La Encopresis: excreción de heces de forma repetida en lugares inapropiados.

Orientación Psicológica

Orientación Psicológica

Psicólogos especializados en trastornos del neurodesarrollo.

Hemos explicado la encopresis infantil teniendo en cuenta su definición y características más frecuentes; los criterios diagnósticos de la encopresis según el actual manual diagnóstico de referencia; cómo se su evaluación; y su tratamiento psicológico como farmacológico. A continuación vamos a comentar diferentes aspectos de este trastorno.

Subtipos de Encopresis

Hay dos tipos de encopresis, el subtipo “con estreñimiento”, el cual es más frecuente, y el “sin estreñimiento”, que ocurre cuando el niño no tiene problemas de retención de líquidos, funcionando sus intestinos con normalidad y sin el endurecimiento de las heces.

Otro aspecto a distinguir es el tipo de curso que puede seguir este trastorno, que son especificadores en el diagnóstico: el tipo primario y el secundario. Este distintivo se refiere a si el niño ha desarrollado previamente esta capacidad retentiva o aun no.

Si es primario, significa que el niño no ha desarrollado esta capacidad retentiva, si es secundario significa que ha hecho un retroceso en el desarrollo evolutivo y ha dejado de poder retener las heces.

Prevalencia de la Encopresis

Aunque es un trastorno poco prevalente, solo del 1% en niños de 5 años, el impacto social que tiene es devastador, tanto para vuestro hijo si fuera el caso como para la familia, por lo que el tratamiento es primordial, y no hay que posponerlo, puesto que este aprendizaje aún no lo ha alcanzado.

Son varios los factores que predisponen a desarrollar este trastorno. Uno es el  aprendizaje insuficiente para ir al baño, es decir, no ha habido una constancia a la hora de ir al baño y no ha podido consolidar ese aprendizaje. Otro factor involucrado es el estrés psicológico, como por ejemplo el inicio del colegio, o con el nacimiento de un hermano.

Comorbilidad de la Encopresis

Este trastorno puede darse junto con otros trastornos, como sería el caso del Trastorno Negativista Desafiante (TND) o el Trastorno de Conducta (TC). Ambos trastornos pueden darse de forma comórbida con la encopresis, normalmente con aquellos niños que tengan el subtipo “sin estreñimiento”. En ambos trastornos las heces se depositan a modo de rebeldía o desafío.

También pueden aparecer infecciones de vías urinarias, normalmente asociadas a las niñas. En los niños que tienen estreñimiento crónico también suelen presentar síntomas de Enuresis Infantil.

Y la encopresis, ¿se acaba curando? ¡Por supuesto! Pero requiere un trabajo constante, con la ayuda de un/a psicólogo/a para adquirir unos buenos hábitos defecatorios y, a su vez, una ayuda médica que valore el uso de enemas, laxantes, etc., según si hay problemas de estreñimiento o no.

Si el trastorno persiste, habrá épocas en las que el niño tenga más episodios de incontinencia y otros de menos, de forma intermitente, durando varios años.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on linkedin
LinkedIn

Si vuestro hijo o hija tiene encopresis, podéis consultarnos cualquier duda a info@orientacionpsicologica.es y podremos ayudaros.

Recursos de Interés

Suscríbete a nuestra Newsletter

Conoce los últimos artículos y disfruta del mejor contenido de Psicología.

Artículos Recomendados

Últimos Artículos