Los Trastornos de la Excreción implican la eliminación inapropiada de orina (Enuresis) o heces (Encopresis) y se suelen diagnosticar por primera vez durante la infancia o la adolescencia.

Orientación Psicológica

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Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Con el presente artículo conoceremos un poco más los Trastornos de la Excreción. 

Prevalencia de la Enuresis

Es un trastorno que aparece en el 5-10% de los niños de 5 años. Su prevalencia va disminuyendo con la edad, situándonos en las cifras siguientes:

  • Niños de 10 años: 3 – 5%
  • Personas de 15 o más años: 1%

Es más frecuente que la Encopresis Infantil -1% en niños de 5 años- y es más probable que aparezca antes de los 9 años.

Comorbilidad de la Enuresis

Lo más probable es que que vuestro hijo solo presente enuresis, lo que indica un buen pronóstico, pero también puede presentar otros trastornos comórbidos. ¿Eso quiere decir que es muy grave o no se curará nunca? ¡No! No olvidemos que, si nos ponemos en su piel, entendemos que no es cómodo notar que te orinas en la cama o encima de la ropa, cuando no quieres y donde no quieres, por lo que es normal que puedas presentar otras dificultades añadidas, otros problemas que te hacen sentir mal y que podemos solventar. Así, los trastornos comórbidos más frecuentes son la Encopresis Infantil, el Sonambulismo y los Terrores Nocturnos -véase “Qué son los terrores nocturnos” para indagar en este trastorno-.

Las infecciones de las vías urinarias son más frecuentes en los niños con enuresis, especialmente en el subtipo diurno. Además, puede haber asociados síntomas de conducta disruptiva, especialmente  en la enuresis diurna, donde el episodio se produce principalmente a primera hora de la tarde en los días de colegio.

Características diagnósticas de la Encopresis

La excreción de heces puede ser voluntaria o involuntaria. Cuando es involuntaria, a menudo se relaciona con el estreñimiento, la compactación fecal y la retención, con el siguiente desbordamiento. 

El estreñimiento puede desarrollarse por razones psicológicas, por ejemplo la ansiedad por intentar defecar en un lugar determinado, lo que lleva a evitar la defecación. Las predisposiciones fisiológicas al estreñimiento son el esfuerzo ineficaz y las dinámicas de defecación paradójica, con tendencia a forzar antes que a relajar el esfínter externo o el suelo pélvico durante el esfuerzo para defecar. Además, el estreñimiento también puede estar inducido por una deshidratación asociada a fiebre, hipotiroidismo o los efectos secundarios de algún fármaco.

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