modelado cognitivo participante
El terapeuta lleva a cabo la verbalización de las instrucciones mientras el sujeto realiza la tarea.
El modelo se va diciendo a sí mismo frases positivas, autoinstrucciones positivas, y con ello aumenta su autoeficacia. El adolescente mientras observa.
3. Autoinstrucciones en voz alta
El sujeto es el que realiza la tarea a la vez que verbaliza las instrucciones en voz alta, de forma manifiesta. A partir de esta fase, el terapeuta lleva a cabo los refuerzos pertinentes de estas verbalizaciones y acompaña al sujeto, pero ya sin realizar la conducta.
El adolescente se pone delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El modelo ahora es quien observa y le ayuda a recordar las frases motivadoras.
4. Autoinstrucciones en voz baja
El sujeto realiza la tarea verbalizando las instrucciones en voz baja, susurrando.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace en voz baja.
5. Autoinstrucciones encubiertas
El sujeto realiza la tarea mientras piensa las autoinstrucciones, de forma interna.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace para sí mismo.
¿Cuáles son los objetivos de las autoinstrucciones?
- Favorecer la autorregulación de la conducta y aumentar la creencia y autoconfianza de sus conductas. Por ejemplo, cambiar la autoverbalización negativa «todo me sale mal» por otra más positiva como «cometer errores es normal». Esto nos permite disminuir los sentimientos negativos que nos autogeneramos al verbalizarnos frases poco constructivas.
- Conocer las autoverbalizaciones que tiene el sujeto. Es importante conocer el lenguaje interno.
- Modificar el diálogo interno para que lo que la persona se diga no suponga una interferencia para sí misma en la resolución de sus dificultades.
¿Cómo se entrenan las autoinstrucciones?
Durante todo el proceso de desarrollo del Entrenamiento en autoinstrucciones vamos a contar con dos figuras importantes: el modelo, es decir, la persona que guía al sujeto que quiere cambiar sus verbalizaciones, y la persona que observa a este modelo, la cual denominaremos observador/sujeto.
A continuación os explicaremos todos los procedimientos del Entrenamiento en Autoinstrucciones con un ejemplo de su ejecución: enseñamos a un adolescente a que lleve a cabo más autoinstrucciones positivas cuando ha de pensar que se ha de afrontar a un examen.
1. Modelado cognitivo
El terapeuta lleva a cabo toda la conducta: dice en voz alta la nueva autoinstrucción y ejecuta la conducta. El sujeto/observador sólo escucha, atiende y observa la información que el modelo le ofrece.
El modelo está delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El adolescente mientras observa. El modelo se sienta y simula empezar a hacer el examen.
2. Modelado cognitivo participante
El terapeuta lleva a cabo la verbalización de las instrucciones mientras el sujeto realiza la tarea.
El modelo se va diciendo a sí mismo frases positivas, autoinstrucciones positivas, y con ello aumenta su autoeficacia. El adolescente mientras observa.
3. Autoinstrucciones en voz alta
El sujeto es el que realiza la tarea a la vez que verbaliza las instrucciones en voz alta, de forma manifiesta. A partir de esta fase, el terapeuta lleva a cabo los refuerzos pertinentes de estas verbalizaciones y acompaña al sujeto, pero ya sin realizar la conducta.
El adolescente se pone delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El modelo ahora es quien observa y le ayuda a recordar las frases motivadoras.
4. Autoinstrucciones en voz baja
El sujeto realiza la tarea verbalizando las instrucciones en voz baja, susurrando.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace en voz baja.
5. Autoinstrucciones encubiertas
El sujeto realiza la tarea mientras piensa las autoinstrucciones, de forma interna.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace para sí mismo.
Las autoinstrucciones son una técnica que permite la modificación o sustitución de las autoverbalizaciones internas que el sujeto utiliza antes, durante y después de enfrentarse a una situación aversiva, por otras verbalizaciones más adaptativas.
A continuación hablaremos sobre los objetivos de las autoinstrucciones, las fases con las que se realiza el entrenamiento en autoinstrucciones, cuál es la tasa de eficacia y finalmente cuándo se recomienda la aplicación de este entrenamiento en autoinstrucciones.
El Entrenamiento en Autoinstrucciones consta de 5 fases:
- Modelado Cognitivo
- Modelado Cognitivo Participante
- Autoinstrucciones en voz alta
- Autoinstrucciones en voz baja
- Autoinstrucciones encubiertas
¿Cómo se entrenan las autoinstrucciones?
Durante todo el proceso de desarrollo del Entrenamiento en autoinstrucciones vamos a contar con dos figuras importantes: el modelo, es decir, la persona que guía al sujeto que quiere cambiar sus verbalizaciones, y la persona que observa a este modelo, la cual denominaremos observador/sujeto.
A continuación os explicaremos todos los procedimientos del Entrenamiento en Autoinstrucciones con un ejemplo de su ejecución: enseñamos a un adolescente a que lleve a cabo más autoinstrucciones positivas cuando ha de pensar que se ha de afrontar a un examen.
1. Modelado cognitivo
El terapeuta lleva a cabo toda la conducta: dice en voz alta la nueva autoinstrucción y ejecuta la conducta. El sujeto/observador sólo escucha, atiende y observa la información que el modelo le ofrece.
El modelo está delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El adolescente mientras observa. El modelo se sienta y simula empezar a hacer el examen.
2. Modelado cognitivo participante
El terapeuta lleva a cabo la verbalización de las instrucciones mientras el sujeto realiza la tarea.
El modelo se va diciendo a sí mismo frases positivas, autoinstrucciones positivas, y con ello aumenta su autoeficacia. El adolescente mientras observa.
3. Autoinstrucciones en voz alta
El sujeto es el que realiza la tarea a la vez que verbaliza las instrucciones en voz alta, de forma manifiesta. A partir de esta fase, el terapeuta lleva a cabo los refuerzos pertinentes de estas verbalizaciones y acompaña al sujeto, pero ya sin realizar la conducta.
El adolescente se pone delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: «Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien». El modelo ahora es quien observa y le ayuda a recordar las frases motivadoras.
4. Autoinstrucciones en voz baja
El sujeto realiza la tarea verbalizando las instrucciones en voz baja, susurrando.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace en voz baja.
5. Autoinstrucciones encubiertas
El sujeto realiza la tarea mientras piensa las autoinstrucciones, de forma interna.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace para sí mismo.